El sector vinícola es un motor económico y cultural de indudable relevancia, y las ferias de vino, no sólo son una clara muestra de la pujanza de este sector, sino también un encuentro enriquecedor tanto para entendidos como para apasionados del buen vino. En esta línea, uno de los eventos más destacados de la Comunidad de Madrid es la Feria del Vino y del Comercio del municipio de Colmenar de Oreja.
XXII Edición de la Feria del Vino y del Comercio de Colmenar de Oreja
Colmenar de Oreja, situado en el corazón de la comarca de Las Vegas y Alcarria Madrileña, acogió la vigésima segunda edición de su feria del vino. Dicha feria ha adquirido un papel de relevancia no sólo en la comarca, sino también a nivel nacional por su importancia en la promoción de los vinos de la Denominación de Origen de Madrid, con más de la mitad de su producción saliendo de esta zona vitivinícola que ofrece una gran variedad de tintos, blancos y rosados.
Durante la feria, uno de las bebidas que más reclamo tuvo entre los asistentes fue el limoncillo, un licor anisado –de 24 grados–, que se elabora macerando la cáscara del limón; proporcionando así una bebida con un toque muy especial que se suele degustar a modo de digestivo tras una larga sobremesa.
No obstante, los atractivos de la feria no se reducían a sus vinos, pues los visitantes también pudieron disfrutar de catas, degustar la gastronomía local y los productos de proximidad –como quesos especialmente de oveja, miel, aceite de oliva, embutidos y dulces– ofrecidos por las bodegas de Jesús Figueroa, Jesús Díaz, Pedro García y Peral. Asimismo, se celebraron diversos talleres de cata de vinos y aceites de oliva, contribuyendo a una experiencia completa de enoturismo.
Esta feria de vino y comercio desde sus inicios ha tratado de transmitir al público la importancia de la cultura vitivinícola en la comarca, promoviendo y engrandeciendo el folklore y la artesanía local. Durante su celebración, la plaza porticada de Colmenar de Oreja se transformó en punto de reunión de productores y amantes del buen vino y la gastronomía, ofreciendo una experiencia única de sabor, tradición y aprendizaje. Es de destacar que la tradición vinícola de la comarca se remonta a finales del siglo XIX, convirtiéndose Las Vegas y Alcarria Madrileña en el epicentro de los vinos de Madrid.
El municipio de Colmenar de Oreja, declarado Bien de Interés Cultural, ofrece múltiples atractivos turísticos más allá de la feria, como la visita a sus antiguos hornos de tinajas y el Museo de Ulpiano Checa, lo que convierte a esta localidad en un lugar imprescindible para cualquier aficionado al enoturismo.

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