Los efectos del consumo moderado de vino tinto en la salud central del estudio de investigación
Hemos escuchado con frecuencia sobre la relación entre el consumo moderado de vino tinto y la mejora de la salud cardiovascular, particularmente en el contexto de la dieta mediterránea. A menudo se citan estudios que sugieren que esta forma de consumo de vino, especialmente cuando se respeta la moderación, puede potenciar los beneficios ya asociados a la dieta mediterránea.
Esta asociación se basa en la presencia de compuestos antioxidantes en el vino tinto, como los polifenoles, que tienen propiedades inflamatorias y neuroprotectoras. Hasta ahora, los estudios publicados han determinado que el consumo moderado de vino mejora entre un 12% y un 24% los beneficios de la dieta mediterránea.
Moderación y edad, factores clave
Esto, sin embargo, no significa que todas las personas se beneficien por igual del consumo de vino. Los beneficios cardiovasculares, por ejemplo, parecen ser más evidentes en personas mayores de 40 años, mientras que para los más jóvenes la abstinencia total del alcohol es generalmente la recomendación principal. Es crucial también considerar las posibles enfermedades preexistentes del individuo antes de llegar a alguna conclusión sobre los beneficios del vino.
Los comentarios provienen del Dr. Daniel Cabo, especialista en Endocrinología de los hospitales Quirónsalud Málaga y Campo de Gibraltar. Ante la complejidad de las circunstancias personales de cada individuo y los riesgos asociados a ciertos grupos de edad, el hospital ha decidido poner en marcha un ensayo clínico para profundizar en las respuestas y encontrar aclaraciones más definitivas sobre las relaciones entre el alcohol, la salud y la dieta mediterránea.
Este nuevo estudio se llama UNATI (University of Navarra Alumni Trialists Initiative) y se centra en el patrón de consumo de vino tinto típico de la dieta mediterránea. Según el Dr. Cabo, en los «últimos estudios se ha determinado que el alcohol podría tener más riesgo que beneficio e incluso se recomendaba el consumo cero«. Por eso, la iniciativa esperará determinar si beber de manera moderada, especialmente vino tinto, y a una cierta edad, podría contrarrestar estos riesgos y demostrar un beneficio tangible para la salud.
Este ensayo clínico será el mayor jamás realizado sobre el consumo de alcohol, con la participación de casi 10.000 personas y más de 400 médicos implicados. El estudio, diseñado entre otros por Miguel Ángel Martínez-González, profesor adjunto de nutrición de la Universidad de Harvard y autor del estudio PREDIMED, estará financiado por el Consejo Europeo de Investigación. Se espera obtener resultados en un plazo de cinco años.

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