Enoturismo en primera persona: bosque, bodega y maridaje en Montecillo

Publicado: 21/10/2025 • 13:11
Actualizado: 13/11/2025 • 22:13
8 min de lectura

El otoño en Rioja invita a caminar despacio: viñas doradas, bosques húmedos y aromas que cambian con la luz. “Recolectando Sabores” propone vivir esa transición desde el bosque hasta la copa, con una experiencia que une naturaleza, bodega y cocina de temporada. Aforo muy limitado y carácter único para celebrar el enoturismo desde su raíz: caminar, aprender, catar y compartir.

El plan está pensado para quienes buscan una jornada completa y bien hilada. El sábado 8 de noviembre, los asistentes se reunirán en Navarrete (La Rioja) y saldrán hacia la dehesa cercana para recolectar setas con guía experto. Después, la experiencia continúa en la bodega actual de Montecillo y culmina con un almuerzo en su histórico calado fundacional. El precio es de 80 € por persona, con 12 plazas disponibles. Para reservas e información, contacto en 941 440 125 o info@bodegasmontecillo.com. El maridaje se realiza con vinos que expresan la identidad de la casa y acompañan un menú de temporada.

Una inmersión en los paisajes y sabores de Rioja

Otoño es una estación que ordena el ritmo de Rioja. La viña decora las laderas con colores cálidos y el suelo del bosque conserva humedad suficiente para que aflore la vida micológica. Caminar en silencio permite notar cómo cambia el aroma del aire, cómo la madera y la tierra conviven con notas limpias de hierbas y hojas. Ese entorno prepara el paladar y la mirada para lo que viene después: la bodega, el vino y la mesa como maneras de contar un territorio.

“Recolectando Sabores” se apoya en esa sincronía. Primero, el paseo por la dehesa, donde las setas aparecen como pistas de una geografía íntima. Luego, la visita a la bodega, que traduce el paisaje en vinos. Por último, la comida compartida, que convierte lo aprendido en conversación, textura y memoria. No hay prisa, solo una secuencia pensada para disfrutar sin interrupciones.

Del bosque a la copa: así es “Recolectando Sabores”

La jornada comienza con una salida guiada a la dehesa de Navarrete. Allí, el grupo se adentra en senderos de suelo mullido y claro de árboles, observando hábitats favorables para especies locales. El objetivo no es llenar cestas, sino aprender a mirar: entender el porqué de cada especie, su relación con el entorno y las señales que permiten identificarlas con seguridad. Es un proceso pausado que devuelve a lo esencial: caminar, observar y preguntar.

6. Bodegas Montecillo Recolectando sabores

Tras el paseo, el itinerario se desplaza a la bodega actual de Bodegas Montecillo. El equipo abre espacios significativos, explica cómo se elaboran los vinos y comparte las claves que sostienen su estilo. El tránsito del bosque a la bodega no es casual: el vino se entiende mejor cuando se llega con la nariz entrenada en tierra, madera y humedad. La última etapa del plan se reserva para un almuerzo servido en la bodega fundacional, un enclave con historia que habitualmente permanece cerrado al público.

Recolección responsable y aprendizaje micológico

La recolección de setas se realizará bajo la guía de Luis Ballester, experto micólogo y miembro de la Sociedad Ibérica de Micología. Su acompañamiento permite recorrer la dehesa con criterio: qué buscar, dónde detenerse, cómo reconocer rasgos morfológicos básicos y, sobre todo, cómo evitar confusiones. El énfasis está en el respeto al entorno y en la sostenibilidad, con pautas claras sobre cantidades, cortes, limpieza del terreno y conservación.

Los participantes reciben recomendaciones sencillas que marcan la diferencia. Se insiste en no recolectar especies dudosas y en priorizar el aprendizaje antes que la cantidad. También se comparten nociones prácticas sobre transporte, limpieza posterior y posibles usos culinarios, siempre con prudencia. Así, el bosque se convierte en aula al aire libre, y el paseo en un ejercicio de observación consciente.

La visita a Bodegas Montecillo

Fundada en 1870, Montecillo es la tercera bodega más antigua de la DOCa Rioja. Ese dato no se queda en la fachada: el recorrido por sus espacios muestra cómo la historia se convierte en método, cómo el respeto por la materia prima convive con tecnología y criterio. Durante la visita, el equipo explica etapas esenciales del proceso, desde la selección de la uva hasta la crianza, y comparte la personalidad de los vinos que definen la casa.

El acceso a la bodega fundacional añade un matiz especial. Es un lugar cargado de memoria, con silencios que revelan la paciencia del vino y la disciplina del tiempo. Allí, cada detalle habla de oficios que persisten, de decisiones que buscan equilibrio y de una estética que no necesita adornos para contar quiénes son. Ese escenario aporta contexto al almuerzo final y convierte la experiencia en un relato completo.

Te puede interesar

El pueblo de Navarra de 400 habitantes que esconde el mejor vino blanco de 2026: «Tiene 98 puntos»

Un menú de temporada con firma riojana

El almuerzo corre a cargo del chef Juan Carlos Ferrando, reconocido por su enfoque de cocina de producto y su lectura contemporánea de la tradición riojana. La propuesta se inspira en las setas recogidas durante la mañana, sin prometer platos cerrados, porque la cocina de temporada exige flexibilidad y escucha. La idea es construir un hilo de sabores que respete la estacionalidad y dialogue con los vinos seleccionados para el maridaje.

Bodegas Montecillo Recolectando sabores

El maridaje con referencias de Bodegas Montecillo no se limita a emparejar platos y copas: busca potenciar texturas, limpiar el paladar donde hace falta y prolongar los aromas más sutiles. Un blanco puede abrir conversación con notas frescas; un tinto afinado puede abrazar la jugosidad de un guiso. Cada combinación se explica con sencillez, invitando a los asistentes a reconocer matices sin tecnicismos innecesarios.

Información práctica: fecha, aforo y reservas

La experiencia “Recolectando Sabores” se celebra en Navarrete (La Rioja) el sábado 8 de noviembre. El precio es de 80 € por persona. El aforo es de 12 plazas, pensado para un ritmo cómodo y una atención cercana. Para reservas o más información, se puede contactar con Bodegas Montecillo en el 941 440 125 o en info@bodegasmontecillo.com. Dada la limitación de plazas, se recomienda gestionar la reserva con antelación.

El programa está diseñado para desarrollarse en una única jornada. La salida a la dehesa, la visita a bodega y el almuerzo conforman un itinerario compacto, sin traslados largos ni tiempos muertos. Las explicaciones, tanto en el bosque como en la bodega, priorizan la claridad y la interacción con el grupo, de modo que cada persona pueda preguntar y profundizar según su interés.

Consejos para disfrutar la experiencia

Conviene llevar calzado cómodo con buen agarre y, si el día amanece fresco, alguna capa ligera que permita adaptarse al cambio de temperatura entre exterior y bodega. También resulta útil una pequeña cesta o bolsa transpirable para transportar las setas, aunque la recolección será siempre prudente y ponderada. La puntualidad ayuda a mantener el ritmo de la jornada y a aprovechar las mejores horas de luz en el monte.

En el momento de realizar la reserva, es recomendable comunicar alergias o restricciones alimentarias para que el equipo pueda considerarlas en el menú. Durante la salida, se sugiere seguir las indicaciones del guía y no recolectar especies que no se identifiquen con total seguridad. El objetivo es aprender y disfrutar, no arriesgar. Por último, una libreta pequeña o el móvil pueden servir para anotar observaciones de campo o maridajes que apetezca repetir en casa.

El valor de unir territorio, tradición y mesa

Hay experiencias que solo funcionan cuando se suman piezas que se explican unas a otras. El bosque enseña a oler y observar; la bodega, a escuchar el tiempo; la mesa, a compartir lo aprendido. “Recolectando Sabores” propone esa secuencia sin artificios, con la convicción de que el enoturismo es más completo cuando se pisa la tierra, se entiende el vino y se celebra en torno a un plato. La limitación del aforo no es una barrera, sino una herramienta para cuidar el detalle.

Queda, al final, una sensación de coherencia. La Rioja en otoño no necesita grandes discursos: basta con ir, mirar, probar y dejar que el paisaje termine la explicación. El vino toma la palabra cuando la copa se acerca; el bosque responde en cada bocado que recuerda a humedad limpia y madera. Esa es la promesa de la jornada, y también su mejor recuerdo.

Última llamada: reserva tu plaza y comparte el plan

Si te atrae la idea de pasar un día entre bosque, bodega y mesa, este es el momento. Sábado 8 de noviembre, Navarrete, 80 €, 12 plazas, reservas en 941 440 125 o info@bodegasmontecillo.com. Piensa a quién te gustaría invitar: alguien que disfrute del vino, de caminar sin prisa y de aprender con curiosidad.

El enoturismo adquiere sentido cuando se conecta con la temporada y el territorio. “Recolectando Sabores” lo hace desde el primer paso entre encinas hasta el último sorbo en la bodega fundacional. ¿Te apetece vivirlo y contarlo después? Reserva tu sitio y comparte la experiencia con quienes buscan sabores que expliquen un lugar.