El consumo moderado de alcohol reduce el riesgo de enfermedad cardíaca, según estudio

Publicado: 05/06/2024 • 05:28
Actualizado: 28/02/2026 • 12:34
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La organización Global Burden of Disease (GBD) ha publicado recientemente un estudio que sostiene que un consumo moderado de alcohol, específicamente vino, se relaciona inversamente con el riesgo a sufrir cardiopatía isquémica, causante de la mayor cantidad de muertes en Italia. El estudio, que ha sido publicado en la revista ‘Nature Communications’, señala también una disminución en la probabilidad de sufrir un infarto de miocardio.

La controversia sobre la ‘J-Curve’

Una popular teoría en el campo de la medicina y nueva piedra angular de esta investigación, es la denominada ‘J-Curve’ o ‘curva en J’. Según se observa en numerosas publicaciones, el patrón de esta curva evidencia cómo un consumo responsable de vino puede incluso disminuir las tasas de mortalidad en comparación con aquellos que no consumen alcohol. Por el contrario, la mortalidad aumenta de forma significativa con el abuso del alcohol.

La investigación de GBD profundiza en esta discusión al explorar la compleja relación entre el consumo de alcohol y las enfermedades cardiovasculares. En un intento por esclarecer los efectos del alcohol en la salud del corazón, han utilizado avanzadas técnicas meta-analíticas para realizar una reevaluación completa de la información existente.

Bajo esta lupa, los investigadores han llevado a cabo una revisión sistemática de 122 estudios observacionales publicados entre 1970 y 2021. Entre las conclusiones, han podido constatar que, además de los beneficios en la salud, un consumo moderado de alcohol, y de vino en particular, también puede tener un impacto positivo en los costes sociales de las enfermedades, ya que quienes sobreviven a un ataque al corazón a menudo pasan a ser pacientes crónicos, lo que representa un coste económico significativo para la sociedad.

No obstante, los beneficios del vino podrían ir más allá, impactando también positivamente en la salud cognitiva. Así lo explica Attilio Giacosa, gastroenterólogo de reconocido prestigio y recientemente nombrado presidente del IRVAS (Instituto para la Investigación sobre Vino, Alimentación y Salud). Según Giacosa, «estudios epidemiológicos tanto italianos como internacionales han señalado cómo un consumo habitual y moderado de vino, combinado con una dieta adecuada, como la mediterránea, puede traer beneficios en lugar de ser perjudicial». En su interpretación de la J-Curve, el espigado gastroenterólogo sugiere que el modelo de consumo moderado de vino puede, de hecho, contribuir a nuestro bienestar general, aumentar la esperanza de vida y disminuir el riesgo de deterioro cognitivo.

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