El pasado mes de julio se ha celebrado un evento significativo en la industria vitivinícola española: el Día de las Cooperativas. Este ha tenido un impacto notable en la Denominación de Origen Utiel Requena, región que tiene a las cooperativas como los principales actores en su industria vinícola, abarcando más del 80% de la producción total.
Es interesante destacar la cooperativa Agrícola San Antonio de Padua localizada en La Torre, una pedanía de Utiel. Esta cooperativa atrae atención no solo por su alta productividad y relevancia en el mercado vinícola, pero también por su destacada presidenta, Maria José Tena. Tena es la única mujer que preside una de las cooperativas que forman parte de la DO Utiel Requena, y su camino hacia este importante puesto es bien valorado.
La cooperativa como motor económico
La Torre, aunque es una pequeña aldea, es un núcleo de proactividad y empuje. Modelo de ello es la Asociación Puente de Los Imposibles, que está generando un gran movimiento con variados proyectos de carácter social-cultural, como la creación de un huerto urbano y una biblioteca. En este contexto, la cooperativa agrícola presidida por Tena es un motor económico vital para toda la aldea.
El liderazgo de María José Tena comenzó en 2018, en reconocimiento a su proactividad e implicación. Es considerada un claro ejemplo de persona consagrada a su trabajo y a la colaboración con los demás, siempre dispuesta a ayudar en las labores administrativas a los socios de la cooperativa. Pero Tena no está sola en esta gestión ya que la acompañan dos mujeres más en la junta rectora, Lina Ruiz e Isabel Ramírez.
A lo largo de estos años como presidenta, Tena ha demostrado que el éxito no radica solo en el cumplimiento de los objetivos planteados, sino también en la buena relación y colaboración con su equipo de trabajo. Es importante subrayar que la cooperativa no solo tiene más rostros femeninos en su junta rectora, sino que incluso la enóloga Fina Roser y Rosa Ortiz en oficinas también contribuyen a este importante cambio de paradigma.
Sin embargo, a pesar de los éxitos alcanzados, María José Tena considera que el futuro de la cooperativa necesita del impulso y el compromiso de los jóvenes, quienes son la próxima generación de agricultores y que pueden encontrar en la cooperativa más oportunidades para su trabajo. Su gran deseo es que los jóvenes se impliquen más en sus actividades, a fin de garantizar un mejor futuro para la agricultura y para la Cooperativa de La Torre.

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