La evolución del Domaine Combier y su impacto en el mundo del vino ha sido notable, transformando su enfoque a lo largo de décadas. Fundado en 1932 por los bisabuelos de David Combier, este dominio inicialmente se dedicó a la producción de frutas, como duraznos y cerezas. Sin embargo, desde que la familia tomó el control en 1989, la dirección se inclinó hacia la viticultura, convirtiéndose en un referente en la región de Crozes-Hermitage. Actualmente, el dominio cuenta con un total de 57 hectáreas de viñedos, lo que refleja un crecimiento significativo en su producción de vino.
Un enfoque innovador y sostenido en la calidad
Desde 1967, el Domaine Combier ha adoptado prácticas agrícolas orgánicas, lo que pone de manifiesto su compromiso con la sostenibilidad y calidad. Esta tradición familiar continúa con David, quien se ha formado internacionalmente en regiones vinícolas destacadas, como Borgoña y Nueva Zelanda. Esta experiencia le ha permitido implementar técnicas innovadoras en la vinificación, rescatando la tradición y al mismo tiempo impulsando la modernidad en el proceso de elaboración del vino.
Algunos puntos destacados de su proceso de vinificación incluyen:
- Utilización de fermentaciones espontáneas, promoviendo la expresión del terruño.
- Incorporación de alternativas en la crianza, como el uso de vatios de Nomblot y Wine Globe desde 1999 y 2019, respectivamente.
- El destilado de uvas antes de la fermentación para lograr una textura limpia y refinada.
El enfoque del Domaine Combier no solo se limita a la producción, sino que también han sido pioneros en la búsqueda de un vino que represente auténticamente su terruño, siendo admirados por la comunidad vitivinícola por su calidad. David y su hermano Julien, encargado más específicamente de la viticultura, continúan este legado familiar, convencidos de que el futuro del vino se basa en la tradición, pero siempre con la mirada puesta en la innovación.

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