El fenómeno Pancrudo 2023: Por qué los expertos están agotando este Rioja de 95 puntos

Publicado: 10/02/2026 • 18:27
Actualizado: 02/03/2026 • 15:42
7 min de lectura

Admitámoslo: el mundo del vino puede llegar a ser intimidante. Te encuentras frente al lineal del supermercado o navegando en una tienda online y cientos de etiquetas te observan. El miedo a equivocarte te empuja a lo de siempre, a esa marca que conoces desde hace años. Pero, ¿y si te dijera que te estás perdiendo la mayor revolución que ha vivido el norte de España por no salir de tu zona de confort?

Existe un rincón casi místico en la Rioja Alta, lejos de los grandes focos mediáticos, donde el paisaje cambia de color. En el pueblo de Badarán, el suelo se tiñe de un rojo ferroso intenso y el aire se vuelve más afilado. Es aquí donde nace un fenómeno que está dejando sin palabras a los sumilleres más prestigiosos del mundo. Se llama Pancrudo 2023 y es, probablemente, la compra más inteligente que puedes hacer este año.

image 299

No estamos ante el típico Rioja de madera pesada y sabor a vainilla que inundó las mesas durante décadas. (Sí, nosotros también estamos cansados de esos vinos que te dejan la boca seca). Lo que tenemos entre manos es una oda a la frescura, un tinto que se bebe como la seda pero que tiene la garra de los viñedos viejos que han sobrevivido a décadas de inviernos crueles.

La rebelión de la Garnacha: El fin del reinado absoluto del Tempranillo

Durante mucho tiempo, la Garnacha fue la «patita fea» de Rioja, utilizada solo para dar cuerpo o grado a otros vinos. Gómez Cruzado, una bodega centenaria que ha sabido rejuvenecerse como ninguna, decidió que ya era hora de hacerle justicia. Con el Pancrudo 2023, han logrado algo casi imposible: un monovarietal 100% Garnacha que derrocha elegancia por los cuatro costados.

El secreto de esta «pócima» no está en una fórmula química, sino en la altitud. Los viñedos se encuentran a 650 metros sobre el nivel del mar, en una orientación norte que obliga a la uva a madurar lentamente, sin prisas, acumulando matices que en zonas más bajas simplemente desaparecen. Es esa lucha de la planta contra el clima lo que genera una acidez vibrante que te hace salivar desde el primer sorbo.

Cuando descorchas una botella de Pancrudo, lo primero que te golpea es su honestidad. No hay trampa ni cartón. Los críticos más feroces, como James Suckling o el equipo de la Guía Peñín, ya han dictado sentencia: 95 y 93 puntos respectivamente. Cifras que sitúan a este tinto en el olimpo de los vinos de culto antes incluso de que la mayoría de los mortales haya oído hablar de él.

La clave del Pancrudo no es lo que tiene, sino lo que no le sobra. Es un vino desnudo, donde la fruta roja madura y el fondo mineral te cuentan la historia de un territorio único.

Arquitectura líquida: Del huevo de hormigón a tu mesa

Si eres de los que disfruta con los detalles técnicos, prepárate, porque la vinificación de este 2023 es un ejercicio de alta ingeniería enológica. Olvida las bodegas oscuras llenas de polvo; aquí se trabaja con la precisión de un relojero suizo. El 65% del vino realiza la fermentación maloláctica en barricas de roble francés, aportando estructura y ese toque especiado tan sutil.

Sin embargo, la verdadera magia ocurre en el 35% restante. Ese porcentaje se cría en huevos de hormigón. ¿Por qué esto es importante para ti como consumidor? Porque el hormigón permite una microoxigenación constante pero sin añadir los sabores a madera que a veces enmascaran la uva. El resultado es una textura en boca que recuerda al terciopelo: suave, envolvente y con una estructura fina de taninos que no rascan, sino que acarician.

Al servirlo (recuerda hacerlo a unos 16 ºC para no matar sus aromas), te encontrarás con una explosión de violetas, pétalos de rosa y frutos rojos traslúcidos. Es un aroma embriagador que llena la habitación. En boca, es fluido y elegante, con ese toque de bayas ácidas que lo hace perfecto para acompañar una cena larga sin que te resulte pesado.

Te puede interesar

Juan Sotres, experto en vinos: «No tengas miedo de equivocarte, arriésgate y no pruebes siempre lo mismo para descubrir lo que te gusta»

La oportunidad de inversión que tu bodega (y tu bolsillo) necesitan

Hablemos de dinero, porque al final del día, todos queremos calidad al mejor precio. Una botella de Pancrudo 2023 cuesta 39,90 euros. Podrías pensar que es un capricho, pero si lo comparas con otros vinos de 95 puntos, te darás cuenta de que estamos ante una auténtica ganga. Es lo que en el sector llamamos un «vino de entrada al lujo».

Además, la flexibilidad hoy en día es total. Sitios como Bodeboca ya permiten financiar la compra en cómodos plazos desde 7 euros al mes. (Sí, menos de lo que cuesta un gin-tonic de garrafón en cualquier terraza). Es la oportunidad de oro para hacerte con un par de cajas, guardar unas botellas para ver cómo evolucionan y disfrutar de otras ahora mismo, porque como dice Suckling, es un estilo «inmediatamente bebible».

Pero cuidado: la producción es limitada. Los viñedos viejos cultivados en vaso en Badarán no producen miles de kilos por hectárea. La naturaleza es sabia y solo entrega lo mejor en pequeñas dosis. Por eso, este vino suele volar de los estantes en cuanto los coleccionistas se enteran de que ha salido una nueva añada.

¿Con qué deberías maridar esta joya riojana?

No cometas el error de servirlo con platos excesivamente pesados que oculten su delicadeza. El Pancrudo 2023 pide a gritos algo de producto. Un steak tartar bien aliñado, unas chuletillas de cordero al sarmiento o incluso un pescado graso como el rodaballo pueden ser compañeros de viaje ideales. Su versatilidad es su mayor virtud.

Incluso si solo quieres disfrutar de una copa al final del día mientras lees un libro o ves tu serie favorita, este vino te acompaña sin exigir nada a cambio. Su 14.5% de alcohol está tan bien integrado que apenas se nota, dejándote solo con la sensación de estar bebiendo algo realmente especial.

Truco de experto: No lo decantes durante horas. Dale 15 minutos de aire en la copa y verás cómo se abre como una flor, revelando capas de especias y hierbas que no estaban ahí al principio.

Un cierre urgente: La ley de la oferta y la demanda

El mercado del vino está cambiando. Los consumidores ya no buscan marcas, buscan historias y autenticidad. Pancrudo representa ese nuevo Rioja que respeta el pasado pero mira al futuro sin complejos. Es un vino que genera tribu; cuando lo pruebas y lo compartes, automáticamente te conviertes en «el que sabe de vinos» de tu grupo de amigos.

No esperes a que aparezca en la carta de un restaurante con tres estrellas Michelin al triple de su precio actual. La añada 2023 acaba de aterrizar y es el momento de mover ficha. Las valoraciones de la crítica ya están ahí y la demanda no va a hacer más que subir. Asegura tu parte del botín antes de que el cartel de «Agotado» aparezca en pantalla.

Al final, comprar una botella de Pancrudo no es solo comprar vino; es comprar un trozo de paisaje riojano, es apoyar la viticultura heroica de altura y, sobre todo, es darte el placer que te mereces después de una semana de trabajo. ¿A qué esperas para comprobar por qué todo el mundo está hablando de él?