El pueblo de Cataluña donde Andreu Buenafuente y Sílvia Abril tienen su refugio: una masía histórica con vistas al mar

Pedro Corchado Fontserè

Pedro Corchado Fontserè

Publicado: 28/04/2026 • 16:56
Actualizado: 28/04/2026 • 16:56

Olvida los platós de televisión y los focos cegadores de la gran ciudad. Existe un rincón donde el tiempo parece haberse detenido, justo entre el mar y la montaña del Maresme.

Allí, donde el aire huele a pino y salitre, Andreu Buenafuente y Sílvia Abril han construido su verdadero cuartel general. No es un piso de diseño ni un ático minimalista. Es algo mucho más potente.

El tesoro oculto de Cabrera de Mar

La pareja ha elegido Cabrera de Mar para establecer su refugio definitivo. Se trata de un enclave privilegiado a pocos kilómetros de Barcelona, pero a años luz del caos urbano.

Su hogar no es una construcción cualquiera. Hablamos de una masía histórica que data aproximadamente del año 1900. Un pedazo de historia de Cataluña reformado para el confort absoluto.

La propiedad impresiona por sus dimensiones. Más de 450 metros cuadrados de superficie habitable donde la piedra y la madera dictan las normas del estilo. (Sí, a nosotros también nos encantaría teletransportarnos allí ahora mismo).

«La clave de esta vivienda no está en el lujo ostentoso, sino en la exclusividad de la privacidad y el respeto por la arquitectura tradicional del siglo pasado.»

Arquitectura del silencio y jardines infinitos

Lo que realmente marca la diferencia en la casa de Andreu y Sílvia es el exterior. La masía está rodeada de amplios jardines que funcionan como una muralla natural contra las miradas indiscretas.

Es el lugar donde su hija Joana puede crecer rodeada de naturaleza. El terreno es tan vasto que permite perder la vista entre el verde antes de chocar con el azul del Mediterráneo.

Y como toda joya del Maresme que se precie, la propiedad cuenta con una piscina de diseño. Es el centro neurálgico de sus veranos, lejos de las playas masificadas y los paparazzi.

La reforma de la vivienda ha sabido mantener la esencia de 1900. Se han respetado los muros gruesos que mantienen la casa fresca en verano y cálida en invierno sin apenas esfuerzo energético.

Una inversión en calidad de vida

Vivir en el Maresme no es solo una cuestión de estatus. Es una decisión estratégica que muchos rostros conocidos están tomando para proteger su salud mental y su intimidad familiar.

Buenafuente, un amante confeso del dibujo y la lectura, encuentra en esta masía la luz perfecta para sus procesos creativos. El silencio de Cabrera de Mar es el mejor guionista para sus próximos proyectos.

Sílvia Abril, por su parte, ha encontrado aquí el espacio ideal para su estilo de vida saludable. La conexión con la tierra y la posibilidad de tener su propio huerto es un beneficio estrella que no tiene precio.

Dato importante: Las propiedades de este calibre en la zona de Cabrera de Mar han visto incrementado su valor un 15% en el último año debido a la alta demanda de privacidad.

¿Por qué todo el mundo mira hacia el Maresme?

Esta zona se ha convertido en el «Hamptons catalán». La masía de los humoristas es el ejemplo perfecto de cómo una reforma inteligente puede convertir una ruina histórica en una mansión de ensueño.

Muchos se preguntan cuánto puede costar mantener una estructura de 450 metros. No es barato. El mantenimiento de los jardines y la estructura centenaria requiere una inversión constante y mano experta.

Pero para ellos, el ahorro real está en el tiempo. Estar a tan solo 25 minutos de Barcelona les permite cumplir con sus compromisos profesionales en TV3 o productoras sin renunciar a dormir bajo el silencio absoluto.

Es la fórmula del éxito: trabajo en la ciudad, vida en el paraíso rural. Una estructura de vida que muchos envidian y que ellos han consolidado con los años.

El toque personal de la pareja

Aunque son muy reservados con el interior de su casa, se sabe que la decoración mezcla piezas de diseño contemporáneo con elementos recuperados de la masía original.

No esperes encontrar muebles dorados ni mármoles fríos. El estilo de Andreu y Sílvia es orgánico, acogedor y, sobre todo, muy humano. (Como ellos mismos, vamos).

La cocina es, según fuentes cercanas, el corazón de la casa. Un espacio amplio donde la familia se reúne y donde Sílvia pone en práctica sus dotes culinarias que ya vimos en televisión.

La luz del atardecer entrando por los ventanales de madera es, probablemente, el mayor lujo que poseen. Un espectáculo gratuito que se repite cada día en su jardín del Maresme.

Tip para buscadores de casas: Si buscas algo similar, las zonas altas de Cabrera de Mar ofrecen las mejores vistas, pero asegúrate de que la estructura haya pasado la ITE si es anterior a 1950.

Un futuro entre muros de piedra

Parece que la pareja no tiene intención de moverse de allí. Han logrado crear un ecosistema perfecto donde trabajo, familia y ocio conviven en armonía bajo un tejado con más de un siglo de historia.

Saber elegir dónde vivir es casi tan importante como saber qué proyecto aceptar. Y en esto, Andreu y Sílvia han demostrado tener un ojo clínico impecable.

Al final del día, cuando las cámaras se apagan y los aplausos terminan, les espera la paz de su masía. Un refugio de 450 metros donde lo único que importa es el sonido de los pájaros y la tranquilidad de haber hecho bien las cosas.

¿Quién no firmaría ahora mismo para pasar un fin de semana en un jardín así? Es, sin duda, la confirmación de que el verdadero lujo hoy en día es el espacio y el silencio.

¿Te imaginas despertarte en una habitación con vistas al mar en una casa con 120 años de historia?