Sensum Laxas Selección Familiar es un espumoso Brut elaborado a partir de un vino base y sometido a una segunda fermentación en botella, siguiendo el Método Tradicional. Este proceso, con crianza prolongada y trabajo de bodega preciso, está regulado por normas de etiquetado y prácticas enológicas que pueden consultarse en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
En nariz promete un registro de pastelería y frutos secos, y en boca busca elegancia más que impacto. El dato importante no está en la burbuja ni en la graduación, sino en la decisión final que define su equilibrio: aparece después de entender cómo se construye este tipo de espumoso y qué se añade tras el degüelle.

Ese punto clave llega al final del método: tras el degüelle, se realiza la adición del licor de expedición. Ese ajuste, unido al tiempo de crianza, explica el perfil descrito como un dulzor “no empalagoso” y un paso largo, manteniendo la viveza del carbónico generado en botella.
Cómo se elabora: vino base, segunda fermentación y paciencia
El proceso parte de un vino elaborado previamente con uvas seleccionadas por parámetros de equilibrio entre acidez y grado. Ese vino base es decisivo: en un espumoso de Método Tradicional, la estructura final depende de que el vino inicial tenga tensión suficiente para sostener la burbuja y la crianza, sin perder la identidad varietal.
En este caso, se indica que el resultado conserva las principales características organolépticas del albariño, variedad asociada a una acidez natural que encaja bien con este tipo de elaboración, especialmente cuando se busca finura en lugar de exuberancia aromática inmediata.
Re-fermentación según el Método Tradicional
Tras definir el vino base, se realiza la re-fermentación en botella según el Método Tradicional (también conocido como champanoise). Esta fase genera el carbónico de forma natural, integrado en el vino, y sienta las bases de una burbuja más fina y persistente que la de métodos de gasificación.
En la descripción se menciona la referencia histórica a Dom Pérignon como símbolo de este tipo de elaboración. Más allá del guiño, lo relevante es la intención: crear un espumoso fino, con carbónico bien ensamblado y una evolución aromática que no depende solo de la fruta.
24 meses en rima y remociones periódicas
Uno de los datos que sostienen el estilo es la crianza de 24 meses en rimas con remociones periódicas. Durante este periodo, el vino permanece en contacto con las lías, aportando aromas de panadería y una textura más amplia en boca. Las remociones ayudan a que los sedimentos se desplacen hacia el cuello de la botella, preparando el vino para el degüelle.
Este tiempo de rima suele marcar la diferencia en la sensación final: una burbuja más integrada, un tacto más cremoso y un perfil aromático que recuerda a brioche, bizcocho o frutos secos.
Degüelle y licor de expedición: el ajuste final
Tras el periodo de crianza, se procede al degüelle, operación en la que se elimina el depósito acumulado. Es un momento técnico, pero también sensorial, porque el vino deja de evolucionar del mismo modo que cuando está en contacto con las lías dentro de la botella.

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El paso siguiente es el que define el equilibrio final: la adición del licor de expedición. Esa incorporación ajusta el estilo, influye en la percepción de dulzor y puede redondear la acidez, especialmente en un Brut que pretende mantenerse fresco y elegante sin caer en sequedad agresiva.
Por qué este detalle se nota en boca
En la ficha de cata se habla de un dulzor que aparece sin resultar empalagoso, y de un recorrido largo y persistente. Esa combinación suele ser consecuencia de dos factores: el trabajo sobre lías durante 24 meses y la dosificación posterior al degüelle. Si el licor de expedición está bien integrado, el resultado no “endulza”, sino que equilibra y prolonga.
Ficha de cata: lo que cuenta la copa
Se describe como un vino limpio y brillante, de color pajizo con irisaciones verdosas. La burbuja se presenta fina y con hilo persistente, un indicador buscado en espumosos elaborados por segunda fermentación en botella y con crianza suficiente para pulir el carbónico.
Aromas: bizcocho, pastelería y frutos secos
El perfil aromático apunta a bizcocho, pastelería y frutos secos, con un toque sutil de lías marcado por la crianza. Este registro suele asociarse a la autólisis de levaduras y al tiempo de contacto con lías, especialmente cuando el objetivo es que el vino gane complejidad sin perder frescura varietal.
Boca: amplitud, elegancia y final largo
En boca se describe amplio y elegante, con burbujas que se perciben de manera fina. Se reconoce de nuevo el sabor a bizcocho, evolucionando hacia un dulzor moderado. El paso se remata con persistencia y longitud, lo que sugiere un espumoso pensado para mesa y no solo para brindis rápido.
Analítica: datos que ayudan a entender el estilo
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Grado alcohólico | 13 % vol. |
| Acidez total | 7,2 grs./L |
| Acidez volátil | 0,46 grs./L |
| Azúcares reductores | 8 grs./L |
| Sulfuroso libre | 18 mgs./L |
Con 13 % vol. y una acidez total de 7,2 grs./L, el vino apunta a una estructura con pulso. Los 8 grs./L de azúcares reductores ayudan a explicar la sensación descrita como dulce sin exceso, y el sulfuroso libre indicado se sitúa en un rango que busca proteger el vino sin imponer una huella aromática.
Servicio: temperatura y momentos de consumo
Se recomienda servirlo entre 6ºC y 8ºC. En espumosos con crianza sobre lías, esta horquilla ayuda a mantener la burbuja fina y la frescura, pero también conviene evitar un frío excesivo que oculte la complejidad de panadería y frutos secos. Si el objetivo es notar mejor los matices de lías, suele ser útil acercarse a la parte alta del rango.
Maridajes que favorecen su perfil de pastelería
- Mariscos y pescados blancos con salsas suaves.
- Entrantes templados con setas o frutos secos.
- Quesos de pasta blanda y afinados medios.
- Platos con base de mantequilla o crema ligera, sin exceso de especias picantes.
Qué lo diferencia dentro de un Brut de Método Tradicional
En este espumoso, la clave está en la suma de tres decisiones: un vino base seleccionado por equilibrio, una crianza de 24 meses en rima y el ajuste final mediante licor de expedición tras el degüelle. Ese triángulo explica que la burbuja sea fina, que aparezcan notas de bizcocho y que el final sea largo sin resultar pesado.
Si se busca un espumoso que conserve rasgos varietales de albariño y, a la vez, aporte complejidad de crianza, Sensum Laxas Selección Familiar Espumoso Brut se sitúa en un perfil de finura y persistencia, más orientado a gastronomía que a un consumo puramente festivo.





