El blanco gallego que conquistará las mesas esta Navidad: así es el Godello de Rías Baixas que desafía al Albariño

Publicado: 11/12/2025 • 08:42
Actualizado: 26/02/2026 • 13:35
8 min de lectura
Publicidad

En una denominación donde el Albariño es rey, un nuevo blanco de Rías Baixas está llamando la atención de sumilleres y aficionados. Amparado por el Consejo Regulador de la denominación, que fija estrictos criterios de origen y calidad para estos vinos atlánticos, este proyecto nace en una de las zonas vitivinícolas más singulares de Galicia, como se recoge en la web oficial del Consejo Regulador de Rías Baixas.

El vino procede de una bodega con más de medio siglo de experiencia en la elaboración de blancos gallegos, que ha decidido aprovechar una parcela especialmente soleada y ventilada para firmar un blanco diferente, marcado por la frescura, la salinidad y un perfil aromático muy expresivo. Una propuesta dirigida a quienes buscan algo más que el clásico Albariño, sin renunciar al carácter oceánico y a la finura que han hecho famosa a esta denominación.

Godello 1

Ese blanco se llama Laxas Godello Rías Baixas, un monovarietal elaborado íntegramente con uva Godello procedente de la parcela “Feiro”, una viña orientada al sur y con muy buena ventilación. En una región donde la Albariño domina la superficie de viñedo, este vino demuestra que el Godello también puede expresar con personalidad el paisaje atlántico cuando se cultiva y vinifica con precisión.

Un Godello atlántico con acento de Rías Baixas

La Denominación de Origen Rías Baixas se asocia de forma casi automática con la variedad Albariño, pero su pliego de condiciones reconoce otras uvas blancas autorizadas que, en manos adecuadas, ofrecen interpretaciones muy singulares del viñedo gallego. El Godello, más habitual en zonas interiores como Valdeorras, cobra aquí un marcado matiz atlántico: acidez firme, volumen equilibrado y una salinidad que recuerda el clima oceánico y la proximidad al mar.

Publicidad

Laxas Godello Rías Baixas nace precisamente con esa intención: aprovechar el saber hacer de una bodega histórica en blancos gallegos para explorar una variedad menos frecuente en la zona, pero perfectamente adaptada a los suelos y al clima de Rías Baixas. El resultado es un vino que mantiene la frescura y la tensión típicas de la denominación, pero con una expresión aromática y táctil propia del Godello.

La parcela “Feiro”: orientación sur y buena ventilación

La uva procede de la parcela “Feiro”, un viñedo orientado al sur y con buena ventilación natural. Esta combinación permite una maduración homogénea, clave para alcanzar el punto óptimo de azúcar y de acidez sin perder frescura. La ventilación reduce además el riesgo de enfermedades fúngicas, algo especialmente importante en un entorno húmedo y lluvioso como el de Rías Baixas, donde el manejo del follaje y la aireación del racimo son determinantes.

Gracias a este equilibrio entre insolación y frescor, las uvas llegan a bodega con buena concentración de compuestos aromáticos y una piel sana, ideal para realizar un prensado suave que preserve el potencial del fruto. El trabajo en viñedo se orienta a rendimientos moderados, buscando calidad más que volumen, algo coherente con la filosofía de este monovarietal.

Una bodega con décadas de experiencia en blancos

Tras más de cincuenta años elaborando vinos blancos, la bodega responsable de Laxas Godello cuenta con experiencia suficiente para ajustar con precisión todos los parámetros de vendimia y vinificación. Esta trayectoria en Rías Baixas se traduce en un conocimiento profundo de los suelos, del clima y del comportamiento de las distintas variedades, lo que facilita la integración del Godello en la gama de la casa sin renunciar a la identidad de origen.

Elaboración técnica de Laxas Godello

La uva se recolecta manualmente en cajas de plástico, lo que permite una primera selección en el propio viñedo y evita que los racimos sufran aplastamientos durante el transporte. Una vez en bodega, se procede al despalillado para separar el raspón y se realiza un prensado suave, suficiente para extraer el mosto sin arrastrar excesivos compuestos amargos de la piel y las pepitas.

Este enfoque respetuoso con la materia prima es especialmente importante en un blanco que busca finura, equilibrio y precisión aromática. El objetivo es obtener un mosto limpio, con buena intensidad de fruta y una acidez natural bien marcada, que servirá de columna vertebral durante toda la elaboración.

Te puede interesar

Una española entra en un supermercado en Marruecos y alucina con el precio del aceite: «Es para echarse a llorar»

Fermentación en acero inoxidable y trabajo sobre lías

El mosto realiza la fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada. Mantener el proceso en un rango moderado de temperatura contribuye a preservar los aromas primarios de la variedad, como los matices cítricos y de manzana, además de evitar desviaciones oxidativas.

Una vez finalizada la fermentación, el vino se mantiene en contacto con sus lías finas hasta la trasiega y la preparación para el embotellado. Este trabajo sobre lías aporta volumen en boca, sensación cremosa y mayor complejidad aromática, al mismo tiempo que ayuda a estabilizar el vino de forma natural. El resultado final es un blanco con más estructura y una textura envolvente, sin perder la tensión propia de Rías Baixas.

Cata: qué ofrece Laxas Godello en la copa

En fase visual se presenta como un vino amarillo pajizo, brillante, con reflejos verdosos que subrayan su juventud y frescura. La limpidez en copa delata un trabajo cuidadoso de clarificación y filtrado, sin perder profundidad de color.

En nariz destaca por su frescura y su intensidad aromática. Aparecen aromas primarios a fruta cítrica (limón, pomelo) y a manzana, acompañados por matices herbáceos finos y toques balsámicos. Con aireación se perciben notas que recuerdan a la hierba fresca, a la piel de cítrico y a ciertas sensaciones anisadas, que aportan complejidad sin resultar pesadas. Es un perfil aromático limpio, directo y reconocible, en el que el Godello muestra su cara más atlántica.

Boca: frescura, salinidad y un final ligeramente amargo

En boca, Laxas Godello Rías Baixas se muestra fresco y amable, con una entrada suave y una acidez bien integrada que aporta longitud sin agresividad. La sensación de fruta se reproduce con claridad, de nuevo con protagonismo cítrico y de manzana, acompañada por notas salinas que remiten al clima atlántico y a la influencia del océano en los viñedos de la denominación.

Publicidad

El retrogusto es amplio y equilibrado, con un ligero amargor final propio de la variedad, que lejos de resultar molesto, invita a seguir bebiendo y refuerza la sensación de frescura. A nivel analítico, el vino presenta unos 12,6 % vol. de alcohol y una acidez total en torno a 6,2 g/L, con azúcares reductores muy contenidos (en torno a 1,1 g/L). Estos datos explican la sensación de vino seco, tenso y al mismo tiempo equilibrado.

ParámetroValor aproximado
Graduación alcohólica12,6 % vol.
Acidez total6,2 g/L
Acidez volátil0,28 g/L
Azúcares reductores1,1 g/L
Sulfuroso libre34 mg/L
Sulfuroso total120 mg/L
Temperatura de servicioEntre 8 ºC y 12 ºC

Maridajes, servicio y formato de compra

La propia ficha técnica recomienda servir Laxas Godello Rías Baixas entre 8 °C y 12 °C. En la franja más baja de este rango se realzan su frescura y su carácter cítrico, lo que lo convierte en un excelente vino de aperitivo o para acompañar mariscos al natural. A temperaturas ligeramente superiores, en torno a 10–12 °C, gana protagonismo la textura en boca y aparecen mejor los matices balsámicos y salinos.

Se trata de un blanco pensado para disfrutarse en los primeros años tras la cosecha, cuando la fruta está en primer plano, aunque el trabajo sobre lías y su buena acidez permiten una evolución positiva a corto plazo en botella. Una guarda de uno a tres años puede aportar matices adicionales a frutos secos finos y a notas más melosas, sin perder la frescura.

Platos recomendados y pack de tres botellas

Por su perfil, este Godello atlántico funciona de forma sobresaliente con mariscos gallegos (navajas, mejillones al vapor, almejas en salsa verde), pescados blancos a la plancha o al horno, arroces marineros y cocina japonesa basada en pescado crudo o poco hecho. También armoniza bien con quesos gallegos de pasta blanda y con platos de verduras de sabor definido, como alcachofas o espárragos a la parrilla.

El vino se comercializa en un pack de tres botellas de 750 ml, con un precio orientativo de 39,50 euros impuestos incluidos para el conjunto, lo que sitúa cada botella en un segmento de calidad media-alta muy competitivo dentro de los blancos gallegos. Este formato facilita tener siempre una botella disponible para diferentes ocasiones: una para probar, otra para compartir en una comida especial y una tercera para comprobar su evolución con algo de tiempo en botella.

En conjunto, Laxas Godello Rías Baixas se presenta como una alternativa sólida para quienes desean explorar las posibilidades del Godello fuera de sus zonas más habituales, sin renunciar al carácter atlántico, la finura y la frescura que han convertido a Rías Baixas en una de las denominaciones de origen más reconocidas de España.

Publicidad