Hay lugares que se graban en el ADN y de los que resulta completamente imposible desprenderse. Nos pasa a todos. Cruzamos el mapa buscando el destino perfecto para las próximas vacaciones sin darnos cuenta de que la verdadera magia, esa que detiene el tiempo, está muchísimo más cerca de lo que imaginamos.
Le ocurre incluso a los rostros más conocidos de la televisión, esos que vemos cada fin de semana en el salón de casa. Romper con la rutina de los platós y conectar con las raíces no es un capricho, es una necesidad vital. (Y sí, nosotros también haríamos las maletas de inmediato si tuviéramos un refugio así).
El refugio secreto de Mónica Carrillo en la Costa Blanca
La periodista y escritora Mónica Carrillo tiene claro cuál es su lugar en el mundo. Aunque su profesión la mantiene ligada a la intensidad informativa de Madrid, su corazón pertenece por completo a un rincón del Bajo Vinalopó.
Hablamos de Elche, su ciudad natal, un oasis mediterráneo de 243.128 habitantes que va mucho más allá del típico destino de sol y playa al que nos tiene acostumbrados la provincia de Alicante.
La presentadora de Antena 3 Noticias aprovecha cualquier escapada en el calendario para perderse por las calles de su infancia. Allí fue al Colegio Público Candalix y allí siguen residiendo sus padres y su hermano.
Un fuerte arraigo familiar que la llevó, incluso, a ser la pregonera de las fiestas mayores de la localidad, dejando claro ante miles de vecinos que su identidad está ligada a esta tierra de contrastes.
Pero, ¿qué tiene este enclave alicantino para eclipsar a otros destinos internacionales? La respuesta no es solo sentimental. Nos encontramos ante una de las ciudades con mayor densidad de reconocimientos globales por metro cuadrado. Un auténtico tesoro histórico que la Unesco ha blindado de forma excepcional.
Tres Patrimonios de la Humanidad en un solo mapa
Pocos lugares en el planeta pueden presumir de una triple corona cultural. Elche es uno de ellos. El gran emblema de la ciudad es, sin duda,
El Palmeral histórico. Reconocido como Patrimonio de la Humanidad en el año 2000, este imponente paisaje cultural cuenta con más de 200.000 ejemplares.
Pasear bajo su sombra es lo más parecido a adentrarse en un oasis del norte de África, pero con el aroma inconfundible del Mediterráneo a solo unos pasos.

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La joya de la corona del Palmeral es el Huerto del Cura, un jardín botánico imprescindible donde destaca la Palmera Imperial, un ejemplar único con siete brazos que desafía a la gravedad.
El segundo galardón llegó en 2001 con La Festa d’Elx (o Misteri d’Elx), una representación sacra lírico-teatral que se celebra cada mes de agosto en la Basílica de Santa María. Es el único drama medieval que se ha mantenido vivo de forma ininterrumpida hasta nuestros días. Por último, en 2009, el Museo Escolar de Pusol completó este hat-trick cultural al ser reconocido por sus buenas prácticas en la salvaguarda del patrimonio inmaterial.
Por si fuera poco, la ciudad custodia los secretos de la mismísima Dama de Elche. Aunque la pieza original descansa en Madrid, el yacimiento arqueológico de La Alcudia —donde fue hallada en 1897— permite al visitante sumergirse en los misterios de la civilización íbera y entender el verdadero origen de este territorio indomable.
Naturaleza salvaje y playas vírgenes a un paso del centro
Si estás pensando que todo es asfalto e historia, estás muy equivocado. El verdadero secreto de la zona radica en su capacidad para combinar el peso de los siglos con una naturaleza que corta la respiración.
A las afueras del núcleo urbano se esconde el Clot de Galvany, un paraje natural municipal que se ha convertido en el santuario preferido de los amantes del avistamiento de aves y el senderismo tranquilo.
Desde este humedal, el acceso a la costa es inmediato. Kilómetros de arena fina y dunas vírgenes te esperan en zonas como Arenales del Sol, El Pinet o La Marina. Son playas que huyen de la masificación vertical de otras zonas de la Costa Blanca, ofreciendo un refugio de paz ideal para limpiar la mente y desconectar del ruido diario.
¿Sabías que este entorno es también el responsable de una de las gastronomías más ricas de la Comunidad Valenciana? El arroz con costra, las delicias de Elche (datiles con bacon y almendras) o el marisco fresco de la cercana bahía de Santa Pola justifican por sí solos una escapada gastronómica de primer nivel.
Prepara la escapada antes de que se masifique
El turismo de interior con alma mediterránea está viviendo su época dorada. Las plazas hoteleras de la zona para los próximos fines de semana de buen tiempo están empezando a rozar el lleno absoluto. La tendencia está cambiando: ya no buscamos solo la primera línea de playa, sino destinos con relato, historia y autenticidad.
Viajar a este oasis alicantino es una de esas decisiones inteligentes de las que no te arrepientes. Te permite combinar cultura de nivel mundial, gastronomía de autor y playas salvajes en un solo fin de semana. ¿Vas a esperar a que te lo cuenten en el telediario?







