El Consorzio Tutela Lambrusco ha anunciado una serie de novedades en la regulación de las seis denominaciones de origen (DO) de Lambrusco y en la antigua IGT Emilia. Estos cambios, que se espera que entren en vigor a partir de la cosecha de 2024, coinciden con la celebración anual del Día de Lambrusco en la ciudad italiana de Matera.
Actualizaciones en la regulación de las DO de Lambrusco
Uno de los principales cambios introducidos fue la incorporación del Lambrusco di Sorbara Doc vinificado en blanco, así como la establecimiento de la primera subzona, Montebarello, para el Grasparossa de Castelvetro DOC. Según explicó Giacomo Savorini, director del Consorzio Tutela Lambrusco, en la regulación de Sorbara se ha incorporado la nueva tipología de blanco, en respuesta a los vinos innovadores que han surgido en los últimos años.
Añadió que la primera subzona de Lambrusco, Montebarello, es una región colinada muy específica dentro del Grasparossa de Castelvetro, en la cual los productores locales han decidido demarcar debido a su adecuación para la producción de vino.
Las modificaciones también afectan a la antigua IGT Emilia, la producción más masiva de Lambrusco que experimentará cambios importantes, especialmente en el ámbito de los controles. Savorini indicó que se ha decido incluir la etiqueta de estado en el embotellamiento para garantizar a los consumidores un mayor control sobre la producción.
Los cambios presentados por el Consorzio Tutela Lambrusco fueron aprobados por la región hace unos dos años, y después de la valoración de la Comisión Técnica del Comité Nacional de Vinos, se espera que entren en vigor a partir de la próxima vendienda.
El vino Lambrusco: una nueva perspectiva
Saborini señaló que actualmente el Lambrusco está disfrutando de una nueva ola de reconocimiento, tanto por parte del público como de los propios productores. Afirmó que los productores de Lambrusco han iniciado experimentación y pruebas con diferentes tipos de vinos, y este esfuerzo ha dado lugar a nuevas variedades de gran aceptación, como el blanco de Sorbara.
Este resurgimiento, según Savorini, viene después de un período de crisis que sufrió la industria del Lambrusco, tras el auge que experimentó en los años 80. Añadió que los productores, especialmente los más jóvenes, están revalorizando esta variedad de vino y experimentando con su producción para entender su potencial.
En resumen, los cambios propuestos representan una evolución dentro del sector del vino Lambrusco, una reevaluación de las antiguas practicas y una adaptación a las demandas del mercado actual. Gracias a estas modificaciones, se espera que los productores de Lambrusco puedan continuar innovando y ofreciendo al mercado nuevas y emocionantes variedades de este vino tan adorado.

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