En plena ruta hacia la Región de Murcia, Miguel Ángel Revilla decidió abandonar la autovía para darse un homenaje muy concreto: un plato de paella en un discreto restaurante de un pueblo de Valencia. El expresidente cántabro convirtió esa parada en una declaración pública sobre cuál es, para él, la auténtica paella valenciana, un plato protegido por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Arroz de Valencia.
La imagen de Revilla y su esposa sentados a la mesa, compartida en sus redes sociales, ha disparado la curiosidad por ese local de la huerta valenciana donde asegura haber recuperado el sabor que recordaba desde joven. Ubicación exacta, tipo de paella que eligió y cuánto pagó por persona son los detalles que más interés han despertado entre los aficionados al arroz.
Un desvío en carretera en busca de un sabor de 1964
En plena ruta hacia Cartagena para recoger el Premio Obispo Gallego, Miguel Ángel Revilla hizo un alto en el camino en la provincia de Valencia con un objetivo muy concreto: volver a probar una paella como la que marcó su memoria en los años sesenta. El político cántabro convirtió esa parada en un tributo público a la paella valenciana tradicional, un plato emblemático cuya receta y materias primas regula el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Arroz de Valencia.
Las fotos que compartió junto a su esposa Aurora, sentados ante una paellera humeante en un comedor clásico de la huerta, han despertado la curiosidad de miles de usuarios. Muchos se preguntan qué restaurante ha elegido, en qué pueblo exacto se encuentra y, sobre todo, qué tipo de paella pidió para afirmar que había encontrado por fin el sabor auténtico que llevaba décadas buscando.
La relación de Revilla con la paella valenciana
Según ha explicado el propio Revilla, su vínculo con la paella nació en 1964, cuando estuvo destinado como sargento en el cuartel de artillería de El Saler, muy cerca de la Albufera de Valencia. Allí probó por primera vez una paella elaborada al estilo más clásico, con fuego de leña y productos de la huerta, una combinación que, asegura, no había vuelto a encontrar con la misma intensidad de sabor.
Desde entonces, cada visita a la Comunitat Valenciana ha sido una oportunidad para seguir comparando arroces. En esta ocasión, durante su viaje hacia Murcia, decidió desviarse unos kilómetros para detenerse en un pueblo de l’Horta Sud que se ha convertido en referencia entre los amantes de la paella cocinada al modo tradicional.
Un elogio público: la paella “de diez”
En el mensaje que acompañaba a las imágenes, el expresidente cántabro fue contundente. Aseguró que había vuelto a encontrar la paella que recordaba de su juventud y calificó el plato con la máxima nota. Destacó también que se trataba de una paella de verduras y conejo, una combinación muy arraigada en la tradición valenciana, con protagonismo absoluto del arroz y del punto de cocción.
Ese elogio se suma a una larga lista de reconocimientos gastronómicos que ha recibido en los últimos años el restaurante elegido por Revilla, tanto por parte de críticos especializados como de medios nacionales e internacionales.
El restaurante de Picassent que conquista a Miguel Ángel Revilla
Nombre y ubicación del local
El establecimiento al que acudió el político es el restaurante L’Alter, situado en el término municipal de Picassent, a pocos minutos en coche de la ciudad de Valencia y rodeado de campos de cultivo. El local se encuentra en una pequeña elevación conocida como un altero, en una zona históricamente plantada de algarrobos y más tarde de naranjos.
L’Alter abrió sus puertas en 1967 como un sencillo merendero al aire libre impulsado por los abuelos de los actuales propietarios. Con el paso de los años, aquel merendero se transformó en un restaurante de referencia, pero sin perder su carácter de casa de comidas familiar centrada en los arroces hechos con paciencia.
De merendero familiar a templo de la paella
La tercera generación está hoy al frente del negocio, manteniendo la filosofía con la que nació el proyecto: producto local, tiempos largos de cocción y una técnica de fuego que apenas ha cambiado. La sala conserva una estética clásica, con manteles blancos, vajilla sencilla y un ambiente ruidoso de comidas familiares de domingo, lejos de los códigos de la alta cocina de diseño.
Ese espíritu de casa de campo es precisamente lo que muchos comensales destacan en sus opiniones. L’Alter no busca sorprender con platos vanguardistas, sino asegurar que cada paella salga del fuego con el mismo sabor que hace décadas. Una fórmula que ha atraído no solo a clientes locales, sino también a cocineros mediáticos y a prensa internacional.
La cocina a leña como seña de identidad
El gran distintivo del restaurante es su forma de cocinar el arroz. En L’Alter, las paellas se preparan sobre fuego de leña de naranjo y algarrobo, una mezcla que aporta calor intenso y aroma particular al grano. La madera se corta y se deja secar durante largos periodos antes de usarse, lo que permite controlar mejor la brasa y mantener una temperatura estable durante la cocción.
En los fogones se trabaja con grandes paelleras y varias hogueras encendidas a la vez. El equipo se coordina para gestionar el momento exacto en el que se añade el caldo, se reparte el arroz y se ajusta el fuego hasta conseguir el socarrat, la fina capa tostada en la base que tantos aficionados consideran imprescindible en una paella valenciana.
Qué comió Revilla y cuánto cuesta
La paella elegida: verduras y conejo
Durante su visita, Miguel Ángel Revilla optó por una paella de verduras y conejo, una de las especialidades de la casa. Este tipo de elaboración combina carne de conejo troceada con hortalizas de temporada, judía verde, garrofón y otras variedades de legumbre blanca típicas del recetario valenciano, además del consabido sofrito de tomate y pimentón.
En sus redes sociales, el político explicó que, al probarla, recuperó de inmediato el recuerdo de la paella que comía en Valencia en los años sesenta. Aseguró que el plato merecía un “diez” y subrayó que el sabor del arroz —con el grano suelto, sabor intenso y punto justo de cocción— era lo que más le había impresionado.
Precio por comensal y rango de arroces
Según la carta oficial de L’Alter, la paella que eligió Revilla tiene un precio de 15 euros por comensal, con un mínimo de dos raciones y elaboración siempre por encargo. Ese mismo precio se aplica a otras especialidades a leña, como la paella de pollo y conejo o la paella de verduras estándar.
El resto de arroces a leña se sitúan en un rango que va desde los 15 hasta casi 20 euros por persona, dependiendo de los ingredientes. En la carta figuran opciones como paella de marisco, paella mixta, paella de bogavante, arroz negro con chipirones o diferentes versiones de fideuá. Se complementan con arroces de cocina como el arroz al horno, el arroz meloso de pato y setas o el tradicional arròs en fesols i naps, más habituales en los meses fríos.
- Paella de verduras y conejo: 15 euros por persona.
- Paella de pollo y conejo: 15 euros por persona.
- Paella de marisco: en torno a 16 euros por persona.
- Paella mixta con pollo, conejo y marisco: cerca de 18 euros por persona.
- Paella de bogavante o arroces especiales: alrededor de 19,50 euros por persona.
Relación calidad-precio y reservas
Las críticas publicadas en guías gastronómicas y plataformas de opinión destacan la relación calidad-precio del restaurante, especialmente en lo que se refiere a los arroces a leña. Muchos clientes recomiendan reservar con antelación, sobre todo fines de semana y festivos, y encargar la paella al hacer la reserva para que llegue a la mesa en su punto justo sin esperas excesivas.
Además de comer en el local, L’Alter ofrece servicio de paellas para llevar, muy demandado por familias y grupos que quieren disfrutar del plato en casas de campo o reuniones en la huerta. En jornadas señaladas, como fallas o festivos locales, el número de paellas que salen de sus fuegos puede superar varias decenas en un solo día.
Por qué este restaurante se ha convertido en referencia
Reconocimientos y menciones en medios
El restaurante de Picassent no solo ha conquistado a Revilla. Críticos gastronómicos y publicaciones como el New York Times han mencionado L’Alter en reportajes dedicados a la búsqueda de la mejor paella valenciana, destacando precisamente su ubicación en un entorno rural y su fidelidad a la cocina a leña. Medios nacionales también lo incluyen con frecuencia en listados de locales imprescindibles para probar una paella auténtica en la provincia de Valencia.
A ello se suman las recomendaciones de cocineros conocidos y guías especializadas que señalan el restaurante como un ejemplo de cómo se puede mantener una tradición culinaria sin renunciar a una gestión profesional y a una sala siempre llena.
Un modelo de paella valenciana “canónica”
Más allá de los elogios puntuales, L’Alter se ha consolidado como uno de los modelos de paella valenciana canónica: capa de arroz fina, protagonismo del producto agrícola local, fuego de leña y ausencia de ingredientes considerados ajenos a la receta histórica. En un contexto en el que la paella se ha reinterpretado en medio mundo, este restaurante reivindica una forma de cocinar que se apoya en la memoria de tres generaciones.
La parada de Miguel Ángel Revilla en este pequeño pueblo de Valencia no es solo una anécdota de viaje. Refuerza la visibilidad de un local que lleva casi seis décadas defendiendo un estilo de paella muy concreto, accesible en precio y profundamente ligado al territorio. Para quienes buscan entender por qué la paella valenciana genera tanta pasión y debate, una mesa en L’Alter, en Picassent, es un buen punto de partida.
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Restaurante | L’Alter |
| Ubicación | Picassent, a las afueras de Valencia |
| Año de apertura | 1967, como merendero al aire libre |
| Especialidad | Paellas a leña de naranjo y algarrobo |
| Plato que pidió Revilla | Paella de verduras y conejo |
| Precio aproximado por persona | 15 euros en la paella probada por el expresidente |









