El blanco riojano que sorprende esta Navidad: Tempranillo Blanco, barrica nueva y aromas de jazmín y chocolate

Publicado: 11/12/2025 • 19:50
Actualizado: 26/02/2026 • 13:35
9 min de lectura

La DOCa Rioja, la denominación de origen más antigua de España, vive un momento de reivindicación para sus vinos blancos. El Consejo Regulador apuesta por nuevas variedades y estilos que amplían la paleta clásica de la región, como detalla en la web oficial de la denominación, accesible a través de su espacio informativo sobre el territorio y las variedades DOCa Rioja y su mapa de zonas y uvas.

En ese contexto aparece La Mateo Tempranillo Blanco, un vino de Bodegas D. Mateos elaborado en Aldeanueva de Ebro. Se trata de un blanco monovarietal de Tempranillo blanco que se ha hecho un hueco en cartas de restaurantes y tiendas especializadas por su carácter envolvente y gastronómico, muy alejado de la imagen de blanco ligero pensado solo para el aperitivo.

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De denominación histórica a laboratorio de blancos

La fama de Rioja se ha construido tradicionalmente sobre sus tintos de crianza y reserva, pero el propio Consejo Regulador lleva años reivindicando otra cara de la denominación: la de los blancos con estructura y capacidad de envejecimiento. La incorporación de nuevas variedades autorizadas y el interés por elaboraciones más ambiciosas han disparado el protagonismo de este estilo entre consumidores que buscan blancos con mayor volumen y complejidad.

La mutación que dio lugar al Tempranillo blanco

El Tempranillo blanco es una de las piezas clave de esa transformación. Nacido por mutación natural de una cepa de Tempranillo tinto en La Rioja a finales del siglo XX, fue posteriormente aprobado como variedad autorizada dentro de la DOCa y hoy representa una parte significativa de la superficie de uva blanca de la región. Esta uva combina buena acidez con un perfil aromático intenso, que va de la fruta de hueso a los cítricos y las flores blancas, lo que la convierte en una base idónea para blancos de gama alta y para estilos fermentados en barrica como La Mateo Tempranillo Blanco.

La Mateo Tempranillo Blanco en bodega

Bodegas D. Mateos trabaja desde hace varias generaciones en Aldeanueva de Ebro, en el corazón de Rioja Oriental, una zona de clima algo más cálido dentro de la denominación. Allí cultiva viñedos de Tempranillo blanco de rendimientos moderados, con cepas relativamente jóvenes que aportan una fruta nítida y fresca. La vendimia se realiza en el momento óptimo de maduración y con una cuidada selección de racimos, de manera que solo la uva sana y equilibrada entra en la elaboración de La Mateo Tempranillo Blanco.

La bodega ha participado en proyectos de investigación vinculados a esta variedad, lo que le ha permitido conocer de forma precisa cómo responde el Tempranillo blanco a diferentes suelos, exposiciones y técnicas de vinificación. Ese conocimiento se traduce en una interpretación del viñedo que busca sobre todo pureza aromática, concentración sin excesos y una acidez que sostenga el vino en el tiempo.

Fermentación en barrica: el dato que marca la diferencia

El paso decisivo llega en la nave de elaboración. La Mateo Tempranillo Blanco fermenta directamente en barricas nuevas de 225 litros confeccionadas con una combinación de roble francés procedente de bosques como Allier y Vosgos y roble americano originario de Ohio. En lugar de utilizar la madera solo como un recurso de crianza posterior, todo el proceso de fermentación se desarrolla en barrica, favoreciendo una integración muy fina entre la fruta y los matices del roble.

Tras la fermentación alcohólica, el vino permanece alrededor de seis meses en esas mismas barricas en contacto con sus lías finas. Durante este periodo se practican batonnages semanales, es decir, se remueven las lías para mantenerlas en suspensión. Esta técnica aporta volumen, untuosidad y una sensación cremosa en boca, además de matices de bollería, mantequilla y chocolate blanco que se suman al carácter frutal de la uva sin eclipsarlo.

El objetivo del equipo enológico no es que la madera se imponga, sino reforzar la estructura del vino y su capacidad de guarda respetando la identidad del Tempranillo blanco. La combinación de barrica nueva, trabajo de lías y una crianza relativamente contenida da como resultado un blanco con mucha presencia en boca, pero en el que continúan mandando los aromas de fruta y flores, acompañados por tostados muy bien integrados.

Perfil de cata y servicio: Color, aromas y sensaciones en boca

En la copa, La Mateo Tempranillo Blanco muestra un color amarillo pajizo con reflejos verdosos, limpio y brillante. La nariz se presenta intensa y compleja: aparecen recuerdos de nectarina y melocotón de viña, cítricos como el pomelo, matices de paraguayo maduro y un fondo de flores blancas donde destacan la flor de azahar y el jazmín. Sobre esa base frutal y floral se suman notas cremosas y discretos tostados procedentes de la fermentación y crianza en barrica sobre lías.

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En boca es un vino graso y envolvente, con una textura casi glicérica sostenida por una acidez bien integrada. La sensación es de equilibrio: hay volumen, pero también frescura; la fruta blanca reaparece acompañada de toques cítricos y un final largo en el que se perciben matices de mantequilla, frutos secos suaves y chocolate blanco. La persistencia es notable, lo que refuerza su vocación claramente gastronómica.

  • Color amarillo pajizo con reflejos verdosos, muy limpio y brillante.
  • Aromas intensos de fruta de hueso (nectarina, paraguayo) y cítricos jugosos.
  • Flores blancas marcadas, con referencias a flor de azahar y jazmín.
  • Toques cremosos y tostados procedentes de la fermentación y crianza en barrica.
  • Boca amplia, grasa y sostenida por una acidez bien medida.
  • Final largo, con recuerdos de fruta madura y notas de chocolate blanco.

Temperatura de servicio, guarda y momento ideal

Para aprovechar todo su potencial, se recomienda servir La Mateo Tempranillo Blanco a una temperatura algo más elevada que la de un blanco joven sencillo, en torno a 14-15 °C. En ese rango la textura cremosa se percibe con claridad y los aromas de fruta, flores y crianza se despliegan con mayor definición. Resulta aconsejable utilizar copas de vino blanco de cuerpo medio y evitar enfriados extremos que puedan adormecer la complejidad aromática.

Aunque el vino llega al mercado listo para su consumo, dispone de estructura suficiente para evolucionar favorablemente algunos años en botella. Conservado en posición horizontal, en un lugar fresco y sin cambios bruscos de temperatura, puede mantenerse en un momento óptimo durante al menos tres o cuatro años desde la añada, ganando matices melosos y una integración aún mayor de la madera.

Maridajes recomendados para La Mateo Tempranillo Blanco

El estilo potente y a la vez equilibrado de este Tempranillo blanco lo convierte en un aliado versátil en la mesa. Funciona de forma sobresaliente con preparaciones donde exista cierta untuosidad o grasa, que el vino ayuda a compensar, pero también con platos que exigen un blanco de personalidad para mantener el pulso al conjunto.

  • Pescados grasos como salmón, atún rojo, rodaballo o corvina al horno.
  • Mariscos de carne firme: vieiras, carabineros, cigalas o gambas a la plancha.
  • Anchoas en salazón, boquerones en vinagre y conservas de mar de alta calidad.
  • Carnes blancas y aves (pollo de corral, pavo, pularda) con salsas suaves y cremosas.
  • Arroces cremosos, risottos marineros y pastas con salsas de nata o queso.
  • Quesos semicurados de pasta blanda y algunos quesos de corteza lavada de intensidad media.

En todos estos maridajes, la conjunción de volumen, acidez y complejidad aromática permite que el vino acompañe al plato sin quedar en segundo plano, pero sin imponerse. Quien busque un blanco capaz de acompañar un menú completo, más allá del aperitivo, encontrará en La Mateo Tempranillo Blanco una opción especialmente sólida.

Datos técnicos de La Mateo Tempranillo Blanco

Más allá de las sensaciones, los datos técnicos ayudan a situar este vino dentro del panorama de los blancos riojanos fermentados en barrica.

DatoDetalle
Tipo de vinoVino blanco fermentado en barrica
DenominaciónDOCa Rioja
ZonaRioja Oriental (Aldeanueva de Ebro)
Variedad100% Tempranillo blanco
ProductorBodegas D. Mateos
Graduación alcohólicaEn torno al 13% vol.
CrianzaFermentación y unos 6 meses de crianza sobre lías en barrica nueva
Tipo de maderaRoble francés (Allier y Vosgos) y roble americano (Ohio)
Temperatura recomendadaEntre 14 ºC y 15 ºC
EstiloBlanco con volumen, cremoso y de acidez equilibrada

Para quién es este vino

La Mateo Tempranillo Blanco está especialmente indicado para quienes disfrutan de blancos con cuerpo y cierta complejidad, sin llegar a perfiles excesivamente marcados por la madera. Puede resultar atractivo para consumidores acostumbrados a los tintos de Rioja que buscan un blanco con una estructura familiar, así como para aficionados que desean profundizar en las posibilidades del Tempranillo blanco en manos de una bodega especializada.

Su precio se sitúa habitualmente en la franja media de los blancos fermentados en barrica de la denominación, en torno a los quince euros por botella en tiendas especializadas y plataformas de venta en línea, lo que supone una relación calidad-precio competitiva dentro de su segmento. Algunas añadas han obtenido valoraciones cercanas a los 90 puntos en guías de referencia, un indicador adicional del rigor del proyecto y del potencial de esta variedad en Rioja.

En conjunto, La Mateo Tempranillo Blanco ejemplifica el camino que sigue la DOCa Rioja en materia de vinos blancos: respeto al viñedo, apuesta por variedades autóctonas y un uso de la madera pensado para aportar capas de complejidad sin renunciar a la frescura. Para quienes siguen de cerca la evolución de la denominación, es un vino que ayuda a entender por qué los blancos riojanos ganan protagonismo campaña tras campaña.