Madrid inauguró su agenda vinícola de 2026 con la XI edición del Salón de Vinos Radicales, celebrada el 19 de enero en el Espacio COAM, sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Una cita diseñada para profesionales del sector y orientada a descubrir vinos auténticos firmados por viticultores que ponen el territorio en el centro.

El encuentro reunió a 37 elaboradores de múltiples comarcas españolas y sumó un bloque invitado de Be Ranci!, la muestra que explora expresiones poco frecuentes del vino. La jornada cerró con un reconocimiento anual que volvió a situar la singularidad y la diversidad como eje del debate, pero el nombre clave no se conoció hasta más adelante.
Una cita que consolida el mapa del vino independiente
El Salón de Vinos Radicales celebró su XI edición el lunes 19 de enero de 2026 y regresó a su escenario habitual: el Espacio COAM, en la calle Hortaleza, 63, Madrid. El horario se extendió de 11:30 h a 20:00 h, con un pase exclusivo para medios de comunicación entre las 11:30 h y las 13:00 h.

La convocatoria se afianzó como un punto de referencia para conocer el panorama de la viticultura independiente en España. La asistencia estuvo enfocada al público profesional: sumilleres, restauradores, distribuidores y representantes de medios especializados. El objetivo fue claro: confrontar estilos, revisar novedades y poner en valor elaboraciones que se apartan de las tendencias repetidas.
El origen del concepto vinos radicales
El encuentro mantiene el hilo que se abrió en 2015, cuando el Sindicato del Gusto hizo público el Manifiesto de los Vinos Radicales. Aquel texto se planteó como apoyo a los hacedores de vinos auténticos frente a un contexto de globalización y exigencias de mercado que, según el propio planteamiento del manifiesto, favorecía la proliferación de vinos fotocopia.

Desde entonces, el salón funciona como escaparate de viticultores comprometidos con la identidad de su territorio. Es decir, productores que interpretan el paisaje, trabajan con la singularidad de suelos y microclimas, recuperan prácticas ancestrales y, al mismo tiempo, incorporan innovación cuando la consideran necesaria.
Datos clave de la XI edición
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Fecha | 19 de enero de 2026 |
| Lugar | Espacio COAM, c/ Hortaleza, 63, Madrid |
| Horario | 11:30 h a 20:00 h |
| Pase para medios | 11:30 h a 13:00 h |
| Viticultores participantes | 37 |
| Autor intelectual | Sindicato del Gusto |
| Ejecutor | Sindicato del Gusto |
| Cómplices | Gastroactitud.com, Panadario, Quesos de Hualdo, Riedel-Euroselecció, Artigot |
Viticultores comprometidos con la identidad del territorio
La XI edición se planteó como una fiesta del vino con foco en el origen. Los protagonistas fueron los viticultores que reivindican el valor de lo local y la diversidad real de estilos. El salón, en esta línea, buscó mostrar propuestas que nacen del viñedo y del contexto, no de una receta replicable.

La representación territorial fue amplia. El listado de comarcas y zonas presentes en esta edición subrayó la intención de mostrar un país vitícola plural, con acentos y matices muy diferentes según paisaje, clima y tradición.
Comarcas y zonas representadas
- Cádiz y Jerez
- Valdeorras
- Manchuela
- Mallorca y Menorca
- Montsant y Priorat
- Conca de Barberà
- Rioja y Rioja Alavesa
- Méntrida, Cebreros y Madrid
- Ribera del Duero, Valladolid y Soria
- Cantabria
- Toledo, Ciudad Real y Albacete
- Bierzo
- Terra Alta
- Calatayud
- Penedès
- Alicante
- Ribera del Guadiana
Qué se fue a buscar en las copas
El relato del salón pivotó sobre varias ideas repetidas por sus impulsores: identidad, singularidad y diversidad. En la práctica, esto se traduce en vinos que intentan explicar un lugar y un modo de trabajar. Se atiende a suelos, a microclimas, a variedades, a tiempos de crianza y a decisiones de bodega que no persiguen homogeneidad. El resultado es una muestra con contrastes deliberados, pensada para el análisis profesional y para la comparación entre territorios.
El monográfico que llevó la conversación a la crianza oxidativa
En su XI edición, el salón incorporó un monográfico especial dedicado a los vinos de larga crianza oxidativa: los vinos rancios. La elección reforzó la línea editorial del evento: buscar expresiones singulares y evitar tendencias previsibles, abriendo espacio a categorías que suelen circular en círculos especializados.

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Para subrayar el interés de esta especialidad, se sumó un grupo de viticultores vinculados a Be Ranci!, considerada la muestra más relevante de vinos oxidativos secos y celebrada cada dos años en Perpignan. La conexión permitió situar la conversación en un marco más amplio, comparando sensibilidades y estilos más allá del mapa español.
La cata inaugural y las bodegas participantes
La cata inaugural, titulada Be Ranci! en Radicales, estuvo guiada por Marie Louise Banyols, sumiller y organizadora de Be Ranci! desde 2019. La acompañó Federico Oldenburg, escritor vinícola, miembro del Sindicato del Gusto e impulsor del Salón de Vinos Radicales.
La sesión incluyó vinos de cinco bodegas del Roussillon francés:
- Domaine de la Rectorie
- Domaine La Tour Vieille
- Domaine des Schistes
- Domaine Les Arrels
- La Vallée des Abeilles
También se presentaron vinos de Marsala, en Sicilia, a través de Azienda Agricola Bertolino, además de referencias de dos comarcas españolas: Navarra, con La Calandria Pura Garnacha, y Castilla y León, con Pagos de Villavendimia.
El premio Radical del Año y el mensaje de esta edición
Como en ediciones anteriores, el salón entregó el premio Radical del Año, un galardón anual que reconoce la defensa de valores asociados al concepto de vinos radicales: singularidad, autenticidad y diversidad. En 2026, el reconocimiento recayó en la sumiller y experta francesa Marie Louise Banyols, responsable actual de Be Ranci! y figura de trayectoria conocida en España por su etapa al frente de la tienda de Lavinia en Barcelona y, posteriormente, como directora de producto de la empresa.
El premio funcionó como cierre coherente de una jornada centrada en el trabajo de viticultores independientes y en categorías que exigen tiempo, paciencia y criterio técnico. El gesto también reforzó el puente trazado con Be Ranci! y con el monográfico sobre crianza oxidativa: una forma de colocar el foco en estilos que no buscan agradar de manera inmediata, sino contar una historia y sostener una identidad.
Por qué importa este reconocimiento dentro del salón
En el contexto del Salón de Vinos Radicales, el premio no se limita a una distinción personal. Actúa como declaración de intenciones. Señala a quienes, desde la sumillería, la divulgación o la organización de eventos, sostienen espacios para vinos menos estandarizados. En un calendario que arrancó en Madrid el 19 de enero, el mensaje fue directo: el año del vino empieza hablando de diversidad, de origen y de estilos que se construyen desde el territorio.







