La DOCa Rioja vive un momento de efervescencia: a la sombra de sus crianzas y reservas de toda la vida están apareciendo tintos de pueblo, elaborados con viñas viejas y producciones limitadas, que buscan expresar con precisión el carácter de cada valle. Según el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, la denominación agrupa hoy cientos de bodegas y más de 66.000 hectáreas de viñedo, un escenario perfecto para proyectos muy singulares.
Entre esas etiquetas discretas hay un tinto procedente de Leza, en plena Rioja Alavesa, elaborado a partir de pequeñas parcelas viejas, vendimiadas a mano y trabajadas en ecológico. Con una crianza prolongada en roble francés y un precio que se mueve alrededor de los 40 euros, se ha convertido en una de las recomendaciones recurrentes de sumilleres y críticos internacionales.
Se llama Aiurri 2022 y es un vino tinto con crianza acogido a la Denominación de Origen Calificada Rioja. Nace en siete pequeñas parcelas de viñedo viejo repartidas por el término de Leza, a los pies de la Sierra de Toloño, y combina tempranillo mayoritario con graciano, garnacha y un toque de uvas blancas. Su precio se sitúa, según el canal de venta, entre los 39 y los 43 euros por botella de 75 cl, en la franja de los tintos “capricho” para ocasiones especiales.

Un Rioja tinto de municipio nacido en Leza
Dónde está Leza y qué tiene de especial Rioja Alavesa
Leza es uno de los pueblos más característicos de la Rioja Alavesa, una subzona marcada por su altitud, sus suelos calizos y la influencia combinada de climas atlántico y mediterráneo. Las viñas se escalonan en laderas y vaguadas que miran a la Sierra de Toloño, lo que favorece noches frescas y maduraciones lentas. Esta combinación se traduce en tintos de fruta nítida, acidez bien marcada y taninos finos, muy apreciados por quienes buscan Riojas más verticales y precisos.
En este contexto, Aiurri 2022 se presenta como un auténtico vino de municipio: su etiqueta hace referencia directa a Leza y a un mosaico de pequeñas parcelas de cepas viejas, donde conviven tempranillo, graciano, garnacha y plantas blancas dispersas entre las filas de tinto. La idea no es tanto construir un “vino de autor” como embotellar el carácter de un paisaje concreto de Rioja Alavesa.
La firma que hay detrás: el grupo Alma Carraovejas
Detrás del proyecto se encuentra el grupo Alma Carraovejas, conocido por bodegas como Pago de Carraovejas en Ribera del Duero o Emilio Rojo en Ribeiro. En Rioja, su apuesta pasa por recuperar viñedo muy viejo en Leza y trabajar con viticultura sostenible, suelos vivos y rendimientos contenidos. Aiurri es su buque insignia en la zona, un tinto de alta gama destinado a demostrar que Rioja puede ser tan precisa en el origen como cualquier región de vinos de pueblo del mundo.
La bodega insiste en el respeto máximo por la materia prima: vendimia manual, selección rigurosa de racimos y bayas, trabajo por gravedad y fermentaciones espontáneas con levaduras propias. Todo ello suma para que el viñedo, y no la tecnología, marque el estilo final del vino.
Ficha rápida de Aiurri 2022
| Dato | Aiurri 2022 |
|---|---|
| Tipo | Vino tinto con crianza |
| Denominación | D.O.Ca Rioja (subzona Rioja Alavesa, municipio de Leza) |
| Variedades | Tempranillo mayoritario, graciano y garnacha con pequeñas proporciones de uvas blancas autorizadas |
| Viñedo | Parcelas viejas en suelos franco-limosos con alto contenido en caliza, cultivo ecológico y vendimia manual |
| Crianza | 16 meses en barricas de roble francés de distintos tamaños y afinado posterior en depósitos de hormigón |
| Graduación alcohólica | Aproximadamente 14 % vol. |
| Servicio recomendado | Alrededor de 16 ºC, con aireación previa en decantador |
| Precio orientativo | Entre 39 y 43 euros por botella (75 cl) en tiendas especializadas |
| Potencial de guarda | Consumible ahora, pero con recorrido de guarda de una década larga en buenas condiciones |
Cómo sabe Aiurri 2022 en la copa
Nariz: fruta negra, especias y un fondo cremoso
En nariz, Aiurri 2022 se mueve en el registro de los grandes tintos de Rioja moderna. La fruta negra madura (mora, ciruela) aparece acompañada de recuerdos de regaliz, notas de cacao y café y un ligero toque de vainilla procedente de la crianza en roble francés. No es un vino explosivo, sino más bien profundo y serio: la madera se percibe integrada, sin tapar la frescura del conjunto.
Con oxigenación, surgen matices más complejos: flores secas, un eco balsámico, apuntes de pan tostado y una mineralidad calcárea que recuerda al paisaje de suelos blancos de la Rioja Alavesa. Es un tinto que invita a olfatear la copa con calma, ideal para quien disfruta de vinos con varias capas aromáticas.
Boca: estructura firme y gran equilibrio
En boca, Aiurri 2022 se sitúa entre la media y la alta estructura. La entrada es suave, pero pronto se hace presente un tanino firme y de grano fino, pulido por los 16 meses de crianza en barrica. La sensación es de vino seco, amplio y muy equilibrado, con una acidez suficiente para sostener la fruta y un final largo, ligeramente especiado.

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No es un Rioja fácil ni ligero para beber sin pensar: está diseñado para la mesa y para la guarda. Quien busque un tinto más directo quizá lo perciba como serio, pero para el aficionado que ya ha recorrido muchas etiquetas de Rioja es precisamente en esa profundidad donde reside su atractivo.
Maridajes y momentos ideales para descorcharlo
Platos que le sientan especialmente bien
Por estructura y complejidad, Aiurri 2022 pide platos con sabor y cierta untuosidad. Funciona de forma sobresaliente con:
- Cordero asado o a la brasa, clásico de la cocina riojana y castellana.
- Carnes rojas a la parrilla, especialmente chuletón o lomo alto madurado.
- Guisos de ternera, jarrete o rabo de toro, donde el colágeno armoniza con el tanino.
- Platos de setas y trufa, que potencian su lado terroso y especiado.
- Tablas de jamón ibérico y embutidos curados, con buen punto de grasa.
- Quesos curados de oveja o mezclas con larga maduración.
Es menos adecuado para pescados delicados o platos muy picantes, donde el alcohol y el tanino podrían imponerse. También conviene evitar salsas dulces en exceso, que descompensan el equilibrio del vino.
Para quién merece la pena pagar alrededor de 40 €
Aiurri 2022 no es una compra impulsiva, sino una botella de intención. Tiene sentido para aficionados que ya conocen los crianzas y reservas clásicos de Rioja y quieren dar un paso más hacia vinos de pueblo, con identidad de viñedo y enfoque contemporáneo. También es una buena opción como regalo para amantes del vino que valoran proyectos singulares y producciones limitadas.
Por precio y estilo, encaja mejor en cenas especiales, celebraciones pequeñas o comidas en las que el vino va a ser protagonista. Si se comparte entre cuatro personas, el coste por copa sigue siendo razonable para la experiencia que ofrece, especialmente si se acompaña de buena cocina.
Claves para comprarlo, servirlo y conservarlo
Dónde encontrar Aiurri 2022
Al tratarse de un vino de producción limitada, Aiurri 2022 no suele aparecer en lineales generalistas de supermercado. Su canal natural son las tiendas de vino especializadas, tanto físicas como online, y algunos restaurantes con cartas centradas en Rioja y proyectos de terroir. Es importante comprobar siempre la añada, la contraetiqueta de la DOCa Rioja y el estado de conservación antes de comprar.
Las variaciones de precio de unos pocos euros entre comercios son normales en este segmento. Más allá de encontrar la oferta mínima, merece la pena priorizar proveedores que garanticen buena logística, almacenaje correcto y servicio postventa, especialmente si se trata de botellas destinadas a guarda.
Servicio, aireación y guarda a medio plazo
Para sacar todo su potencial, Aiurri 2022 agradece un servicio cuidado. Lo ideal es mantener la botella en un lugar fresco y oscuro y, el día de la comida o cena, enfriarla ligeramente hasta unos 16 ºC. Un decantado de entre 30 y 60 minutos ayuda a que el tanino se afine y la fruta gane definición, algo especialmente recomendable si se va a consumir en sus primeros años de vida.
Si se quiere guardar, lo razonable es conservarla en posición horizontal, a temperatura constante y lejos de fuentes de luz y vibración. Hablamos de un vino con estructura y acidez suficientes para evolucionar bien alrededor de una década, por lo que abrir una botella cada pocos años puede ser una forma interesante de seguir su desarrollo.
Un Rioja de pueblo que mira al futuro
Tradición, paisaje y una visión contemporánea
Aiurri 2022 reúne varios rasgos que explican por qué está en el radar de tantos profesionales: procede de viñas viejas en un municipio concreto, se elabora con criterios ecológicos y de mínima intervención, apuesta por la precisión en la crianza y se presenta con una imagen sobria, más cercana a los grandes vinos de terroir internacionales que a la etiqueta riojana clásica.
En un momento en el que la DOCa Rioja celebra cien años como denominación de origen y se enfrenta al reto de atraer a nuevas generaciones, proyectos como este demuestran que la región puede ofrecer vinos muy variados: desde crianzas accesibles hasta tintos de parcela pensados para la guarda y la alta gastronomía. Aiurri 2022 se sitúa claramente en este segundo grupo.
Para el lector que se pregunte si merece la pena ir más allá de los nombres de siempre, la respuesta, copa en mano, es clara: este tinto de Leza muestra que otra Rioja es posible, sin renunciar a la identidad clásica pero explorando el camino de los vinos de municipio, del viñedo y del paisaje. Un vino para descubrir con calma, plato consistente delante y la botella a mano para repetir.
Recuerda que el consumo de alcohol debe ser siempre moderado y responsable, y no está recomendado para menores de 18 años ni para determinadas situaciones de salud.





