El pueblo de Cataluña donde creció Nona Sobo: termas romanas y a 45 minutos de Barcelona

Pedro Corchado Fontserè

Pedro Corchado Fontserè

Publicado: 24/04/2026 • 21:03
Actualizado: 24/04/2026 • 21:03

Todos la conocemos por su éxito en Entrevías y su reciente paso por Bailando con las estrellas, pero pocos saben dónde se forjó realmente el carácter de Nona Sobo. La actriz, que llegó a nuestro país con apenas dos años, creció en un enclave del Vallès Oriental que parece detenido en el tiempo.

No es una ciudad cualquiera. Es un refugio donde el agua brota del subsuelo a temperaturas que harían sudar a cualquiera, incluso en pleno invierno. Si buscas una escapada diferente, esto te interesa.

Aguas que alcanzan los 74 grados

El secreto mejor guardado de este municipio catalán es su conexión con el inframundo. Hablamos de Caldes de Montbui. Aquí, el agua no sale tibia; brota a más de 74 ºC, convirtiéndose en una de las temperaturas más elevadas de toda Europa. Es un fenómeno geológico que ha marcado el destino de esta villa desde que los romanos decidieron instalarse aquí para aprovechar sus propiedades.

Nona Sobo
Nona Sobo

Si paseas por su centro histórico, te toparás con las termas romanas mejor conservadas de toda la península. (Sí, puedes tocarlas y sentir el peso de la historia). Frente a ellas, la famosa Font del Lleó, que lleva siglos regalando agua caliente a todo el que se acerca.

Es el corazón palpitante del pueblo y el lugar donde muchos locales siguen encontrando su momento de paz diario.

El truco experto: No te vayas sin probar los carquinyolis locales. La combinación de una visita termal y un bocado tradicional es el plan definitivo para recargar pilas sin tener que hacer cientos de kilómetros.

Más allá del agua caliente

Pero Caldes no vive solo de sus termas. El pueblo conserva un trazado medieval que es una auténtica joya para los amantes de la fotografía. Sus calles estrechas te llevarán directo a la iglesia de Santa María, con una fachada barroca que domina el paisaje, y al icónico puente románico sobre la riera, un rincón que parece sacado directamente de una postal antigua.

¿Buscas movimiento? Si te gusta caminar, la ruta hacia la montaña del Farell, a 805 metros de altura, es tu mejor opción.

Desde allí arriba, la vista del Vallès Oriental es tan impresionante que olvidarás por completo el estrés de la gran ciudad. Es la desconexión rápida que todos necesitamos.

Un destino al alcance de tu mano

Lo mejor de todo este conjunto es su accesibilidad. A solo 45 minutos de Barcelona, Caldes de Montbui ha sabido combinar su herencia histórica con una oferta comercial y gastronómica que nada tiene que envidiar a las grandes capitales.

Con unos 18.000 habitantes, mantiene esa esencia de pueblo auténtico donde la horticultura y la tradición conviven con el turismo de bienestar.

Nona Sobo no eligió mal su lugar de crianza. Si el próximo fin de semana buscas cambiar el asfalto por historia y termas, ya sabes a qué parada tienes que ir. El agua sigue caliente, y el pueblo te está esperando.