El impacto de un mensaje en redes de Dabiz Muñoz puede cambiar el destino de un plato tradicional. En esta ocasión, el chef ha centrado la atención gastronómica en una fabada asturiana servida en Madrid, pero cuya receta procede de un histórico comedor del norte. En pleno auge del turismo gastronómico en Asturias, impulsado desde el turismo oficial del Principado de Asturias, su recomendación ha disparado la curiosidad sobre dónde probar ese guiso concreto.
Lo que comenzó como una simple story en Instagram se ha transformado en una auténtica pista para amantes de la cuchara. Un menú efímero de solo dos días, un hotel de referencia en el distrito financiero de Madrid y un recetario transmitido durante generaciones son las piezas de un rompecabezas con una pregunta clara: cuál es el restaurante que firma la fabada que el cocinero considera prácticamente insuperable.
El elogio viral del chef madrileño
El cocinero madrileño, al frente de DiverXO y de varias marcas del universo XO, acostumbra a compartir en redes los restaurantes que le sorprenden de verdad. Esta vez lo ha hecho con un guiso muy alejado de su cocina más vanguardista: la fabada asturiana. En una de sus últimas publicaciones mostró un plato humeante y lanzó un mensaje directo a sus seguidores, suficiente para centrar la atención mediática en un solo plato de cuchara.
Según relató, no ha probado una fabada que le guste más que esa, una afirmación llamativa viniendo de un chef acostumbrado a viajar y a comer en algunas de las mejores mesas del mundo. El comentario ha corrido con rapidez entre los aficionados a la gastronomía, que han empezado a preguntar dónde se sirve exactamente ese guiso y si está al alcance de cualquier bolsillo o reservado a unos pocos.
Un menú de solo dos días en Madrid
La experiencia tuvo lugar en un conocido hotel del distrito de Chamartín, donde un restaurante de cocina española contemporánea programó un menú especial de siete pases dedicado a la tradición asturiana. El recorrido incluía, además de la fabada, bocados como ensaladilla con ventresca ahumada, croquetas de compango y propuestas marinas que miraban directamente al Cantábrico, todo con un precio cerrado por persona y plazas limitadas a solo dos jornadas.
El menú costaba 70 euros por comensal y se ofreció únicamente durante los días 11 y 12 de noviembre, lo que explica que muchos interesados se hayan quedado sin mesa. Detrás de la propuesta se encontraban dos nombres clave: un conocido chef andaluz afincado en Madrid como anfitrión del evento y un cocinero asturiano que trasladó a la capital la receta familiar de la fabada que tantas veces ha defendido en su casa.
Casa de Comidas, el escenario madrileño
Ese menú se sirvió en Casa de Comidas, el restaurante que el chef sevillano Rafa Zafra dirige en la planta baja del hotel NH Collection Madrid Eurobuilding, en la calle Padre Damián, en pleno corazón financiero de la capital. El local forma parte de la nueva generación de casas de comidas contemporáneas, donde la tradición se actualiza sin perder el sabor reconocible de los guisos de siempre, tal y como se destaca en el propio portal de restauración del hotel.
Casa de Comidas ha sido señalada por guías gastronómicas por su enfoque en el producto, con platos pensados para compartir y una carta que combina fondos clásicos con técnicas actuales. Situado a escasos minutos del estadio Santiago Bernabéu, el restaurante se ha consolidado como uno de los espacios más buscados por quienes desean alta cocina basada en la tradición, pero con un ambiente relajado y un servicio menos formal que el de un gran menú degustación.
Cómo era el menú asturiano que probó Dabiz Muñoz
Con motivo de la visita del chef asturiano Marcos Morán, responsable de una histórica casa familiar del Principado, Casa de Comidas diseñó un menú monográfico dedicado a Asturias. La fabada se servía como pase central, acompañada de un compango abundante y de la característica textura melosa de las fabes bien trabajadas, mientras que el resto del recorrido incluía guiños al mar, a los quesos de la región y a la despensa más tradicional.
Aunque el menú fue temporal, el éxito de la propuesta y el eco de la recomendación hacen prever que el restaurante pueda plantear nuevas jornadas similares en el futuro. Quienes no lleguen a tiempo a este tipo de colaboraciones siempre pueden acercarse a la carta habitual del local, donde los guisos, los fondos de pescado, las frituras de calidad y las elaboraciones de temporada tienen un peso importante y mantienen vivo el concepto de casa de comidas actualizada.

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Casa Gerardo, la casa asturiana detrás de la fabada
La receta que encandiló a Dabiz Muñoz no nace en Madrid, sino en un restaurante centenario del concejo de Carreño. Se trata de Casa Gerardo, situado en la localidad de Prendes, a medio camino entre Gijón y Avilés. Este establecimiento, con una estrella Michelin y más de un siglo de historia, está considerado uno de los grandes templos de la cocina asturiana de producto, como reconocen tanto las guías como numerosos críticos gastronómicos.
Al frente del negocio se encuentra la familia Morán, que ha ido actualizando el recetario sin renunciar a sus platos icónicos. Entre ellos destacan la fabada de Prendes y un famoso arroz con leche, que suelen figurar entre las elaboraciones más recomendadas por expertos y viajeros. En la página oficial de Casa Gerardo se subraya esa combinación de respeto a la tradición y cocina contemporánea, una filosofía que explica por qué su fabada viajó hasta Madrid para protagonizar el menú que probó el chef madrileño.
Precios y platos clave en Casa Gerardo
Quienes quieran probar el guiso en su entorno original pueden hacerlo en la sala de Casa Gerardo, donde la fabada se ofrece en carta por unos 26,25 euros el plato. La propuesta se completa con otros clásicos como las fabes con almejas, los callos asturianos, el salpicón de bugre con vinagreta de Geles, las croquetas del compango de la fabada o los bocadillos crujientes de quesos asturianos, todos elaborados con materia prima seleccionada y técnica muy afinada.
Además de la carta, el restaurante propone varios menús degustación que se mueven en una horquilla que va desde algo menos de 90 euros hasta alrededor de 225 euros por persona, con bodega incluida en las opciones más completas. Estos formatos permiten combinar la fabada con otros platos de corte contemporáneo, pensados para mostrar hasta dónde puede llegar la cocina regional cuando se trabaja desde la técnica, la memoria familiar y el producto local.
| Plato o menú | Descripción | Precio aproximado |
|---|---|---|
| Fabada de Prendes | Receta emblemática de la casa, elaborada con fabes seleccionadas y compango tradicional | 26,25 € por plato |
| Croquetas de compango | Fritura cremosa a partir de los embutidos de la propia fabada | 24,00 € por ración |
| Bocadillo crujiente de quesos asturianos | Hojaldre relleno con mezcla de quesos de la región | 16,00 € por pieza |
| Callos asturianos | Guiso clásico de casquería, de larga cocción y sabor intenso | 22,95 € por ración |
| Menú Prendes | Recorrido por los platos más representativos de la casa | Desde 88,00 € |
| Menú Geles | Propuesta más amplia y festiva, con maridaje y elaboraciones de temporada | Hasta 225,00 € |
Cómo organizar la escapada para probar la fabada
Para quienes residan en Madrid, la opción más inmediata pasa por estar atentos a las redes sociales de Casa de Comidas y de los propios chefs implicados, ya que anuncios como el reciente menú asturiano se realizan con poca antelación y las reservas se agotan en cuestión de horas. Conviene llamar o reservar en cuanto se anuncian las jornadas y confirmar si la fabada forma parte del recorrido concreto de cada servicio.
Reservar en Asturias y planificar el viaje
Si el objetivo es visitar el restaurante asturiano que firma la receta, lo recomendable es planificar un viaje específico a Prendes. Casa Gerardo abre principalmente en servicio de mediodía, por lo que muchos comensales optan por combinar la comida con una visita a la costa cercana o a las ciudades de Gijón y Avilés. La reserva previa es prácticamente imprescindible, sobre todo en fines de semana, puentes festivos y periodos de alta demanda turística.
El Principado de Asturias lleva décadas promocionándose como Paraíso Natural, con varias reservas de la biosfera y una estrategia turística centrada en la sostenibilidad y la calidad. Aprovechar una comida en Casa Gerardo para conocer la región encaja con ese modelo de turismo sosegado, que combina paisaje, patrimonio y una gastronomía basada en productos de proximidad, desde las fabes hasta los lácteos y las carnes de razas autóctonas.
Por qué esta fabada se ha convertido en un icono
Más allá del impacto de una recomendación en redes, la fabada que ha destacado Dabiz Muñoz representa la evolución de un plato humilde que ha alcanzado categoría de alta cocina. Las fabes se seleccionan con criterios muy estrictos, el compango procede de productores de confianza y la cocción se ajusta al milímetro para lograr una textura cremosa y una potencia de sabor que no resulte pesada ni excesiva.
El reconocimiento de chefs de prestigio, las distinciones de las guías gastronómicas y el interés creciente por el turismo de cuchara han consolidado a esta fabada como una de las experiencias imprescindibles para quienes visitan Asturias. Ya sea en una colaboración puntual en Madrid o en el comedor original de Prendes, el plato confirma que la cocina regional puede seguir siendo protagonista en la escena gastronómica internacional.
En definitiva, la frase del cocinero madrileño ha servido para poner nombre y apellidos a una fabada que ya era célebre entre los entendidos, pero que ahora llega a un público mucho más amplio. Localizar el restaurante, conocer sus precios y entender el contexto en el que se cocina ayuda a planificar la visita y, sobre todo, a valorar el trabajo que hay detrás de cada cucharada.







