Coviñas presenta en Barcelona Wine Week sus vinos con baja graduación e identidad mediterránea

Publicado: 03/02/2026 • 11:54
Actualizado: 03/02/2026 • 16:08
4 min de lectura

Algo está cambiando en nuestras copas y la Barcelona Wine Week acaba de confirmarlo. Mientras el mundo mira a las grandes etiquetas de siempre, una bodega de Requena ha logrado lo imposible.

No se trata solo de tradición, aunque de eso saben mucho en Coviñas con sus más de 60 años de historia. Se trata de una revolución silenciosa que responde a lo que pedíamos a gritos en las cenas con amigos.

El fenómeno de la baja graduación: El Jugón

Si pensabas que el vino era solo para expertos con lenguaje complicado, prepárate para El Jugón. Es la apuesta más arriesgada y brillante de la bodega para este 2026.

Hablamos de una gama con baja graduación alcohólica que está rompiendo el stock entre los menores de 30 años. Un blanco, un rosado y un tinto que no pesan, que fluyen y que (por fin) se entienden sin necesidad de un diccionario de cata.

«Existe un vino de Coviñas para cada momento y para cada consumidor», afirma Jorge Srougi, director general de la bodega. Y tiene razón: han detectado que queremos disfrutar sin complicaciones.

Veterum: El lujo de las viñas viejas

Pero no todo es ligereza. Para los que buscamos carácter y alma, la joya de la corona sigue siendo la gama Veterum. Aquí es donde la uva Bobal, la reina absoluta de Valencia, demuestra por qué es tendencia mundial.

Lo que más nos ha sorprendido es el rescate de la Tardana. Una uva blanca que casi cae en el olvido y que Coviñas ha recuperado para crear un vino con alma puramente mediterránea.

Es esa autenticidad honesta que valoramos cuando compramos una botella especial. No es solo vino, es el paisaje de Requena metido en un cristal que respira historia.

Por qué Barcelona es el epicentro hoy

La cita en la Fira Barcelona no es cualquier evento. Con 26.000 visitantes y compradores de tres continentes, es el examen final del sector. Coviñas no solo ha ido a enseñar sus botellas; ha ido a marcar la pauta de lo que beberemos este verano.

Desde su stand 461C en el Pabellón 8, el despliegue es total. Allí conviven los tintos potentes criados en tinajas con la frescura de la gama Al Vent.

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Esta última está diseñada para quienes, como nosotras, se atreven a soñar en grande. Son vinos cosmopolitas, versátiles y con un enfoque que encaja perfectamente en cualquier terraza de moda de Madrid o Nueva York.

Ojo al dato: la bodega prevé miles de reuniones de negocio en solo tres días. Esto significa que muy pronto verás estas etiquetas en tu tienda de confianza y en las cartas de los restaurantes top.

La innovación que cuida tu bolsillo

Lo mejor de este movimiento es que la calidad premium no está reñida con la accesibilidad. Coviñas ha sabido equilibrar el respeto por el territorio con técnicas de innovación que optimizan cada gota.

Al final, lo que buscamos es una experiencia real. Ya sea un vino ligero para un tardeo improvisado o un Veterum para una cena de esas que se alargan hasta la madrugada.

La versatilidad es la palabra clave de esta edición. Saber que una bodega con tanta solera puede rejuvenecerse sin perder su esencia nos da mucha tranquilidad.

Si ves una botella de El Jugón o Al Vent, no lo dudes. Es la prueba de que el vino español está más vivo, joven y vibrante que nunca.

¿Te atreves a probar lo que viene de Requena o te vas a quedar con lo de siempre? Nosotras lo tenemos claro: el futuro se sirve en copa fría y con poca graduación.