El txakoli secreto de Hondarribia que acaba de ganar el Bacchus de Oro: por qué deberías comprarlo antes de que se agote

Publicado: 21/04/2026 • 11:29
Actualizado: 21/04/2026 • 11:29
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Seguro que has estado ahí. Delante de la estantería de vinos blancos, buscando algo que de verdad sorprenda a tus invitados pero sin caer en los clásicos de siempre. Buscas frescura, buscas exclusividad y, sobre todo, buscas no fallar.

A veces, el éxito en una cena no depende del menú, sino de esa botella que cuenta una historia nada más descorcharla. Pero tenemos un problema (y de los gordos): el vino del que todo el mundo habla hoy es casi una misión imposible de conseguir.

La noticia ha corrido como la pólvora en los círculos de la alta gastronomía vasca. Un vino nacido entre las brisas del Cantábrico acaba de ser coronado con la medalla más ansiada del sector. Hablamos del Hiruzta Berezia 2024, el orgullo de Hondarribia.

Hiruzta Berezia 2024
Hiruzta Berezia 2024

El veredicto de los expertos: un oro que sabe a gloria

No lo decimos nosotros, lo dice el jurado más exigente del planeta. El Concurso Internacional de Vinos Bacchus, avalado por la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino), le ha otorgado el Bacchus de Oro. Es el máximo galardón al que puede aspirar un caldo en nuestro país.

Imagina a un ejército de Masters of Wine, sumilleres de hoteles de cinco estrellas y periodistas especializados catando a ciegas miles de etiquetas. Pues bien, este pequeño tesoro de la D.O. Getariako Txakolina ha pasado por encima de competidores internacionales con presupuestos millonarios.

La añada 2024 de Hiruzta Berezia no es una más; es el resultado de una cosecha extremadamente escasa que ha concentrado toda la esencia de la uva Hondarrabi Zuri en un número muy limitado de botellas.

La familia Rekalde, el alma detrás de la bodega Hiruzta, ha logrado lo impensable. En un año donde la naturaleza no lo puso nada fácil, han extraído un vino que es puro equilibrio. Si eres de los que asocia el txakoli solo con el aperitivo, prepárate para cambiar de opinión radicalmente.

¿Por qué este vino es diferente a todo lo que has probado?

El secreto reside en su ubicación. Hiruzta es la única bodega situada en Hondarribia, la cuna histórica de esta variedad de uva. Sus viñedos crecen mirando al mar, recibiendo ese salitre que luego notarás en cada trago (sí, ese toque mineral que tanto nos gusta).

Este Bacchus de Oro no es un golpe de suerte. Es la cuarta vez que la bodega consigue esta distinción, tras los éxitos de las añadas 2016, 2017 y 2020. Es la confirmación de que la excelencia es una norma en esta casa, no una casualidad del destino.

Hablamos de un vino con vocación gastronómica. No es el típico blanco que se desvanece en la boca. Tiene cuerpo, tiene estructura y tiene esa elegancia que solo los grandes blancos de guarda consiguen alcanzar. Es el aliado perfecto para un buen rodaballo a la brasa o un queso Idiazabal curado.

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La urgencia de la escasez: por qué debes correr

Aquí viene la parte que nos duele al bolsillo y al corazón. Como te decíamos, la cosecha de 2024 ha sido especialmente corta. Esto significa que hay muchas menos botellas en el mercado de lo habitual. Y ya sabemos qué pasa cuando un vino gana un premio de este calibre: desaparece de las tiendas en cuestión de horas.

Los grandes restaurantes de San Sebastián y Bilbao ya han bloqueado gran parte de la producción. Ellos saben que el cliente internacional va a buscar este oro líquido en cuanto se siente a la mesa. Es un símbolo de estatus y de respeto por el territorio.

El precio del Hiruzta Berezia suele rondar una franja más que razonable para su calidad, pero con la demanda actual y la producción tan limitada, encontrar una caja va a ser el verdadero reto de la temporada.

Si tienes la suerte de cruzarte con una botella en tu tienda especializada o en una web de confianza, no te lo pienses. Es una inversión en placer inmediato. Además, comprar este tipo de vinos es apoyar directamente a las familias que mantienen vivo el paisaje de Gipuzkoa y nuestra cultura vitivinícola.

Un viaje sensorial a la costa vasca

Beber Hiruzta Berezia es, en cierto modo, hacer enoturismo desde el sofá de casa. Al descorcharlo, el aroma te transporta directamente a los acantilados de Hondarribia. Es una experiencia inmersiva que va más allá de un simple brindis.

¿Sabías que este vino también es el regalo perfecto para ese amigo «winelover» que presume de conocerlo todo? Te aseguramos que le dejarás sin palabras cuando le expliques la historia de la añada difícil y el reconocimiento internacional que lleva detrás.

La Ingeniería de la Atención en el mundo del vino funciona así: cuando todos miran hacia las grandes denominaciones de siempre, los verdaderos buscadores de tesoros miramos hacia proyectos con alma como el de los Rekalde. Es la magia de lo auténtico frente a lo industrial.

No digas que no te avisamos. La ley del mercado es clara: el reconocimiento trae la demanda, y la escasez trae el arrepentimiento de quienes no compraron a tiempo. Nosotras ya tenemos nuestra reserva a buen recaudo. ¿Y tú, vas a dejar que te lo cuenten?

Al final, la vida es demasiado corta para beber vinos que no tengan una historia ganadora detrás, ¿verdad?