Transformación vinícola en Burgundia: el caso de Dugat Py
La región francesa de Burgundia, o Bourgogne, como ahora prefiere ser llamada, está presenciando cambios sustanciales en su sector vitivinícola. Un relevo generacional en los antiguos domaines familiares trae consigo una apertura a métodos más modernos y ecológicos tanto en la bodega como en la viña. El domaine Dugat Py es un agudo reflejo de esta renovación y he tenido la oportunidad de compartir una cata con Loïc Dugat-Py, decimotercera generación de esta familia viticultora con 15 hectáreas de vides, de las cuales 13 corresponden a Pinot Noir.
La filosofía Dugat Py y su apuesta por la sostenibilidad
Durante los últimos 20 años, Dugat Py ha apostado fuertemente por la agricultura orgánica, con un particular énfasis en la preservación de las viejas vides. Han optado por trabajar con caballos en sus viñedos Grand Cru, Premier Cru y en algunos de los llamados vinos del pueblo, con el objetivo de preservar el terruño y las ya mencionadas ancianas vides.
En los últimos cuatro años, han eliminado completamente el trabajo mecánico en sus viñedos más selectos, elevando los emparrados hasta 2.2 metros de altura. La filosofía detrás de estas prácticas es causar el menor daño posible al viñedo, llegando inclusive a cambiar la manera de podar las vides por un método de trenzado. En palabras de Loïc, frente al cambio climático resulta esencial trabajar con la vid y no hacer que la vid trabaje para nosotros.
El perfil vinícola del domaine
El estilo del vino de Dugat Py ha experimentado una ligera evolución en los últimos años, sin embargo, sigue manteniendo el carácter propio de la casa. Loïc ha aportado su toque personal en las labores de viticultura y de vinificación, cambiando el tiempo de envejecimiento del vino a un periodo de entre 13 y 20 meses, y reduciendo la cantidad de roble nuevo utilizado. Este nuevo enfoque ha resultado en un vino con un estilo ligeramente diferente, pero con la misma concentración que proviene de sus viejas viñas.
Loïc opta por vendimias tempranas para preservar la frescura y evitar sobre maduraciones que aporten demasiada estructura al vino. Es su firme creencia que el vino debe ser refrescante y placentero. Dicho enfoque parece dar sus frutos, dado que los taninos de los vinos de nuestro domaine resultan más sedosos y menos contundentes, mostrándose así como vinos más fáciles de beber y menos tánicos.

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