Barcelona se ha consolidado como una de las capitales gastronómicas del Mediterráneo, tal y como reflejan los datos y recursos divulgados por el Ajuntament de Barcelona. En sus barrios costeros, los locales de cocina marinera conviven con propuestas de autor, cafeterías de especialidad y pastelerías centenarias que atraen tanto a vecinos como a visitantes.
Entre quienes mejor conocen esa oferta está la pareja formada por Andreu Buenafuente y Sílvia Abril. En su agenda hay un restaurante frente al mar en un barrio marinero de Barcelona al que acuden casi siempre que quieren cenar pronto, compartir un buen arroz y disfrutar de cierta discreción lejos de los focos.
La pareja que ha hecho de Barcelona su comedor habitual
Andreu Buenafuente y Sílvia Abril forman una de las parejas más reconocibles de la televisión española. Él, presentador y productor; ella, actriz y humorista. Ambos siguen vinculados a la pequeña pantalla y comparten espacio algunos días al mes en el programa Futuro imperfecto, emitido en la televisión pública, donde mantienen el mismo tono cómplice que les ha acompañado durante años.
Ese ritmo de rodajes, directos y ensayos hace que valoren especialmente los momentos tranquilos. Lejos de los locales de moda más ruidosos, han construido una rutina basada en cenas tempranas, conversaciones sin prisas y cocina de producto. En ese marco aparece un restaurante muy concreto, situado frente al Mediterráneo, que se ha convertido en su refugio gastronómico más constante.
El restaurante que siempre repiten frente al Mediterráneo
El local que ha conquistado a la pareja es Ca La Nuri, una arrocería histórica situada en el Passeig Marítim de la Barceloneta, justo delante del Hospital del Mar y de la playa del Somorrostro. El establecimiento forma parte de la Família Nuri y está considerado un clásico de este barrio marinero: terraza a pie de paseo, vistas directas al mar y una cocina centrada en el producto de temporada y los arroces.
La actriz ha definido el restaurante como una garantía en más de una ocasión. Esa garantía se traduce en platos que llegan con regularidad a su mesa: ensaladilla bien ligada, frituras ligeras, alcachofas a la plancha o fritas en temporada, coquinas, almejas y una selección de pescados a la brasa entre los que destacan el rodaballo, la lubina o la dorada. Todo ello con un servicio acostumbrado a los clientes habituales y un horario que encaja con su costumbre de cenar sobre las siete y media u ocho de la tarde.
Según la información facilitada por el propio grupo Nuri, Ca La Nuri se especializa en paellas y arroces de temporada, además de recetas marineras clásicas elaboradas con pescado y marisco fresco procedente de lonjas cercanas. El ticket medio se sitúa en una franja intermedia, que lo hace accesible para celebraciones especiales sin entrar en la categoría de alta gastronomía, pero con un nivel de producto por encima de la media.
El arroz solidario que apadrina Sílvia Abril
Uno de los aspectos más singulares de este restaurante para la pareja es un plato muy concreto de la carta: un arroz solidario de pulpo y butifarra ibérica, acompañado de tirabeques y un alioli de pimentón. Sílvia Abril lo apadrina personalmente y ha explicado que una parte del precio de cada ración se destina a la ONG Yamuna, organización que trabaja desde el año 2000 con infancia y mujeres en situación de extrema vulnerabilidad en Madagascar.
Yamuna, según detalla en sus canales oficiales, desarrolla proyectos educativos, de alimentación, salud y protección para menores que viven por debajo del umbral de la pobreza, además de programas orientados a mujeres sin recursos, muchas de ellas con hijos a cargo. Esa dimensión solidaria añade una capa extra al atractivo del restaurante para la pareja: no solo se trata de disfrutar de un buen arroz frente al mar, sino de vincular esa experiencia a una causa social concreta.

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Para los lectores que quieran probar el mismo plato, Ca La Nuri recomienda reservar con antelación, especialmente los fines de semana y en temporada alta. La ubicación a pie de playa, las mesas de terraza y la fama de sus arroces hacen que el local alcance con facilidad el aforo completo en los horarios de comida y de cena.
Otros locales que forman parte de su ruta gastronómica
La faceta gastronómica de la pareja no se limita a las cenas junto al mar. Tal y como ha explicado la propia Sílvia Abril en entrevistas recientes, su rutina incluye varias direcciones de cocina saludable repartidas por Barcelona. Una de ellas es Maai, restaurante situado en la zona alta de la ciudad, en el entorno de Sant Gervasi-Galvany. Su propuesta se centra en la llamada real food: platos basados en ingredientes frescos, sin procesados innecesarios y con opciones sin gluten, sin lácteos y veganas.
En Maai son habituales los bowls con quinoa, verduras de temporada, legumbres, fermentados y proteína de calidad, así como elaboraciones de corte macrobiótico. La idea no es plantear una cocina de dieta estricta, sino un recetario energético y equilibrado que encaje con una jornada de trabajo intensa. Para la pareja, este local funciona como punto de parada para comidas ligeras entre rodajes y reuniones.
En el centro de la ciudad, otra dirección recurrente es Philosopheat, situado en la calle Pau Claris. Se trata de un café restaurante especializado en brunch y repostería donde, según plataformas especializadas en restauración saludable, todo el menú es sin gluten y sin azúcares refinados. Allí se sirven tostadas de pan sin gluten con aguacate, huevos revueltos, tartas elaboradas con harinas alternativas, banana bread, bowls de yogur con granola casera y una selección de cafés de especialidad.
Este tipo de oferta permite a Buenafuente y Abril mantener un equilibrio entre placer gastronómico y cuidado de la salud. Los locales que eligen apuestan por ingredientes reconocibles, técnicas de cocción sencillas y cartas donde se detallan alérgenos e intolerancias, algo cada vez más demandado por el público.
Escribà, la pastelería histórica donde encargan las celebraciones
El capítulo dulce de esta ruta tiene nombre propio: Pastelería Escribà. Fundada en 1906 como horno de pan y convertida con los años en una de las pastelerías más emblemáticas de Barcelona, hoy la dirige el maestro pastelero Christian Escribà, cuarta generación de la saga familiar. El establecimiento mantiene obrador propio y combina recetas clásicas con creaciones más espectaculares vinculadas al chocolate y a las grandes tartas de celebración.
Sílvia Abril ha reconocido que muchas de las tartas de cumpleaños que entran en su casa salen precisamente de Escribà. Entre los imprescindibles destacan el cruasán de mantequilla elaborado de forma artesanal, los pasteles de corte tradicional y una amplia selección de repostería pensada para encargos a medida. Para la pareja, este local representa la vertiente más clásica de la gastronomía barcelonesa, la de los comercios que han sobrevivido más de un siglo adaptándose a nuevos gustos sin perder identidad.
Guía rápida de los locales que frecuentan
| Local | Tipo de cocina | Momento habitual | Zona de Barcelona |
|---|---|---|---|
| Ca La Nuri | Arroces, cocina marinera, pescado y marisco de mercado | Cena temprana frente al mar | La Barceloneta, paseo marítimo junto a la playa del Somorrostro |
| Maai | Cocina saludable, platos real food, opciones sin gluten y veganas | Comidas ligeras entre trabajo y reuniones | Zona alta, entorno de Sant Gervasi-Galvany |
| Philosopheat | Brunch sin gluten ni azúcares refinados, cafetería de especialidad | Desayunos y brunch de diario | Eixample, calle Pau Claris |
| Pastelería Escribà | Repostería clásica y creaciones de autor, bollería artesanal | Meriendas y encargos de tartas para celebraciones | Varios locales en la ciudad, con presencia en Gran Via y La Rambla |
Por qué este barrio marinero es un imán para los amantes del arroz
El barrio de La Barceloneta, donde se ubica Ca La Nuri, nació en el siglo XVIII como zona de pescadores y trabajadores del puerto. Hoy sigue conservando ese vínculo con el mar, pero se ha convertido además en uno de los puntos con mayor concentración de restaurantes especializados en pescado, marisco y arroces junto a la playa. Sus calles estrechas, la proximidad al centro histórico y el paseo marítimo lo han transformado en un escenario privilegiado para la restauración.
Las autoridades municipales han tenido que equilibrar en los últimos años la presión turística con la vida vecinal, aplicando medidas de gestión del espacio público y regulando la apertura de nuevos locales orientados exclusivamente al turismo. Aun así, el barrio mantiene una mezcla de bares tradicionales, chiringuitos, establecimientos modernos y casas de comidas donde el arroz continúa siendo protagonista.
Consejos para reservar y disfrutar como un local
Quienes quieran seguir los pasos de Andreu Buenafuente y Sílvia Abril en Ca La Nuri deberían tener en cuenta algunos aspectos prácticos. En primer lugar, la necesidad de reservar mesa con antelación, sobre todo si se busca terraza con vistas directas al mar o si la visita coincide con fines de semana, festivos o verano. El propio grupo Nuri facilita la reserva en línea a través de su web oficial y recomienda indicar necesidades especiales como carritos de bebé o movilidad reducida.
También conviene recordar que los horarios de cena de la pareja son más cercanos al modelo europeo que al español: llegar sobre las siete y media u ocho de la tarde permite disfrutar de un ambiente más tranquilo, servicio ágil y, en muchos casos, una puesta de sol sobre el litoral barcelonés. Para quienes prefieran el mediodía, los arroces funcionan mejor si se comparten entre varios comensales y se acompañan de entrantes ligeros.
Más allá de la curiosidad por saber dónde cenan los rostros conocidos, la elección de Ca La Nuri y del resto de locales de su ruta gastronómica dibuja un patrón claro: cocina de producto, vínculos con el entorno, historias familiares detrás de cada proyecto y, en el caso del arroz solidario, un impacto social que trasciende la propia mesa. Una forma de entender la gastronomía barcelonesa que combina placer, territorio y responsabilidad.





