Kabuki Madrid se pasa al brunch: sushi, fluffy pancakes y Champagne en un solo menú

Publicado: 18/11/2025 • 13:28
Actualizado: 28/02/2026 • 17:33
7 min de lectura
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El nuevo brunch navideño de Kabuki Madrid se suma a los planes gastronómicos que convierten los domingos de invierno en una cita de alta cocina en la capital. En una ciudad donde la gastronomía es un eje estratégico, como recuerda la información oficial sobre gastronomía madrileña del Ayuntamiento de Madrid, esta propuesta destaca por su precisión técnica y por un formato muy alejado del brunch convencional.

Lejos del buffet autoservicio, este brunch gastronómico se plantea como un recorrido pautado, servido en mesa, que mezcla terminología nipona, producto reconocible y una puesta en escena más cercana a un menú degustación que a un desayuno tardío. Los domingos, hasta después de las fiestas navideñas, se convierten así en el momento elegido para descubrir cómo Kabuki traslada su cocina de detalle al horario matinal.

Detrás del menú está el chef Alejandro Durán, que ha diseñado un recorrido en cuatro actos —sakizuke, otsukuri, shusai y postre— con bebidas incluidas y un precio cerrado de 65 euros por persona. El brunch se sirve todos los domingos hasta el 4 de enero, en un pase con plazas limitadas, y está pensado para quienes buscan un plan de domingo que se sitúa claramente en la liga de la alta cocina, pero en formato relajado y accesible.

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Cuatro actos para entender la cocina Kabuki

El primer acto, sakizuke, funciona como declaración de intenciones. Aquí aparece la Senbei Toro, una galleta de arroz crujiente coronada con ventresca de atún y una salsa mexicana pastor afinada al milímetro. El conjunto combina grasa, textura y frescor, pero mantiene una limpieza muy japonesa en boca. Es un bocado breve, directo y preciso, que marca el tono del brunch: técnica, producto y un uso contenido del picante.

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Otsukuri: juego de cortes y equilibrio

El segundo acto, otsukuri, desplaza el foco hacia el corte y el equilibrio entre matices. El ya reconocible Pa amb Tomaquet de ventresca condensa en un solo gesto la fusión entre Japón y Mediterráneo. El Gyutataki, lomo bajo apenas marcado y servido con ponzu, ajo confitado y cebolleta fresca, introduce profundidad, umami y acidez en un mismo plato. El tartar de aguacate picante aporta la nota vegetal y cremosa que equilibra el bloque. Juntos forman un trío que traduce al lenguaje del brunch el estilo Kabuki.

Shusai: cinco principales a la medida del comensal

En el tercer acto, shusai, el comensal elige entre cinco platos principales concebidos para perfiles distintos. La cazuela de setas con arroz de sushi frito y salsa sukiyaki se apoya en el umami, con un juego de texturas que va del grano crujiente a la melosidad del fondo. La selección de seis piezas de sushi evidencia el dominio del corte, la temperatura y la maduración del pescado, y se convierte en la opción ideal para quienes buscan la expresión más directa de la barra Kabuki.

Los Chilli Jam Noodles presentan un wok de fideos salteados con langostino y un picante suave, redondeado, que no invade el resto del menú. Para quienes prefieren una lectura más dulce o mixta del brunch, entran en escena las dos versiones de fluffy pancakes: una dulce, con matcha y helado de coco-lima, y otra salada, acompañada de huevo poché y jamón Joselito. Ambas comparten volumen y ligereza, pero se sitúan en registros muy distintos, lo que permite adaptar el cierre salado de la parte principal al gusto de cada mesa.

  • Cazuela de setas y arroz de sushi frito con salsa sukiyaki.
  • Selección de seis piezas de sushi.
  • Chilli Jam Noodles con langostino y wok de verduras.
  • Fluffy pancakes de matcha con helado de coco-lima.
  • Fluffy pancakes saladas con huevo poché y jamón Joselito.

El final del recorrido: dulce medido y bebidas incluidas

El cuarto acto llega con un único postre, planteado como cierre directo y sin artificios. Los rosquetes de calabaza se presentan como un guiño a la repostería más reconocible, pero afinada desde la técnica. La masa, aromática y ligera, se acompaña de chocolate Valrhona 70 %, lo que aporta intensidad cacaotera sin resultar empalagosa. El resultado es un final nítido, que deja el protagonismo al producto y mantiene la línea del resto del menú: dulzor controlado, textura trabajada y sabor reconocible.

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Bebidas que acompañan, no compiten

El apartado de bebidas está incluido en el precio y se ha medido para acompañar al menú sin eclipsarlo. El brunch ofrece Mimosa-ke o una copa de Champagne Taittinger Brut Réserve como punto de partida, además de agua, refresco o cerveza durante la comida. Para el cierre, el comensal puede elegir entre un Matcha Latte o un café, lo que permite terminar el recorrido en un registro más japonés o más clásico. No hay suplementos ocultos: las bebidas forman parte del concepto cerrado del brunch.

  • Mimosa-ke o copa de Champagne Taittinger Brut Réserve.
  • Agua, refresco o cerveza incluidos durante el servicio.
  • Matcha Latte o café para acompañar el postre.

Estructura del menú de brunch

ActoPropuesta principalTipo de experiencia
SakizukeSenbei Toro con ventresca y salsa pastorBocado de bienvenida, crujiente y fresco
OtsukuriPa amb Tomaquet de ventresca, Gyutataki y tartar de aguacate picanteCortes precisos, equilibrio entre grasa, acidez y vegetal
ShusaiCazuela de setas, sushi, noodles o fluffy pancakesPlato principal a elección, del umami al perfil dulce
PostreRosquetes de calabaza con chocolate Valrhona 70 %Cierre tradicional con acabado técnico

Domingos de brunch para amantes de la precisión

El brunch navideño de Kabuki Madrid se ofrece únicamente los domingos y está disponible hasta el 4 de enero, incluido. El servicio se plantea como una franja intermedia entre el desayuno tardío y la comida, lo que permite extender la experiencia sin prisas y convierte el domingo en un día claramente gastronómico. Al tratarse de un menú cerrado con un pase muy acotado, la reserva anticipada resulta recomendable para asegurar mesa en estas semanas centrales de la temporada.

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Para quién es este brunch

La propuesta está dirigida a comensales que buscan un brunch de alta cocina, con cocina japonesa contemporánea y una estructura cercana a un menú degustación, pero en un ambiente relajado. Es un plan adecuado para parejas, pequeños grupos y aficionados a la gastronomía que quieran probar de una vez varios registros del lenguaje Kabuki: del bocado crujiente inicial al sushi madurado, pasando por elaboraciones de wok y una visión propia de las tortitas.

  • Brunch de autor con menú cerrado en cuatro actos.
  • Domingos hasta el 4 de enero, con plazas limitadas.
  • Recorrido que integra cocina japonesa, guiños mediterráneos y repostería técnica.
  • Bebidas incluidas en el precio, sin suplementos inesperados.
  • Entorno ideal para quienes buscan un plan de domingo gastronómico y pausado.

Frente a otros formatos más centrados en la abundancia o en la bebida sin límite, este brunch apuesta por la precisión, el control de las cantidades y un hilo conductor claro entre los cuatro actos.

El precio de 65 euros por persona, con bebidas incluidas, sitúa la experiencia en un tramo aspiracional, pero competitivo dentro de la alta cocina madrileña, especialmente si se tiene en cuenta el bagaje del restaurante, distinguido con una estrella Michelin y un Sol Repsol.

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