Guía para descubrir el deslumbrante viñedo italiano y su sistema de clasificación

Publicado: 23/04/2024 • 08:05
Actualizado: 28/02/2026 • 12:12
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En el corazón de la civilización, la viticultura y el vino han jugado un papel primordial durante siglos, especialmente en lugares como Italia, cuyos viñedos irradian belleza y se encuentran arraigados a las históricas culturas como la etrusca. No solo ha sido la creciente atención y respeto a la viña lo que ha marcado una línea en su historia vitivinícola, sino también la diversidad tanto en terruños como en variedades de uvas.

Las denominaciones Italianas

Desde 1963, el sistema de clasificación de denominaciones italianas ha evolucionado para un mejor entendimiento, desde IGP (Indicazione Geografica Protteta) a las DOP (Denominazione di Origine Protetta), equivalentes a las AOP, entre las que encontramos las DOC (Denominazione di Origine Controllata) y las DOCG (Denominazione di Origine Controllata et Garantita). Estas últimas, equivalentes a un ‘grand cru’, poseen una legislación más rigurosa, incluyendo controles más severos y, en ocasiones, degustaciones antes del embotellado.

La diversidad de los vinos italianos se extiende a lo largo de sus grandes regiones, cada una con sus particularidades y variedades de uvas únicas.

Trentino, es la región más septentrional del viñedo italiano, en donde a mayor altitud y variación de valles, encontramos una diversidad de cepas, algunas endémicas como el lagrein y el morei, y otras más globales como el pinot noir y el merlot.

Piemonte, por su parte, ubicada en el sur de Turín, es una región vinícola reconocida por producir vinos tintos célebres como Barolo y Barbaresco a partir del nebbiolo, y otros vinos más accesibles como el barbera y el dolcetto.

En Toscana, el sangiovese es el rey, utilizándose en la producción de vinos reconocidos como el Chianti, así como en los «supertoscanos», embotellamientos icónicos nacidos de la voluntad de algunos productores de hacer vinos fuera de las restricciones de la DOCG Chianti utilizando variedades de uvas bordolesas.

Finalmente, en el sur de Italia y destacando la isla de Sicilia, nos encontramos con un clima insular que facilita la producción de vinos equilibrados, con variedades como el frappato y el nero d’avola.

Facil es darse cuenta que, lejos de mirar con envidia la fama de los vinos franceses, Italia ha sido capaz de marcar posiciones destacadas en el mundo vitivinícola a base de la calidad y diversidad de sus terruños y uvas.

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