La visión enoturística de Adriana y Urs Burkard: Arillo en Terrabianca
Siguiendo un modelo de empresa ecosostenible y con la naturaleza como protagonista, Adriana y Urs Burkard adquirieron en 2019 Arillo en Terrabianca, una emblemática bodega con tres identidades distintas: las parcelas Terrabianca en Radda en el clásico Chianti, Il Tesoro en Massa Marittima en Maremma y Colle Brezza en Pienza en Val d’Orcia. Ahora, este proyecto está dando otro paso más hacia la expansión de la oferta enoturística.
La nueva bodega de Radda diseñada por Mario Botta
En este impulso enoturístico, el proyecto de Adriana y Urs Burkard consiste en la construcción de una nueva bodega en la finca de Radda, diseñada por el famoso arquitecto suizo Mario Botta. Cabe destacar que esta nueva edificación incluirá no solo espacios dedicados a la elaboración del vino, sino también un restaurante y un museo en la primera planta – como un verdadero centro de experiencias para los visitantes del terroir.
Marble de Rapolano, una antigua piedra local emblemática de la región y su patrimonio cultural, también cobrará vida en varias partes de la estructura, incluyendo los arcos de la fachada del antiguo pórtico.
Enfoque sostenible y técnicas ecológicas
El proyecto en el corazón de Toscana tiene como núcleo la importancia de los terroirs, rescatando del pasado y proyectándose hacia el futuro con la implementación de técnicas ecológicas en todas las tierras. La intención es simple pero ambiciosa: producir vinos auténticos con una fuerte identidad ligada al territorio.
Para lograrlo, se promueven los principios de vinificación sostenible y minimalista, reinvertir en proyectos que mejoran y potencian los recursos naturales de la finca, y la utilización de energías renovables. Se cuidan los recursos hídricos, forestales y se mantiene la biodiversidad.
Entre las propiedades de la bodega, Terrabianca abarca 12,5 hectáreas de viñedos, predominantemente cultivados con la variedad de uvas sangiovese. Mientras que Il Tesoro se extiende sobre 40 hectáreas de viñedos en diferentes altitudes hasta 140 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo uvas con aromas intensos. Por otro lado, Tenuta Colle Brezza contiene un terroir especialmente rico en rocas y arcilla que favorece el cultivo de variedades de uva autóctonas como la sangiovese, malvasia nera, canaiolo y colorino.
Bajo esta perspectiva, Arillo en Terrabianca se erige como un emblema de la enología sostenible que busca generar una experiencia integral en torno al vino, reafirmando una fuerte conexión con el territorio y poniendo en el centro la autenticidad y la calidad de sus productos.

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