Mientras media España sigue los pasos de Marc Cucurella en el terreno de juego, el defensa esconde un secreto que pocos conocen: su origen.
El futbolista dio sus primeros pasos en Alella, un rincón privilegiado en la comarca del Maresme que se ha convertido en el destino favorito de quienes buscan calidad de vida, buen vino y una ubicación envidiable frente al Mediterráneo.

Historia líquida: el secreto mejor guardado
Alella no es un pueblo cualquiera. Su legado se remonta a la época romana, cuando los primeros colonos descubrieron que esta tierra tenía algo especial para el cultivo.
Siglos después, su Denominación de Origen es una de las más antiguas y prestigiosas de España. Sí, nosotros también alucinamos con la frescura de sus vinos blancos y rosados.
Si quieres vivir la experiencia completa, no puedes limitarte a pasear por sus calles. Visitar bodegas como Alta Alella o Bouquet d’Alella es casi una obligación si quieres entender el alma de este lugar.
Es el plan perfecto: cata guiada, un entorno natural de viñedos que parecen sacados de una película y el sabor auténtico de la tierra donde se crio el jugador de la selección.
Entre el mar y la montaña
La ubicación de Alella es, sencillamente, estratégica. ¿Quieres montaña? El Parque de la Serralada Litoral está ahí mismo, esperando a los amantes del senderismo y el ciclismo con rutas que ofrecen vistas panorámicas de toda la llanura costera.
Tip secreto: Si buscas la postal perfecta, la Iglesia de Sant Feliu, con su impresionante campanario gótico del siglo XIV, es tu punto de referencia. Es el alma visual que domina todo el municipio.
¿Prefieres el azul del mar? Tienes las playas de El Masnou y Montgat a solo unos minutos de distancia.
Es precisamente ese equilibrio entre el verde de los viñedos y el azul del Mediterráneo lo que hace que Alella sea tan adictiva. Es el tipo de lugar donde puedes empezar la mañana entre masías tradicionales transformadas en bodegas rurales y terminar el día contemplando el atardecer desde cualquier punto elevado del municipio.

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Por qué Alella es la escapada definitiva
No se trata solo de que sea el lugar de nacimiento de Cucurella. Alella se ha ganado a pulso su fama como destino para quienes buscan una experiencia auténtica.
Está lo suficientemente cerca de Barcelona para ser una escapada de un día, pero lo suficientemente lejos para desconectar de todo.
Dato importante: Muchas de esas masías históricas que ves al pasear han sido reconvertidas en alojamientos de lujo, permitiendo que te sientas como un local durante tu estancia. Es la forma definitiva de desconectar del ruido de la ciudad.
¿Habías pensado alguna vez en recorrer la ruta del vino en el Maresme? Si no lo has hecho, estás perdiendo tiempo. Es el momento perfecto para descubrir por qué esta pequeña joya catalana ha cautivado a tantos.
¿Será este tu próximo destino de fin de semana?







