La temporada estival es la estación perfecta para explorar y descubrir nuevos platos, sabores y maridajes. En España, país con una rica tradición gastronómica, cada vez es más común encontrar establecimientos que se distinguen por alta calidad y la apuesta por platos con toques exóticos que se alejan de lo tradicional, sin renunciar a la superior calidad de los vinos locales.
La sofisticación y calidad en los restaurantes españoles
La multiplicidad de restaurantes y opciones culinarias en España indica una creciente preferencia por la sofisticación en la comida y los vinos. Los establecimientos buscan diferenciarse ofreciendo comida de alta calidad, con productos frescos y con toques de cocina internacional. Todo ello, por supuesto, sin olvidar el buen vino para acompañar.
De cara al verano Marqués de Riscal, consciente de las tendencias gastronómicas actuales, propone la valoración de sus vinos blancos con características que van más allá de lo habitual. Vinos blancos contundentes, con un aroma destacable y una mayor untuosidad, que se distancian de la versión ligera que se vincula inevitablemente con el verano y la búsqueda de comidas más ligeras.
Entre los vinos propuestos, dos destacan por ser parte de la categoría Gran Vino de Rueda, un reconocimiento recientemente instaurado por la Denominación de Origen Rueda. Son el Marqués de Riscal Limousin y el Finca Montico, vinos blancos de alta expresión que maridan perfectamente con carnes frías, pollo, legumbres e incluso, cordero asado.
Es evidente que el creciente interés por la cocina internacional en España, con platos como el bocadillo de pastrami de Nueva York o los nigiris de la cocina japonesa, requiere de vinos que puedan acompañar a estas delicias sin opacar sus sabores. Para ello, el uso del Finca Montico Gran Vino de Rueda se presenta como una gran opción, por su carácter contundente pero equilibrado, capaz de potenciar y a la vez contener los sabores de dichos platos.
Los vinos de Marqués de Riscal son más que buen vino, representan un estilo de vida que busca resaltar el sabor y aroma de la uva verdejo a través de una producción sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Este compromiso con la naturaleza garantiza la calidad de sus vinos y refuerza su objetivo: conquistar al más exigente de los paladares. Es sin duda una expresión clara de la dualidad entre la tradición y la innovación en la gastronomía y vinicultura españolas. Es una clara manifestación del compromiso con la excelencia culinaria y la sostenibilidad en una de las industrias más emblemáticas de España.

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