El compromiso del Gobierno de Aragón con el sector vitivinícola ha tomado un rumbo decisivo, gracias a la reciente propuesta de inversión de 9,8 millones de euros. Esta cifra representa un avance significativo, ya que se trata de 2 millones de euros más comparado con el año anterior, lo que equivale a un 31% de incremento respecto a 2023. Tal medida, según las declaraciones del presidente Jorge Azcón, se enmarca en la intención de dar un alivio definitivo a un sector que resulta fundamental para la comunidad aragonesa.
IMPULSO AL SECTOR VITINÍCOLA
La inversión se destinará a diversas iniciativas, entre las que se destacan la promoción del vino aragonés tanto en mercados nacionales como internacionales, la modernización de las bodegas y la recuperación de viñedos. Con una superficie de algo más de 28.000 hectáreas de cultivo de vid, Aragón produjo en el último año cerca de 108 millones de kilos de uva, lo que se traduce en aproximadamente 80 millones de litros de vino. Este sector contribuye al 1,5% del PIB de la región, generando más de 11.700 empleos, lo que resalta su impacto económico superior a los 105 millones de euros.
El objetivo es claro: redoblar esfuerzos para que los vinos aragoneses sean reconocidos en el competitivo mercado internacional. Azcón enfatizó que el descenso en las ventas no se debe a un problema de producción, sino a una falta de promoción adecuada. Con este incremento en la inversión, se espera que la comunidad vitivinícola pueda repuntar su imagen y demanda, logrando posicionarse al nivel de otros importantes vinos españoles y europeos.
APOYO A LAS DENOMINACIONES DE ORIGEN
Un aspecto relevante de este plan es el apoyo a los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen, como la del Campo de Borja, que recibirá más de un millón de euros para continuar su labor de producción y promoción. Dentro de este compromiso se incluyen 100.000 euros destinados a la construcción de la tan esperada sede del Consejo Regulador.
Además, se fomentarán proyectos que giren en torno a las prestigiosas garnachas históricas y el enoturismo, un elemento clave para potenciar la identidad aragonesa en el ámbito vitivinícola. Este enfoque no solo beneficiará a los productores, sino que también contribuirá a fijar la población en áreas rurales, preservando tradiciones y combatiendo el fenómeno de la despoblación.
Con estas iniciativas, el Gobierno de Aragón espera no sólo revitalizar el sector vitivinícola, sino también fortalecer su arraigo en la cultura y economía local. De este modo, un sector vital como el del vino, que se entrelaza con el patrimonio de la región, puede continuar prosperando a través de un esfuerzo conjunto y bien dirigido.

Te puede interesar







