Pablo Ojeda, nutricionista: «Olvídate del salmón; el mejillón tiene más hierro que las lentejas y niveles nulos de mercurio»

Yolanda Martí Climent

Yolanda Martí Climent

Publicado: 09/07/2026 • 21:46
Actualizado: 09/07/2026 • 21:46

A veces nos obsesionamos con comprar productos exóticos o pescados carísimos pensando que son la panacea de la salud. Pero, ¿y si te dijera que el secreto de la energía eterna está en una lata que cuesta poco más de un euro? (Sí, nosotros también nos hemos quedado de piedra).

El nutricionista Pablo Ojeda, experto en hacernos la vida más fácil (y sana), ha lanzado un mensaje alto y claro en sus redes: «Olvídate del salmón». No es que el pescado naranja sea malo, es que hay un manjar de nuestra tierra que le da mil vueltas en densidad nutricional y, sobre todo, en precio.

Hablamos del mejillón. Ese molusco que a veces olvidamos en el estante del súper es, en realidad, una bomba de relojería para tu salud. Si te sientes cansado, sin fuerza o simplemente quieres ahorrar en la cesta de la compra sin perder calidad, esto te interesa.

La comparativa que ha dejado a todos mudos

Las cifras que maneja Ojeda no son para tomárselas a broma. Para que te hagas una idea del poder del mejillón, solo 100 gramos de este alimento aportan la misma cantidad de vitamina B12 que ocho filetes de ternera o 20 huevos. Es una auténtica locura para tu cerebro.

La vitamina B12 es la encargada de que tu sistema nervioso funcione como un reloj y de evitar el agotamiento crónico. Pero hay más: si te preocupa la anemia, el mejillón tiene el doble de hierro que 100 gramos de lentejas. Y ojo, porque este hierro (de origen animal) tu cuerpo lo absorbe mucho mejor.

DATO CLAVE: A diferencia de los grandes peces como el atún o el propio salmón, los mejillones tienen niveles de mercurio casi nulos, lo que los hace mucho más seguros para un consumo frecuente.

Proteína de élite por menos dinero

Si tu objetivo es ganar músculo o perder grasa, el mejillón es tu nuevo mejor amigo. Aportan tantas proteínas de alta calidad como dos huevos, pero con una ventaja competitiva: tienen muchas menos calorías. Es el snack o la cena perfecta para quienes cuidan la línea.

Además, son una fuente natural de Omega-3, las grasas que protegen tu corazón y mantienen a raya el colesterol. Todo esto en un producto que, según Ojeda, es «barato, accesible y sostenible». No hace falta gastar una fortuna para comer como un atleta de élite.

Lo mejor de todo es que no necesitas ser un chef de estrella Michelin para disfrutar de sus beneficios. El nutricionista insiste en que podemos comerlos frescos o en lata. Sí, la conserva mantiene esas propiedades intactas y es la solución más rápida para una cena nutritiva.

¿Por qué deberías añadirlos a tu carrito hoy mismo?

En un momento donde el precio de la carne y el pescado fresco está por las nubes, el mejillón aparece como el héroe de la economía doméstica. Es un alimento que «lo tiene todo» y que, desgraciadamente, solemos infravalorar frente a opciones más «marketingianas».

Aprovechar los recursos de nuestras costas no solo es bueno para tu bolsillo, sino que es una decisión inteligente para tu longevidad. Menos mercurio, más hierro y una dosis de energía que notarás desde la primera semana.

¿Vas a seguir gastando una fortuna en filetes o vas a darle una oportunidad a este superalimento? (Nosotros ya tenemos un par de latas en la despensa).

Al final, la nutrición real no se trata de seguir modas, sino de conocer estos pequeños trucos que marcan la diferencia en tu analítica y en tu cuenta bancaria. ¿Cuál será tu próxima cena?