“Somos artesanos del vino”: así define Jean Belondrade el alma de la bodega familiar

Publicado: 11/12/2025 • 10:00
Actualizado: 02/03/2026 • 16:00
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En 1994, un francés se enamoró de una uva blanca que en su país casi nadie conocía. Así nació BELONDRADE, el proyecto de Didier Belondrade en pleno corazón de la D.O. Rueda, en La Seca (Valladolid), bajo el paraguas del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda. Lo que empezó como un flechazo por la Verdejo se ha convertido, tres décadas después, en una de las referencias incontestables de los grandes blancos de guarda españoles.

Hoy es su hijo, Jean Belondrade, nacido en Bordeaux (Francia), segunda generación al frente de la casa, quien recoge el testigo de aquel impulso inicial. En la Quinta San Diego, 24 parcelas ecológicas se vinifican por separado y se ensamblan como una orquesta, buscando lo que Jean define como “la pureza a través de la complejidad”. De ese trabajo nacen BELONDRADE QUINTA APOLONIA y BELONDRADE Y LURTON, dos caras de una misma filosofía que ha cambiado la forma de mirar a la Verdejo.

De un flechazo en Andalucía a La Seca

La historia arranca lejos de Rueda. A finales de los años 80, un amigo envía a Didier Belondrade una botella de Verdejo a una finca que el francés había comprado en Andalucía. «En aquella época, la Verdejo era una variedad completamente desconocida en Francia», recuerda hoy Jean. Aquella primera copa fue un antes y un después.

Belondrade Jean

Tras ese flechazo instantáneo, Didier decide viajar para conocer el territorio de origen de esa uva y descubre los suelos de canto rodado que rodean el pueblo de La Seca. Ahí ve algo que pocos habían imaginado: el potencial de guarda de la Verdejo. Inspirado por el modelo bordelés de vin de château, empieza a adquirir y plantar fincas a finales de los 90 y, en el año 2000, levanta su propia bodega en el municipio.

Una primera añada casi íntegramente exportada

En 1994 llega la primera vendimia de BELONDRADE Y LURTON: unas 12.000 botellas que salen al mercado en 1996. «En esa primera añada, la práctica totalidad de las botellas se exportó, porque el mercado de los grandes vinos blancos en España era casi inexistente», explica Jean.

Al año siguiente, la familia toma una decisión que entonces parecía arriesgada: apostar por el mercado nacional. Empiezan a trabajar con algunos distribuidores y restaurantes que, treinta años después, siguen siendo grandes clientes de la casa. «Ese espíritu pionero y esa confianza en el potencial de los grandes blancos de guarda siguen guiando hoy cada una de nuestras decisiones», resume la segunda generación.

Quinta San Diego: 24 parcelas, una sola voz

El corazón del proyecto es Quinta San Diego, un conjunto de 24 parcelas ecológicas que rodean la bodega. Presentan suelos, exposiciones y edades distintas, y esa diversidad es, según Jean, el auténtico tesoro de BELONDRADE. «Cada parcela se monitoriza, se vendimia a mano y se vinifica individualmente, con el fin de mantener vivas sus diferencias a lo largo de toda la elaboración», explica.

Desde 2010, el viñedo cuenta con certificación ecológica. La vendimia sigue siendo íntegramente manual: «Ninguna máquina, a día de hoy, nos brinda el nivel de detalle de la mejor máquina del mundo, que es el ojo y la mano del ser humano», insiste Jean. Esa visión artesana guía el trabajo desde la viña hasta la botella.

Assemblage antes que vino de parcela

A diferencia de otros proyectos, BELONDRADE no se define por un gran vino de una sola finca, sino por la suma de todas. «Al concebir nuestros vinos no como monoparcelarios, sino como vinos de assemblage, buscamos alcanzar la pureza a través de la complejidad», apunta Jean. Cada parcela y cada paraje aportan su impronta, complementando al resto.

La imagen que utiliza para explicarlo es muy gráfica: «Es como una orquesta en la que cada instrumento aporta un matiz único, un timbre particular, para convertir la diversidad en armonía. Más que la individualidad de una gran parcela –el virtuosismo de un solista–, buscamos la coherencia, la profundidad y la redondez de una orquesta».

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Artesanos del vino en clave contemporánea

Jean define la casa con una frase clara: «Nos definimos como artesanos del vino». Esa vocación no está reñida con la tecnología, pero marca los límites de hasta dónde se quiere llegar. «Tenemos un profundo respeto por la filosofía de BELONDRADE y por el concepto de nuestros vinos, que apenas ha cambiado en más de tres décadas», explica.

Muchas de las innovaciones introducidas en los últimos años no se ven a simple vista. Un ejemplo es el sistema de trazabilidad unitaria implantado hace cuatro años, que permite saber de dónde procede cada una de las botellas que abandona la bodega. Un trabajo silencioso que refuerza el control y la seguridad sin alterar la esencia del vino.

Ecológico desde el viñedo, precisión en bodega

La inquietud por trabajar en sintonía con la naturaleza llevó a la familia a certificar el viñedo como ecológico en 2010, cuando el debate sobre sostenibilidad aún no ocupaba tantos titulares. La combinación de viticultura ecológica, vendimia manual y fermentaciones espontáneas marca el estilo de la casa.

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«Cuando las fermentaciones espontáneas llegan a su fin, comenzamos la compleja, pero magnífica tarea de los assemblages», comenta Jean. De ese trabajo minucioso nacen BELONDRADE QUINTA APOLONIA, “una interpretación más fresca y varietal de nuestro viñedo”, y BELONDRADE Y LURTON, “nuestro gran vino de guarda”.

Por dónde empezar: Quinta Apolonia

Para quien se acerque por primera vez a la bodega, Jean no duda: «BELONDRADE QUINTA APOLONIA ha sido concebido desde sus inicios como una puerta de entrada a la filosofía de la Famille BELONDRADE». Es un vino que muestra, de forma directa y sin tapujos, la complejidad de la Verdejo y del terroir de Quinta San Diego, pero desde la sencillez y la alegría.

La bodega nunca ha trabajado buscando puntuaciones. «Nunca hemos trabajado pensando en las críticas, aunque sin duda pueden ayudar a quienes están empezando», admite Jean. Para él, la prueba más objetiva es otra: «El mayor éxito que podemos cosechar es que, cada año, nuestros clientes sigan decantándose por nuestros vinos y los demanden hasta que se agotan».

Ediciones de artista: 500 botellas irrepetibles

Dentro del universo BELONDRADE hay una serie especialmente codiciada por coleccionistas y amantes del arte. Desde 2012, la Fundación BELONDRADE crea cada año una edición limitada de solo 500 botellas de BELONDRADE QUINTA APOLONIA, cada una vestida con la etiqueta de la obra adquirida al artista que expone en la bodega durante el verano.

«Esta colección es irrepetible: cada añada está vinculada a un artista distinto y no vuelve a producirse», explica Jean. Una vez agotadas, las botellas no se reeditan y se convierten en piezas únicas. Están disponibles exclusivamente en la boutique online de la bodega, en cantidades muy limitadas, lo que las convierte en un objetivo claro para quienes buscan algo más que un gran blanco.

Maridajes, tiempo y temperatura para Belondrade y Lurton

Si hay un vino que concentra el espíritu de la casa, es BELONDRADE Y LURTON. Jean insiste en que a menudo se sirve demasiado frío. «No creemos en sacralizar la apertura ni el disfrute de una botella, pero sí existen sinergias lógicas si pensamos en maridajes», apunta.

La clave está en aprovechar la acidez y ese punto ligeramente amargo del final de boca. «Se magnifica con platos e ingredientes sencillos que tengan algún componente graso», explica. Entre sus sugerencias destacan un jamón ibérico bien cortado, un queso que no sea ni excesivamente curado ni ahumado, o algo tan clásico como un buen foie gras.

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El otro requisito es el tiempo: «Sobre todo, los vinos han de abrirse y disfrutarse con tiempo, dejar que se expresen en la copa y que se vayan templando para ir mostrando lentamente su verdadera cara y todos sus matices».

Personas, detalles y reconocimientos

«Los grandes vinos trascienden la copa; son los detalles los que marcan la diferencia», afirma Jean. En BELONDRADE, esos detalles empiezan por el paisaje y la arquitectura, pero se concretan en las personas. Desde la llegada de Macario González en 1998, hoy responsable de viñedo, y de Marta Baquerizo en 1999, directora y enóloga, el equipo ha crecido de forma orgánica hasta las 15 personas que forman hoy la Famille BELONDRADE.

Su criterio se refleja en cada decisión: desde la selección minuciosa de cada parcela en vendimia hasta el trabajo de assemblage de los vinos en cada añada. Esa continuidad humana es uno de los pilares menos visibles, pero más determinantes, del estilo de la casa.

De los 100 puntos a la fidelidad de los clientes

En los últimos 24 meses, el palmarés de la bodega ha sumado hitos importantes. BELONDRADE Les Parcelles 2019 ha obtenido 100 puntos en la Guía Peñín, mientras que BELONDRADE Y LURTON 2023 y BELONDRADE QUINTA APOLONIA 2024 han alcanzado 96 puntos en la Guía Gourmets. A ello se suman los 95 puntos de BELONDRADE Y LURTON 2023 firmados por Tim Atkin o los 94 de The Wine Advocate.

Aun así, Jean relativiza el peso de las medallas: «Como decimos siempre, el mejor reconocimiento que podemos recibir es el de nuestros clientes cuando escogen una de nuestras botellas para firmar los grandes momentos de la vida».

Cómo y dónde comprar Belondrade hoy

El camino más directo a la copa pasa por la boutique online de la bodega, donde se pueden encontrar las distintas referencias, incluidas las ediciones limitadas de la Fundación: https://belondrade.com/boutique/. La información completa del proyecto, la historia de la Quinta San Diego y las añadas está disponible en la web oficial: www.belondrade.com.

Además, los vinos están presentes en muchas de las tiendas físicas y digitales de sus clientes y distribuidores, como Lavinia, El Corte Inglés Gourmet, Vila Viniteca, Coalla y otras vinotecas de referencia, donde la marca se ha consolidado como sinónimo de Verdejo de guarda.

Para seguir el día a día de la bodega, las vendimias y las nuevas añadas, BELONDRADE está activa en redes sociales:

Entre el flechazo de un francés por la Verdejo, un mosaico de 24 parcelas ecológicas y unas botellas de artista que se agotan cada año, BELONDRADE ha demostrado que Rueda también puede firmar grandes blancos de guarda capaces de acompañar, con calma, los momentos importantes de toda una vida.