El refugio secreto de El Gran Wyoming en Galicia: un paraíso de cristal y marisco en la Costa da Morte

Publicado: 16/08/2026 • 12:06
Actualizado: 16/08/2026 • 12:06
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Galicia tiene un magnetismo especial que atrapa a cualquiera, pero hay rincones que parecen diseñados para desconectar del ruido mediático. El último en confirmarlo ha sido El Gran Wyoming. El popular presentador de ‘El Intermedio’ ha vuelto a elegir la Costa da Morte como su santuario particular de vacaciones, dejándose ver como un vecino más entre redes de pesca y paisajes de infarto.

No es una visita fugaz. Wyoming ha encontrado en Laxe (A Coruña) el equilibrio perfecto entre el anonimato y la hospitalidad gallega. Tanto es así que, lejos de esconderse, el presentador sorprendió a los locales con un concierto improvisado en el bar O Bocho, micro en mano, interpretando el himno ‘Miña terra galega’. Pero, ¿qué tiene este pueblo para enamorar a una de las figuras más críticas de la televisión?

Laxe: donde el mar fabrica joyas de cristal

Lo que hace a Laxe diferente de cualquier otro puerto gallego es su naturaleza caprichosa. Su mayor reclamo visual es, sin duda, la famosa Praia dos Cristais. Se trata de una cala diminuta donde la arena ha sido sustituida por miles de cristales pulidos de color verdoso. Lo que antaño fue un vertedero de botellas, el océano lo devolvió transformado en un tesoro brillante que hoy es una parada obligatoria para cualquier visitante.

Pero Laxe es mucho más que un fenómeno visual. Su playa urbana es un gigante de arena blanca y finísima de un kilómetro y medio que abraza el casco histórico. Es el lugar ideal para familias que buscan aguas cristalinas sin renunciar a la comodidad de tener todos los servicios a un paso. Es, sencillamente, el lujo de la sencillez costera.

Rutas salvajes y atardeceres de película

Si buscas una experiencia más indómita, a pocos minutos se encuentra la Praia de Soesto. Aquí el escenario cambia radicalmente: dunas, oleaje perfecto para el surf y una ausencia total de edificaciones que te hace sentir en el fin del mundo. Es el contrapunto necesario a la calma del puerto y un imán para quienes buscan la Galicia más auténtica y salvaje.

Para los amantes del senderismo, el Faro de Laxe marca el camino. Construido en 1920, este centinela de piedra ofrece una de las panorámicas más espectaculares de la ría y el Monte Branco. Además, forma parte de la mítica ruta del Camiño dos Faros, que conecta Malpica con Fisterra a través de los acantilados más imponentes del Atlántico.

Gastronomía y patrimonio: el festín de los sentidos

No se puede entender el verano de Wyoming sin la mesa. Laxe es un templo del producto fresco. Sus restaurantes sirven el mar de la Costa da Morte directo al plato: desde percebes de roca hasta pescados del día que justifican por sí solos el viaje. Pasear por su centro histórico, subir la rúa Real y visitar la iglesia de Santa María da Atalaia es el plan perfecto para bajar el festín antes del ocaso.

La Lagoa de Traba completa este ecosistema privilegiado. Un entorno protegido (ZEPA) que mezcla dunas milenarias y una laguna que es el sueño de cualquier ornitólogo o amante del silencio. Es el lugar donde el tiempo, efectivamente, parece haberse detenido a principios del siglo pasado.

La última llamada antes de que termine el verano

Laxe se mantiene como ese secreto a voces que todavía conserva su esencia marinera frente a la masificación de otras zonas. La presencia de personajes como el Gran Wyoming solo confirma que el verdadero lujo hoy en día es la tranquilidad y el buen comer. Si buscas una escapada donde la única preocupación sea elegir en qué playa ver el atardecer, este es tu destino.

No esperes a que te lo cuenten. La Costa da Morte tiene esa capacidad de regenerar el alma, y Laxe es su corazón palpitante. ¿Te imaginas terminar la noche cantando clásicos gallegos en el mismo bar que el presentador más famoso de laSexta?

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