El refugio secreto de Andrea Ropero en Euskadi: 10 kilómetros de acantilados y playa para desconectar

Pedro Corchado Fontserè

Pedro Corchado Fontserè

Publicado: 21/04/2026 • 23:25
Actualizado: 21/04/2026 • 23:25

A veces, los rostros más conocidos de la televisión necesitan apagar los focos y buscar refugio en la naturaleza más salvaje. La periodista Andrea Ropero, rostro habitual de ‘El Intermedio’, ha compartido con sus seguidores cuál es ese «rincón» especial que le ha robado el corazón en el norte.

No busques en las guías turísticas más masificadas. El destino que ha enamorado a la reportera es Getxo, en Bizkaia. Se trata de un municipio costero que combina la elegancia señorial con una fuerza natural indómita, situado a tan solo unos minutos de la capital bilbaína.

La joya de la corona: Arrigunaga y sus vistas panorámicas

Si hay un lugar que resume la magia de esta localidad es la playa de Arrigunaga. Según las imágenes compartidas por la propia periodista, este enclave ofrece unas vistas panorámicas que invitan al silencio y a la contemplación. Es el sitio perfecto para quienes huyen del ruido y buscan un remanso de paz frente al Cantábrico.

Lo que hace diferente a Arrigunaga es su ubicación estratégica bajo los acantilados. Es una playa que respira tranquilidad, ideal para pasear mientras el salitre hace su trabajo (y nosotros ya estamos haciendo la maleta mentalmente).

Ruta de vértigo: Del Molino de Aixerrota a Sopela

Para los que buscan algo más que tumbarse en la arena, Getxo esconde uno de los paseos más impresionantes de la costa vizcaína: el trayecto de Punta Galea. Este camino une el municipio con la vecina Sopela, permitiendo disfrutar de un paisaje vertical que corta la respiración.

Durante el recorrido, es obligatorio detenerse en el Molino de Aixerrota y el Fuerte de la Galea. Son hitos históricos que vigilan el mar y que se han convertido en paradas obligatorias para cualquier curioso que quiera entender la importancia estratégica de esta costa.

Dato imprescindible: Getxo no es solo una playa; es un despliegue de 10 kilómetros de acantilados, costa y senderos que conectan con la esencia más pura de Euskadi.

Caminar por estos senderos supone una dosis de adrenalina y paz a partes iguales. Es esa capacidad de seducir con su mar y su naturaleza lo que atrapa a visitantes y locales por igual.

Gastronomía y «hambre de pintxos»

Pero no todo es caminar y mirar al horizonte. Getxo también se disfruta con el paladar. El Puerto Deportivo es el lugar ideal para pasar una tarde de relax total, rodeado de vecinos y turistas que comparten una pasión común: la gastronomía vasca.

La zona está repleta de locales donde saciar el «hambre de pintxos». Es el final perfecto para una jornada de exploración por los acantilados. Nada como un buen bocado local y una bebida fría mientras se comenta la jugada frente a las embarcaciones del puerto.

El secreto mejor guardado: Aunque Bilbao atrae todos los focos, este municipio envuelto en naturaleza es el destino que promete una experiencia mucho más íntima y auténtica.

¿Por qué deberías ir este fin de semana?

La recomendación de Andrea Ropero no es casualidad. En una época donde buscamos experiencias que nos desconecten del móvil, Getxo ofrece ese equilibrio perfecto entre accesibilidad y aislamiento natural.

Es el momento ideal para visitar la zona antes de que la temporada alta sature sus rincones más mágicos. Ya sea por sus vistas impresionantes, su oferta culinaria o simplemente por seguir los pasos de una de las periodistas más influyentes, Getxo se posiciona como el plan definitivo para una escapada rápida.

Confirmamos que Andrea tiene buen ojo para sus retiros particulares. ¿Y tú, a qué esperas para descubrir por qué este es su rincón favorito de todo el País Vasco?