Vicky Martín Berrocal desata la locura tras desvelar su joya oculta en Lanzarote: «El estrés aquí no existe»

Publicado: 14/08/2026 • 09:47
Actualizado: 14/08/2026 • 09:47
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Olvídate de las masificaciones de Ibiza o de los precios prohibitivos de la Costa Azul. El verdadero paraíso secreto de las celebridades patrias está mucho más cerca de lo que imaginas. (Sí, nosotras también estamos haciendo las maletas ya mismo).

La diseñadora Vicky Martín Berrocal ha desatado la locura en redes sociales al desvelar su último refugio vacacional en familia. Un rincón donde el estrés no existe y el asfalto es un mero recuerdo del pasado.

Vicky Martín Berrocal, Diseñadora de modas española
Vicky Martín Berrocal, Diseñadora de modas española

Hablamos de la impresionante playa de Famara, una joya oculta en el noroeste de la isla de Lanzarote. Este rincón salvaje ofrece una desconexión total sin necesidad de cruzar el charco ni gastar una fortuna.

La playa donde el tiempo se detiene

Esta costa virgen presume de seis kilómetros de arena dorada besada por el océano Atlántico. No busques complejos hoteleros ni filas de hamacas porque aquí la naturaleza manda con fuerza absoluta.

Playa de Famara
Playa de Famara

El paisaje es pura energía volcánica gracias al imponente risco de Famara que custodia la bahía. Un muro de piedra de casi 700 metros de altura que se tiñe de colores imposibles cuando cae la tarde.

La seguridad es lo primero en aguas salvajes. El Atlántico aquí muestra todo su carácter, por lo que el baño debe ser siempre sensata, cerca de la orilla y vigilando las corrientes.

El viento constante convierte a este arenal en el santuario definitivo para los amantes del surf. Ver las siluetas de las tablas recortadas contra el horizonte es un espectáculo que atrapa desde el primer minuto.

Un pueblo pesquero atrapado en el tiempo

A pocos pasos de la arena te espera Caleta de Famara, un reducto marinero donde el reloj se paró hace décadas. Sus calles principales no conocen el hormigón; aquí se camina descalzo sobre la propia arena de la isla.

El pueblo enamora a primera vista con sus icónicas casas encaladas y sus puertas de color azul o verde. Las barquitas de pesca tradicionales descansan en la orilla aportando una vibración mágica y auténtica.

Esta localidad mantiene viva la esencia de la Lanzarote más pura, lejos del turismo de masas. Un lugar idóneo para resetear la mente y reencontrarse con los placeres sencillos de la vida.

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Gastronomía espectacular a precios de risa

Comer bien y barato en un destino de vacaciones es posible si sabes dónde acudir. La joya de la corona para los locales y visitantes despabilados es El Chiringuito de Famara, ubicado en la calle principal.

Vicky Martín Berrocal, Diseñadora de modas española
Vicky Martín Berrocal, Diseñadora de modas española

Este establecimiento es famoso por sus brutales parrilladas de pescado fresco del día. El aroma a brasa y salitre inunda la zona atrayendo a los paladares más exigentes por muy pocos euros.

Los arroces marineros de este local ya se han convertido en una leyenda entre los viajeros habituales. Una cocina sin pretensiones pero con un producto tan fresco que salta del mar directamente al plato.

La opción gourmet para una noche especial

Si buscas una experiencia más elevada para imitar el estilo de las celebridades, el rumbo cambia. En la única urbanización de la zona se esconde el restaurante Dunas de Famara.

Este espacio ha transformado el recetario tradicional canario en una propuesta de alta cocina inolvidable. Sus fideos costeros y el lomo de pescado del día son obligatorios en cualquier comanda.

Cenar en su terraza mientras observas el efecto espejo del agua es un lujo para los sentidos. El sol se oculta reflejándose en el risco y tiñendo el cielo de tonos rosas, lilas y naranjas.

Joyas ocultas a pocos minutos en coche

La aventura no termina en la orilla del mar porque los alrededores esconden secretos maravillosos. A solo quince minutos de la playa se encuentra la histórica villa residencial de Teguise.

Perderse por sus calles adoquinadas y admirar su arquitectura colonial es un viaje directo al pasado. Si coincide tu visita con el día de mercadillo tradicional, la experiencia se vuelve redonda.

Para los que buscan la fotografía perfecta, la subida al mirador del Risco es una parada obligatoria. Desde su cima disfrutas de una panorámica brutal que incluye la silueta de la vecina isla de La Graciosa.

Planifica tu visita con antelación si quieres exprimir el día. Los alojamientos en Caleta de Famara son muy limitados debido a la estricta protección medioambiental de la zona.

Este rincón demuestra que nuestro país todavía guarda secretos capaces de competir con cualquier destino exótico. ¿De verdad vas a dejar que te lo cuenten este verano?