La revolución silenciosa de los vinos blancos de Rioja está llegando desde pequeñas bodegas que se atreven a romper las normas de la denominación más antigua de España. El propio Consejo Regulador de la DOCa Rioja reconoce la diversidad de estilos que conviven hoy bajo su sello de calidad.
Entre esas propuestas disruptivas destaca un blanco elaborado como si fuera un perfume: pensado desde el aroma, construido a partir de capas de textura y concebido para perdurar en el tiempo. Su nombre, su sistema de elaboración y su forma de venderse lo han convertido en una rareza muy buscada por coleccionistas y aficionados avanzados.
Un blanco riojano que habla el lenguaje de los perfumes
El protagonista de esta historia es Chocolate Nº4, el vino blanco más singular de Bodegas Orben, el proyecto riojano del grupo Artevino asentado en Laguardia, en plena Rioja Alavesa. Se trata de la cuarta edición de una serie que nació como experimento y que hoy se ha consolidado como uno de los blancos más particulares de la denominación.
Su nombre evoca de inmediato a los grandes iconos de la perfumería, con esa combinación de número y palabra que remite a fórmulas secretas y creaciones de autor. Lejos de ser un guiño superficial, la referencia al perfume resume su filosofía: mezclar materias primas de distintas procedencias y cosechas para lograr una fragancia líquida compleja, precisa y reconocible.

La bodega detrás del experimento
Bodegas Orben forma parte del Grupo Artevino, al que también pertenecen Izadi, Finca Villacreces y Vetus. Desde su nacimiento, Orben se ha orientado a vinos de corte contemporáneo, con fuerte peso del viñedo propio y una apuesta por parcelas seleccionadas. En este contexto, Chocolate Nº4 funciona casi como un laboratorio donde poner a prueba ideas que después pueden irradiar al resto del grupo.
La ubicación de la bodega en Laguardia, una de las zonas más prestigiosas de Rioja Alavesa, permite trabajar con viñas viejas de variedades blancas autóctonas que históricamente habían jugado un papel secundario frente al tinto. La recuperación y puesta en valor de estas uvas se alinea con la tendencia actual de destacar el territorio y las variedades menos conocidas dentro de la DOCa.
Qué significa que sea un vino CVC
Uno de los rasgos que hacen tan particular a Chocolate Nº4 es su condición de vino CVC, siglas de Conjunto de Varias Cosechas. Este término indica que el vino se elabora a partir del ensamblaje de vinos de distintas añadas, en lugar de corresponder a un único año de cosecha. En este caso concreto, el coupage integra las vendimias 2022, 2023 y 2024, todas ellas de Rioja.
La filosofía detrás de este enfoque es aprovechar lo mejor de cada añada: la frescura de los años más fríos, la madurez de los más cálidos y la complejidad que aporta el tiempo de crianza en bodega. En lugar de basarse en el concepto clásico de añada, el vino se presenta como una composición, casi como una fórmula olfativa, en la que el enólogo decide qué porcentaje de cada cosecha entra en la mezcla final.
Así se elabora este blanco de tres añadas
Variedades autóctonas y viñas viejas
Chocolate Nº4 es un vino de variedades blancas autóctonas de Rioja, ensambladas a partir de viñedos viejos de la zona de Laguardia. La mezcla está construida sobre cuatro uvas que hoy son clave en el resurgir del blanco riojano:
- Viura y Malvasía, que juntas suponen aproximadamente el 30 % del vino.
- Garnacha Blanca, con un peso cercano al 35 % del coupage.
- Maturana Blanca, otra variedad minoritaria pero en auge, que completa el 35 % restante.
Estas variedades aportan perfiles aromáticos y estructuras muy diferentes: la Viura da frescura y longevidad, la Malvasía suma volumen y notas florales, la Garnacha Blanca introduce potencia y cierta sensación glicérica, mientras que la Maturana Blanca refuerza la acidez y los matices especiados. Al proceder de parcelas viejas, el rendimiento por hectárea es bajo, pero la concentración de aromas y estructura en la uva es muy elevada.

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| Variedad | Tipo de uva | Aporte principal |
|---|---|---|
| Viura | Blanca autóctona | Frescura, acidez y capacidad de guarda |
| Malvasía | Blanca aromática | Notas florales y textura untuosa |
| Garnacha Blanca | Blanca mediterránea | Cuerpo, volumen y sensación glicérica |
| Maturana Blanca | Blanca minoritaria | Acidez marcada y matices especiados |
Fermentación en hormigón y barrica
La singularidad de Chocolate Nº4 no se limita a la mezcla de uvas y añadas. La vinificación recurre a distintos recipientes de fermentación y crianza, cada uno con un papel concreto en el resultado final:
- Huevos de hormigón, que favorecen una microoxigenación muy suave y mantienen el vino en suspensión sobre sus lías, aportando volumen y complejidad sin sumar notas de madera.
- Barricas de 225 litros, el formato clásico bordelés, donde el contacto con la madera es más intenso y preciso.
- Barricas de 500 litros, que permiten una crianza más delicada, con menor relación entre superficie de madera y volumen de vino.
El uso combinado de estos “continentes” permite al equipo de enología ajustar la textura, la integración del roble y la expresión aromática. Posteriormente se realiza el ensamblaje final de vinos procedentes de los distintos recipientes y de las tres añadas, buscando un perfil reconocible en cada edición de Chocolate.
Notas de cata: así se comporta en la copa
Aromas de flores y frutas de hueso
En copa, Chocolate Nº4 se presenta con un color amarillo intenso, ribete brillante y ligeros reflejos verdosos que delatan su juventud y frescura. La nariz es compleja y evolutiva, con capas que se van desplegando a medida que el vino toma aire.
- Primer impacto aromático: flores blancas, notas de flor de almendro y un fondo ligeramente herbáceo muy fino.
- Corazón frutal: frutas de hueso maduras, como albaricoque y ciruela amarilla, que refuerzan la sensación de vino amplio y generoso.
- Toques de crianza: sutiles recuerdos tostados y de frutos secos, bien integrados, que proceden del paso por barrica.
El conjunto tiene algo de lenguaje perfumista: capas, acordes aromáticos y una evolución lenta en la copa que invita a regresar a la nariz después de cada sorbo.
Textura, acidez y potencial de guarda
En boca, Chocolate Nº4 es un blanco amplio y graso, con una textura envolvente que llena el paladar sin resultar pesado. La acidez, bien marcada pero integrada, equilibra el volumen y alarga el recorrido, evitando cualquier sensación de dulzor.
La persistencia es uno de sus puntos fuertes: los recuerdos de fruta madura, flores y leves tostados se prolongan durante largos segundos. Por estructura y acidez, está pensado para evolucionar bien en botella durante varios años, lo que refuerza su carácter de blanco de guarda más que de vino joven de consumo inmediato.
Precio, disponibilidad y servicio recomendado
Edición limitada y venta por cupos
Chocolate Nº4 se comercializa en edición limitada, con poco más de 5.600 botellas numeradas. La bodega lanza una nueva edición aproximadamente cada dos años y distribuye el vino por cupos, concentrando buena parte de la demanda entre clientes especializados, restauración gastronómica y tiendas de vino de alta gama.
El precio de salida ronda los 30 euros por botella, situándolo en la franja de blancos de alta gama dentro de Rioja. Dado su volumen reducido, es habitual que se agote con rapidez en la tienda online del grupo y en los principales distribuidores, por lo que suele ser un vino que los aficionados siguen de cerca edición tras edición.
Cómo servirlo y con qué acompañarlo
Por su estructura y complejidad, este blanco funciona mejor en un rango de temperatura algo más elevado que otros vinos jóvenes: entre 10 y 12 grados permite que la parte aromática se exprese sin que el alcohol se haga protagonista.
- Pescados grasos como el bacalao al pil-pil o una merluza a la koskera, donde su textura untuosa acompaña bien la salsa.
- Mariscos y platos de cocina marinera de intensidad media, especialmente aquellos con fondos de verduras y fumet.
- Aves guisadas y platos de cocina tradicional riojana que incluyan salsas suaves, donde el vino puede sustituir al tinto sin perder carácter.
- Quesos semicurados de pasta blanda o corteza lavada, que encuentran en su acidez y volumen un buen contrapunto.
Un símbolo del nuevo blanco de Rioja
Más allá del tinto clásico
Durante décadas, Rioja ha sido sinónimo casi exclusivo de vino tinto, pero los blancos empiezan a ganar terreno gracias a proyectos como Chocolate Nº4. La combinación de variedades históricas, viñas viejas y técnicas de vinificación contemporáneas está dando lugar a blancos de guarda capaces de competir con referencias de zonas tradicionalmente más asociadas a este estilo.
Al mismo tiempo, el enfoque CVC rompe con la idea de que la calidad debe medirse solo por la añada y el tiempo de barrica. Aquí el centro es el ensamblaje, la búsqueda de equilibrio y la construcción de una identidad propia, más cercana a la forma en que se conciben algunos perfumes o grandes espumosos.
La conexión entre vino y perfume
Chocolate Nº4 se ha convertido, así, en un ejemplo claro de cómo vino y perfume comparten lenguaje: pirámides aromáticas, notas de salida, corazón y fondo, equilibrio entre frescura y profundidad, y una memoria olfativa que queda grabada en quien lo prueba. Para los consumidores que buscan experiencias distintas dentro de Rioja, este blanco es una puerta de entrada a una forma más sensorial y menos rígida de entender la denominación.







