El refugio secreto de Iñaki Urdangarin: un paraíso de piedra en el Montseny para olvidar el pasado

Pedro Corchado Fontserè

Pedro Corchado Fontserè

Publicado: 17/04/2026 • 20:40
Actualizado: 17/04/2026 • 20:40

Hay lugares que curan y Viladrau es, sin duda, el bálsamo de Iñaki Urdangarin. En plena tormenta mediática y tras los años más oscuros de su vida, el exjugador de balonmano ha regresado al kilómetro cero de su felicidad: un pequeño pueblo de Girona que huele a castaños y libertad.

A 821 metros de altitud, en el corazón del Parque Natural del Montseny, este enclave de apenas 1.000 habitantes es el «hogar emocional» que Iñaki Urdangarin describe en su biografía. (Y después de ver sus paisajes, entendemos que sea su refugio de paz).

Un pasado entre minas y montañas

Aunque nació en Guipúzcoa, el ADN de Urdangarin tiene raíces profundas en este valle catalán. Sus padres se instalaron allí tras vivir en Inglaterra, cuando su progenitor dirigía una explotación de minas de feldespato.

La primera casa de la familia no era un palacio, sino un hogar humilde rodeado de una naturaleza salvaje que marcó al sexto de siete hermanos. Para Iñaki Urdangarin, Viladrau no es solo un destino, es el mapa de sus primeros recuerdos: bocadillos en papel de aluminio y carreras de motos.

Ingeniería del bienestar: El Matagalls y la Font del Lleó

Si algo define a este pueblo es su capacidad para desconectar al visitante del ruido del mundo. El exduque de Palma confiesa que, en la soledad de su celda, su mente siempre viajaba a la cima del Matagalls (1.697 metros), montaña que subía a hombros de su padre.

Pero Viladrau es mucho más que senderismo de élite. Es famoso por sus aguas medicinales. La Font del Lleó es el punto de peregrinaje para los vecinos que buscan pureza cristalina bajo la vigilancia de su icónica escultura de león.

Ojo al dato: El Montseny fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1978. Es uno de los pocos lugares donde puedes ver el mar y los Pirineos simultáneamente desde sus picos más altos.

De la Infanta Cristina a Ainhoa Armentia

Las piedras de Viladrau guardan secretos de alcoba reales. Fue aquí, en 1997, donde comenzó a fraguarse su romance con la Infanta Cristina. Sin embargo, el tiempo pasa y las lealtades cambian.

Ahora, Iñaki Urdangarin utiliza estos mismos senderos para pasear junto a su nueva pareja, Ainhoa Armentia. Es el escenario perfecto para una pareja que busca normalidad lejos de los flashes, refugiándose en el anonimato que ofrece un casco histórico de madera y piedra.

Gastronomía: El sabor de la montaña

No todo es caminar. La zona de Osona es un templo para los amantes del buen comer. Si visitas el refugio de Urdangarin, es obligatorio probar la escudella i carn d’olla o su famoso pollo de corral con hongos.

Y para el postre, los tradicionales panellets de mazapán que mantienen viva la esencia de la Cataluña interior. Es, literalmente, el sabor de la infancia del exduque.

Tip Secreto: Si vas en otoño, la «Festa del Castanyer» convierte a Viladrau en un escenario de cuento. Es el momento donde el pueblo muestra su cara más mágica y tradicional.

¿Por qué obsesiona este lugar?

A solo 90 kilómetros de Barcelona, Viladrau ofrece algo que el dinero no puede comprar: silencio. Mientras su hipoteca en Pedralbes superaba los 15.000 euros al mes, Iñaki Urdangarin reconoce hoy que las cosas «pequeñas» son las que realmente le salvaron la vida.

Es la paradoja del hombre que lo tuvo todo y que ahora solo necesita una ruta por el Turó de l’Home para sentirse completo. Una lección de humildad o, quizás, simplemente el deseo de volver a ser el niño que corría por el Montseny.

¿Sabías que Viladrau es también famoso por sus leyendas de brujas y bandoleros? Parece que los misterios nunca abandonan a este valle.