Ni Madrid ni Bilbao: el diminuto pueblo de Burgos de 22 vecinos donde Carlos Sobera quiere jubilarse como agricultor

Publicado: 15/08/2026 • 09:27
Actualizado: 15/08/2026 • 09:27
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Imagina cambiar el plató de First Dates por un campo de labranza en el corazón de Burgos. Parece el guion de una película, pero es el deseo más íntimo de Carlos Sobera. El presentador más querido de la televisión ya ha puesto fecha y lugar a su despedida definitiva de los focos.

Aunque nació en Baracaldo, el corazón del comunicador late al ritmo de Las Merindades. (Sí, nosotras también nos lo imaginamos ya con la boina y el tractor). El destino elegido no es otro que Cubillos de Losa, una aldea que apenas roza los 20 habitantes y donde el tiempo parece haberse detenido entre robles y prados.

Sobera no busca una mansión de lujo ni una playa privada. Su sueño es mucho más terrenal y, sinceramente, nos parece la decisión más inteligente para resetear tras décadas de tensión televisiva y audiencias millonarias. El presentador quiere volver a sus raíces, literalmente.

El refugio secreto de «La Reina de la Tele»

La conexión de Sobera con este rincón burgalés no es casualidad. Su familia procede de esta zona y su madre todavía conserva tierras y propiedades en la localidad. Para él, Cubillos de Losa es el escenario de esos veranos de infancia que huelen a hierba cortada y libertad.

El presentador ha confesado que tiene una imagen idealizada del campo porque fue allí donde descubrió la felicidad más pura de chaval. Y ahora, con la experiencia que dan los años, quiere recuperar esa sensación de paz absoluta lejos del ruido de Mediaset.

Pero ojo, que no se va a quedar sentado en el sofá. El plan de Carlos es activo: quiere ser agricultor. Su intención es trabajar las tierras de su progenitora y dedicarse al cultivo manual, conectando de nuevo con la naturaleza más salvaje de la provincia de Burgos.

La frase definitiva: «El día que tenga 75 u 80 años me gustaría tener una casita en el campo, un par de vacas y montarme en un carro con bueyes», ha confesado el actor.

¿Cómo es Cubillos de Losa? Silencio y 22 vecinos

Si buscas este pueblo en el mapa, te costará encontrarlo. Pertenece al Ayuntamiento de Junta de Traslaloma y está a casi 100 kilómetros de la capital burgalesa. Es el paraíso de la desconexión: solo hay 22 vecinos censados, lo que garantiza que nadie le pedirá un «selfie» mientras ara sus patatas.

El pueblo está flanqueado por colinas de robles y cuenta con una joya arquitectónica: la iglesia de San Juan Bautista, que conserva restos románicos. Es el entorno ideal para alguien que, como él, busca el contacto directo con la tierra y las actividades tradicionales que hoy parecen olvidadas.

Además, Sobera mantiene un vínculo muy estrecho con la cercana Medina de Pomar. Allí su madre tiene una casa donde el presentador suele «esconderse» cada verano para cargar pilas antes de enfrentarse a una nueva temporada de Supervivientes o sus éxitos en el teatro con ‘Inmaduros’.

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Su amor por esta tierra es tan público que incluso fue el encargado de lanzar la mítica bota en las fiestas de San Pedro y San Pablo en Burgos. Un honor que solo se concede a quienes sienten la provincia como algo propio, a pesar de haber nacido al otro lado de la frontera vasca.

Un cambio de vida radical (y necesario)

¿Por qué un hombre que lo tiene todo en la ciudad sueña con una vida tan austera? La respuesta está en la salud mental y el bienestar. Sobera sabe que la televisión es una trituradora de carne y que la verdadera riqueza, al final del camino, está en la sencillez de un paseo en carro.

Su proyecto de futuro incluye también el estreno de ‘Sexo a los 70’, un corto dirigido por Vanesa Romero que reflexiona sobre la madurez. Parece que Carlos está en una fase de introspección donde valora más el tiempo de calidad que los contratos millonarios.

No es el primer famoso que huye de la gran ciudad (recordad a otros que se han ido a vivir a granjas o pueblos remotos), pero su caso es especial por lo específico de su deseo: vacas, bueyes y arado. Es una vuelta a los orígenes en toda regla que ha despertado la envidia sana de media España.

Nota importante: Cubillos de Losa se encuentra en pleno valle abierto, lo que ofrece un microclima perfecto para la agricultura que Sobera tanto ansía practicar.

El reloj de la jubilación ya está en marcha

Aunque todavía le queda mucha cuerda en la pequeña pantalla, Sobera ya visualiza su retiro entre las paredes de piedra de su pueblo. Es una forma de cerrar el círculo: de las aulas de la universidad (donde fue profesor) a los focos de la tele, para terminar en el surco de la tierra.

Esta confesión ha puesto a Cubillos de Losa en el radar de muchos buscadores de paz. Pero tranquilos, que con solo 22 habitantes, el pueblo seguirá siendo ese oasis de calma donde un presentador famoso puede volver a ser, simplemente, Carlos.

Al final, después de una vida buscando el amor para los demás en televisión, resulta que su gran amor siempre estuvo esperándole en un pequeño rincón de Burgos. ¿No es maravilloso cuando la vida te da estas sorpresas?

¿Y tú? ¿También has soñado alguna vez con mandarlo todo a paseo y comprarte un par de vacas en un pueblo perdido? Cuéntanoslo, que igual terminamos todos siendo vecinos de Sobera.