Imagina cambiar las colinas de Hollywood por el silencio de la comarca del Empordà. No es el guion de una nueva serie, es la realidad de una de las estrellas más rutilantes del firmamento internacional.
Eva Longoria ha decidido que el glamour de las alfombras rojas cansa. Y mucho. Por eso, ha buscado refugio en un rincón donde los vecinos no piden selfies, sino que comparten mesa y mantel en la plaza del pueblo.
Hablamos de Peralada, una localidad que apenas supera los 2.000 habitantes. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre piedras milenarias y campos de cultivo (y sí, nosotras también querríamos estar allí ahora mismo).
El refugio secreto en el corazón del Alt Empordà
La noticia ha corrido como la pólvora, pero la actriz lo lleva con la naturalidad de quien se siente una vecina más. El destino elegido no es otro que este municipio de la provincia de Girona, muy cerca de la frontera con Francia, en una zona salpicada de masías que son auténticos tesoros arquitectónicos.
No busques grandes hoteles de cinco estrellas con neones. Lo que ha enamorado a la protagonista de «Mujeres Desesperadas» es la autenticidad radical. Se instaló allí durante seis meses para un rodaje y el flechazo fue instantáneo. (A veces, la mejor oficina es un pueblo medieval).
Se comenta en los mentideros locales que Longoria ha quedado fascinada por la luz de la Costa Brava interior, pero sobre todo por la paz que se respira en sus calles empedradas. Es el lujo silencioso en su máxima expresión.
La actriz ha confesado que no puede vivir sin dos elementos básicos de nuestra dieta: el pa amb tomàquet y el fuet. Una dieta muy alejada de las ensaladas de kale de Los Ángeles.
Gastronomía: el verdadero «gancho» de la actriz
¿Qué hace que una estrella que puede cenar en los mejores restaurantes de Nueva York se rinda ante un trozo de pan untado con tomate? La respuesta es la calidad del producto local y ese «saber vivir» tan nuestro.
Eva Longoria no es nueva en esto de los fogones. Recordemos que es una apasionada de la cocina y ha estrenado series documentales como Searching for Spain. Sin embargo, confiesa que siempre lleva una pieza de fuet en la maleta cuando vuelve a Estados Unidos. (Sí, sorteando los controles de aduanas con un botín delicioso).
El ritual es sencillo pero sagrado: pan de payés tostado, tomate de colgar, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra de la D.O.P. Empordà y una pizca de sal. Si a eso le sumas un embutido de primera categoría, tienes la combinación ganadora que ha conquistado el paladar más exigente de la televisión estadounidense.
Es curioso ver cómo el enoturismo y la gastronomía están atrayendo a perfiles que antes solo buscaban el sol de la Costa del Sol. Ahora, lo que importa es el origen, la trazabilidad y, sobre todo, el sabor de verdad.
Mucho más que un pueblo: un enclave de cultura y vino
Peralada es mundialmente conocida por su imponente Castillo de Peralada, una fortaleza del siglo IX que alberga una de las bibliotecas más importantes de Europa, con más de mil ediciones de El Quijote. Pero para Eva, el interés iba más allá de la historia.
La cultura del vino en esta zona es imprescindible. El Celler de Peralada es una parada obligatoria para cualquier amante del buen beber. La arquitectura de sus nuevas bodegas, firmada por RCR Arquitectes (ganadores del Pritzker), es el escenario perfecto para una cata de tintos con carácter.
Pasear por el Claustro de Sant Domènec o visitar el Convento del Carmen son planes que la actriz integró en su rutina diaria. No es raro imaginarla pidiendo un cortado en alguna terraza, disfrutando de la tramontana que limpia el cielo y despeja las ideas.
Por qué deberías visitar Peralada antes de que se llene
Si Eva Longoria ha elegido este rincón para desconectar, es que algo estamos haciendo bien. Pero atención: este tipo de destinos suelen sufrir el efecto «llamada». Lo que hoy es un refugio de paz, mañana puede ser el nuevo epicentro del postureo internacional.
Nuestra recomendación es que aproveches los meses de primavera para descubrir el Alt Empordà. Las rutas de senderismo entre viñedos están en su mejor momento y los restaurantes locales todavía mantienen ese trato cercano que tanto nos gusta.
Ojo al dato: el festival de música que se celebra en los jardines del castillo cada verano es uno de los eventos más exclusivos de Europa. Las entradas vuelan en cuestión de horas.
Al final, lo que nos enseña esta historia es que no hace falta cruzar el charco para encontrar el paraíso. A veces, el paraíso está en una rebanada de pan, un poco de tomate y el silencio de un pueblo de 2.000 habitantes.
¿Te animas a probar el fuet favorito de Hollywood este fin de semana?









