Qué ver en las Islas Phi Phi: cómo visitar la playa de Leonardo DiCaprio sin morir en el intento

Teresa Navarro Ortega

Teresa Navarro Ortega

Publicado: 28/04/2026 • 13:56
Actualizado: 28/04/2026 • 13:56

Si hay un lugar que define el imaginario del paraíso tropical, ese es el archipiélago de las Islas Phi Phi. Situadas en el corazón del Mar de Andamán, estas islas pasaron de ser un secreto para mochileros a convertirse en el epicentro del turismo mundial. Pero no te dejes engañar por las hordas de selfis: el espíritu de Tailandia sigue latiendo bajo sus aguas turquesas.

Visitar este rincón del mundo es una experiencia sensorial total. Desde el olor a curry de los puestos callejeros hasta el tacto de la arena fina como el talco. (Y sí, nosotras también nos quedamos con la boca abierta al ver esos acantilados de piedra caliza por primera vez). Si quieres saber qué ver en las Islas Phi Phi sin caer en las trampas turísticas de siempre, saca libreta y boli.

Ubicación estratégica: El tesoro de Krabi

Para situarnos, estamos hablando de un pequeño gigante de apenas 12,25 km² de superficie. Administrativamente, este paraíso pertenece a la subdivisión de la Provincia de Krabi, dentro de la división de Ao Nang. Su ubicación geográfica es casi poética: se encuentra en las coordenadas 7°44′00″N 98°46′00″E, un punto exacto del Sureste Asiático donde el mar parece brillar con luz propia.

El tip de Teresa: Alquila un bote tradicional (longtail) privado. Cuesta un poco más que los ferrys grandes, pero te permite marcar tus tiempos y pedirle al capitán que te lleve a rincones donde los grupos grandes no caben. La libertad tiene un precio, y en las Phi Phi, vale cada baht.

Un dato que te sorprenderá es su relieve. A pesar de esos imponentes muros de roca que ves en las fotos, el punto más alto registrado en sus estadísticas generales es de apenas 1 metro sobre el nivel del mar en sus zonas llanas habitables. Esto las hace extremadamente vulnerables y hermosas a partes iguales, un equilibrio frágil que la UNESCO y las autoridades locales intentan proteger a toda costa.

Maya Bay: El regreso de la joya de la corona

Es, sin duda, lo más importante qué ver en las Islas Phi Phi. Esta bahía, protegida por muros de roca gigantescos, fue el escenario de la película La Playa. Durante años sufrió un turismo descontrolado que casi destruye su ecosistema, pero tras un cierre histórico para su recuperación, ha vuelto a abrir con reglas de acceso muy estrictas para preservar su biodiversidad.

Ahora, el baño está prohibido para proteger a los tiburones de puntas negras que han regresado a la orilla. Pero caminar por su arena y ver el color del agua es algo casi místico. Recuerda que la entrada se hace de forma controlada y el aforo es limitado. ¡Reserva tu excursión desde Krabi o Phuket para primera hora de la mañana si no quieres compartir el paraíso con mil personas más!

Phi Phi Don: Miradores y fuego en la arena

Mientras que Maya Bay está en la deshabitada Phi Phi Leh, la acción ocurre en Phi Phi Don. Aquí es donde te alojarás y donde descubrirás que no hay coches ni motos; todo se hace a pie o en barco. Si buscas qué ver en las Islas Phi Phi para bajar el arroz frito, tienes que subir obligatoriamente a sus famosos Viewpoints.

Hay tres niveles de miradores. El número 2 es el más famoso y te ofrece la vista clásica de las dos bahías enfrentadas, separadas por una estrecha franja de arena llena de palmeras. Es el lugar perfecto para ver el atardecer con una cerveza Singha en la mano. Al caer la noche, baja a la playa principal para flipar con los espectáculos de fuego. Es una tradición local: malabaristas increíbles bailando con llamas al ritmo de la música en plena orilla.

Pileh Lagoon: Una piscina natural entre gigantes

A la vuelta de la esquina de Maya Bay se encuentra Pileh Lagoon. Es una entrada de agua rodeada por acantilados de piedra caliza que bloquean las corrientes, dejando el agua tan mansa y transparente que parece un espejo. Si te preguntas qué ver en las Islas Phi Phi para hacer el mejor esnórquel, este es tu sitio sin discusión.

Lanzarse desde el bote al agua verde esmeralda de la laguna es una sensación de libertad absoluta. Aquí no hay arena, solo profundidad y corales. Es el momento de sacar la cámara acuática porque la claridad del agua en este punto del Mar de Andamán es difícil de superar. Es, literalmente, como nadar en una pecera gigante diseñada por un dios caprichoso.

Monkey Beach: Vecinos con mucho carácter

Otra parada obligatoria qué ver en las Islas Phi Phi es la famosa Playa de los Monos. Se puede llegar en kayak desde la bahía principal de forma muy sencilla. Como su nombre indica, está habitada por macacos que dejan la selva para campar a sus anchas por la arena. Son preciosos, sí, pero recuerda: son animales salvajes.

Nosotras te damos el consejo de oro: no lleves comida ni bolsas de plástico visibles. Los monos son expertos carteristas y no dudarán en saltar sobre tu mochila si huelen algo rico. Disfruta de verlos jugar desde una distancia prudencial y mantén tus pertenencias a buen recaudo. ¡No querrás que tu pasaporte acabe en lo alto de una palmera!

Advertencia importante: Las Islas Phi Phi se encuentran dentro de un área de especial protección. Hay que pagar una tasa de entrada al Parque Nacional al llegar. Lleva efectivo siempre encima, porque los guardaparques no suelen tener datáfono en mitad del mar.

Bamboo Island: La escapada de la escapada

Si el bullicio de la isla principal te agobia, hay un lugar qué ver en las Islas Phi Phi que te devolverá la cordura: Bamboo Island. Está un poco más alejada del núcleo central y es básicamente una isla plana rodeada por un arrecife de coral espectacular. Aquí el paisaje cambia; de los acantilados pasamos a una vegetación más baja y playas infinitas.

Aquí no hay hoteles, solo una pequeña caseta de guardabosques y mucha paz. Es el lugar ideal para pasar un par de horas haciendo nada, simplemente flotando en un mar que parece una acuarela. El contraste del blanco nuclear de la arena con el azul eléctrico del cielo es algo que se te queda grabado en la retina para siempre.

Las Islas Phi Phi son ese lugar que todos deberíamos visitar una vez, a pesar de su fama. Porque cuando el sol se oculta y los barcos de turistas regresan a Ao Nang, la magia de Tailandia vuelve a aparecer en cada ola. ¿Estás preparada para perder el miedo a los barcos de madera y lanzarte a la aventura asiática definitiva? El paraíso te está esperando, y créeme, no decepciona.