Macarena Gallardo, nutricionista: «Las vacaciones no son para hacerlo perfecto, sino para encontrar una forma más flexible de cuidarnos»

Publicado: 15/08/2026 • 22:47
Actualizado: 15/08/2026 • 22:47
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Llega el verano, estás frente al buffet del hotel y caes en la tentación. Te pides ese croissant recién horneado y un zumo bien fresco.

Seguro que te ha pasado. Justo después del último bocado, aparece ella: la culpa. Ese sentimiento devorador que te susurra al oído que hoy ya no se cena para compensar el exceso del desayuno. (Y sí, nosotras también hemos caído en esa trampa infernal más de una vez).

La preocupación por mantener la línea inunda las playas y las mentes de miles de españoles durante los meses de julio y agosto. Creemos que las vacaciones son un examen médico que debemos aprobar con nota. Pero la ciencia de la nutrición acaba de desmontar este enfoque radical que solo destruye tu bienestar.

Un desayuno de un buffet.
Un desayuno de un buffet.

La trampa mortal del todo o nada

La encargada de poner cordura en este caos vacacional ha sido la reputada nutricionista Macarena Gallardo. Su última intervención ha encendido las redes al señalar el error más común del verano: el pensamiento extremista en la alimentación.

La especialista advierte que la mayoría de las personas dividen sus vacaciones en dos bandos. O intentan seguir una dieta estricta insostenible en el chiringuito, o tiran la toalla por completo bajo el lema de que todo vale. Dos polos opuestos que dañan tu salud gástrica.

La «letra pequeña» que debes saber: La salud real no depende jamás de una comida aislada, sino del conjunto global de tus decisiones. Restringir la comida del día siguiente tras un exceso solo genera ansiedad y ralentiza tu metabolismo por el estrés térmico y hormonal.

El cuerpo humano es una máquina perfecta que busca la homeostasis de forma constante. No entiende de castigos ni de compensaciones matemáticas absurdas.

Si una noche disfrutas de una pizza con amigos o te tomas un helado, tu organismo no se rompe. El verdadero peligro oculto aparece cuando decides matarte de hambre al día siguiente, provocando un bloqueo metabólico innecesario.

El truco del 80/20 para salvar tus vacaciones

La solución definitiva para regresar con energía no pasa por prohibir, sino por flexibilizar de forma inteligente. La experta propone aplicar la regla del equilibrio diario sin perder de vista los hábitos que nos hacen sentir bien.

El secreto consiste en asegurar que la mayor parte de tus platos veraniegos estén repletos de nutrientes de alta calidad. Hablamos de priorizar las verduras frescas, las frutas de temporada llenas de agua y las proteínas limpias a la plancha.

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Si tus almuerzos principales se basan en ensaladas apetitosas y gazpachos fresquitos, generas un escudo protector en tu digestión. Así, dejas un espacio seguro y sin culpa para esos caprichos nocturnos que hacen especial cualquier viaje.

Movimiento sin castigo: el nuevo fitness playero

Este enfoque revolucionario también destruye por completo el mito del entrenamiento obligatorio en vacaciones. Pasar dos semanas encerrada en el gimnasio del hotel mientras tus amigos están en la piscina es un error de manual.

Gallardo recuerda que el objetivo estival es mantener el cuerpo activo de una manera que resulte placentera y regeneradora. No necesitas machacarte como el resto del año para obtener los beneficios del movimiento.

Una sesión rápida de estiramientos sobre la toalla antes de que apriete el calor, nadar un rato en el mar o caminar para descubrir los secretos de una ciudad nueva son opciones perfectas. El movimiento es salud, no un castigo penalizador por la cena de ayer.

Cómo entrenar tu mente contra la culpa gástrica

El impacto de estos consejos médicos demuestra que la psicología juega un papel crucial en cómo asimilamos los alimentos. Existe una amplia gama de grises donde conviven la salud y el placer sin necesidad de sufrir.

Cuando eliminamos la palabra prohibido de nuestro vocabulario veraniego, los picos de ansiedad desaparecen por completo. Disfrutar de un cóctel en la piscina con total naturalidad es el hábito más saludable que puedes implementar esta semana.

La próxima vez que sientas el impulso de saltarte una comida para compensar un helado, frena en seco y respira. Volver a tu rutina habitual con total normalidad es la única estrategia avalada por la ciencia para cuidar tu cuerpo.

¿Vas a seguir amargándote las vacaciones por culpa de una regla absurda que tu estómago no necesita?