Samantha Vallejo-Nágera, chef: “Las anchoas de lata no mejoran con limón; están más ricas con mostaza y un poco de tabasco”

Publicado: 11/03/2026 • 20:34
Actualizado: 11/03/2026 • 20:34
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Seguro que alguna vez has abierto una lata de anchoas y, por inercia, has terminado añadiendo un chorrito de limón para intentar equilibrar su sabor. Pues bien, tenemos que contarte algo: estás cometiendo un error que apaga toda la magia del producto.

No lo decimos nosotros, lo confirma una de las voces más autorizadas de nuestra gastronomía. Samantha Vallejo-Nágera ha compartido su receta definitiva y, atención, el limón se queda fuera de la ecuación.

El secreto mejor guardado de la despensa

Las anchoas en conserva son ese pequeño tesoro que todos tenemos escondido en la despensa. Pero rara vez les sacamos el partido que realmente merecen. Ese filete brillante que ves al abrir la lata es el resultado de meses de maduración, donde el pescado ha ganado una profundidad de sabor que no puedes desperdiciar.

Para la chef, el aliño perfecto para este ingrediente no busca la acidez cítrica tradicional, sino potenciar el umami y la salinidad natural. ¿La clave? La mostaza y un toque de tabasco. Sí, nosotros también alucinamos cuando lo probamos, pero la diferencia es abismal.

Nota del experto: Nunca tires el aceite de la lata. Es el alma del producto y contiene gran parte de los matices aromáticos que harán que tu plato pase de normal a memorable.

La transformación: César a la manera de Samantha

La propuesta de la chef es sencilla pero contundente: una ensalada César donde la anchoa deja de ser un acompañante para convertirse en la protagonista absoluta. Necesitas un corazón de lechuga romana, una rebanada de pan integral tostado, alcaparras, una yema de huevo, mostaza, tabasco, ralladura de lima y, por supuesto, parmesano.

El proceso es una coreografía rápida. Primero, asegúrate de secar bien las anchoas antes de mezclarlas con las alcaparras machacadas. Al unirlas con la yema, la mostaza y el toque picante del tabasco, creas una emulsión que envuelve cada hoja de lechuga. Es ahí donde ocurre la magia: el picante y la potencia de la mostaza despiertan el paladar sin enmascarar el pescado.

Por qué este cambio cambia las reglas

La mayoría de los aliños tradicionales suelen ser planos o excesivamente ácidos. Al usar mostaza y tabasco, estás añadiendo capas de complejidad. La grasa del huevo y el queso suave se encargan de redondear el conjunto, logrando que el plato no sea solo un entrante, sino una experiencia intensa.

Si quieres triunfar esta semana, acompaña esta ensalada con una tortilla de patatas jugosa. El dulzor de la patata es el contrapunto perfecto para la fuerza de este aliño. Es una combinación ganadora que te hará quedar como un chef profesional sin haber pasado horas en la cocina.

¿Te animas a dejar el limón en el frutero y probar esta mezcla explosiva? Tu próxima lata de anchoas no volverá a ser la misma.

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