Etienne Bodet presenta sus vinos de terroir en Saumur, Francia

Publicado: 07/03/2025 • 23:03
Actualizado: 26/02/2026 • 13:36
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El mundo del vino está en constante evolución, y la región de Saumur, situada en el Valle del Loira, se está posicionando como un referente en la producción de vinos de calidad. Con una tradición vitivinícola que data de siglos, el Château de la Durandière, bajo la dirección de un joven enólogo llamado Étienne Bodet, se ha propuesto elevar el estándar de vinos provenientes de este emblemático terroir.

Un regreso a las raíces

Étienne, graduado en enología por el Instituto Georges Chappaz en Reims, ha regresado a sus orígenes en Montreuil-Bellay. Desde su infancia, ha estado inmerso en el mundo vinícola gracias a su familia, que ha estado ligada a la viticultura durante generaciones. Su trayectoria académica le ha otorgado una base sólida para entender los procesos y las técnicas necesarias para producir un vino que refleje la esencia del terruño.

En 2020, decide dar un paso hacia adelante y adquiere 5,5 hectáreas de viñedos que considera excepcionales en Saumur. Esta decisión no sólo resalta su deseo de honrar su legado, sino que también pone de manifiesto su compromiso con la producción de vinos de alta calidad a partir de uvas cuidadosamente seleccionadas y cultivadas.

Una filosofía de trabajo

El trabajo en su viñedo está marcado por una filosofía que prioriza la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Étienne aplica técnicas vitícolas que no dependen de productos químicos en exceso. A lo largo de la temporada, lleva a cabo prácticas como el ebourgeonnage y la poda de forma manual, buscando así optimizar el rendimiento de las vides y promover una producción más limpia. Se esfuerza por lograr un equilibrio en el viñedo que permita a las plantas mostrar plenamente su potencial.

  • Estas son algunas de las prácticas implementadas por Étienne Bodet:
  • Recolección manual: la vendimia se realiza a mano para asegurar que solo se seleccionen las uvas en su punto óptimo de maduración.
  • Trabajo del suelo: se practican técnicas para desherbar y controlar la competencia de vegetación que podría afectar el crecimiento de la uva.
  • Fermentación controlada: el enólogo se asegura de que la fermentación se realice de manera natural, utilizando solo los recursos necesarios.

La combinación de estos métodos busca producir vinos que no solo sean deliciosos, sino que cuenten una historia. Cada botella de Clos de la Durandière es un homenaje a la tierra que lo engendra, reflejando la diversidad y singularidad de su clima y suelo.

Con cada nueva cosecha, Étienne Bodet continúa desafiando convenciones y elaborando vinos que no solo son un deleite para el paladar, sino que también representan el patrimonio vitivinícola de Saumur en todo su esplendor.

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