El pueblo oculto de Almería donde nació Carlos Herrera: de su pasado minero a sus calas vírgenes

Pedro Corchado Fontserè

Pedro Corchado Fontserè

Publicado: 05/06/2026 • 21:13
Actualizado: 05/06/2026 • 21:13

Seguro que has escuchado su voz mil veces, pero quizás no sabías dónde empezó todo. Existe un rincón en el Levante almeriense que guarda el secreto del origen de uno de los periodistas más influyentes de España.

Hablamos de un lugar donde la tierra se abre para dar cobijo y la historia se escribe entre minas de plata y castillos de leyenda. (Sí, nosotros también nos hemos quedado de piedra al descubrirlo).

El refugio de Carlos Herrera: un vínculo inquebrantable

Aunque la vida y la radio lo llevaron por medio mundo, Carlos Herrera nació aquí, en el corazón de Cuevas del Almanzora, durante el tórrido verano de 1957. A pesar de que su infancia transcurrió en Cataluña, el comunicador nunca soltó la mano de su tierra.

Tanto es así que el pueblo ya rinde homenaje a Carlos Herrera con su propia avenida. Pero, ¿qué tiene este municipio de Almería para atrapar a quien lo visita? La respuesta no está en la superficie, sino bajo ella.

A diferencia de otros destinos saturados, aquí el lujo es el espacio y el silencio. Situado estratégicamente entre Almería y Murcia, Cuevas del Almanzora es un oasis de contrastes donde el desierto abraza al mar en apenas unos kilómetros.

Dato para curiosos: El pasado minero del siglo XIX dotó a este pueblo de una riqueza visual única. Pasear por sus calles es saltar de una cueva prehistórica a un palacete burgués en solo dos manzanas.

Arquitectura imposible: vivir dentro de la montaña

Olvida lo que sabes sobre pueblos blancos tradicionales. En Cuevas del Almanzora, la vivienda es una experiencia inmersiva. Sus casas-cueva milenarias no son solo museos, son hogares vivos que mantienen una temperatura perfecta todo el año.

Si quieres sentirte como en un decorado de cine (al más puro estilo Petra), tienes que visitar su Cueva Museo. Es la forma más rápida de entender cómo se domó un paisaje tan árido como espectacular.

Pero el «skyline» del pueblo no solo son cuevas. El Castillo del Marqués de los Vélez domina el horizonte con una fuerza que te obliga a sacar el móvil. Es el centro neurálgico de un patrimonio que incluye el Palacete de Don Torcuato Soler y la mística Casa del Poeta Sotomayor.

Calas vírgenes y adrenalina: el plan oculto

Si eres de los que busca huir de las sombrillas pegadas, esto te interesa. Cuevas del Almanzora tiene 17 kilómetros de costa que son un auténtico regalo para la vista. (Créenos, tus redes sociales lo van a agradecer).

Desde las playas familiares de Palomares hasta las calas casi vírgenes de Villaricos, el agua aquí tiene un azul que parece editado con filtro. Es el lugar ideal para perderse antes de que el resto del mundo se entere de que existe.

¿Buscas algo más fuerte? El municipio esconde el Lunar Cable Park. Se trata de una de las instalaciones de cable ski más punteras de España. Deporte extremo en mitad de un paisaje que parece Marte, pero con el salitre del Mediterráneo cerca.

Aviso importante: Si vas a Villaricos, no te pierdas la necrópolis fenicia. Es uno de los conjuntos funerarios más importantes de la península. Historia pura bajo tus pies.

¿Por qué deberías ir este fin de semana?

El turismo de proximidad está cambiando y destinos como este son la nueva joya de la corona. Cuevas del Almanzora ofrece esa mezcla rara de cultura de élite, arqueología de primer nivel y relax absoluto en la costa.

Es el momento de descubrir por qué el «líder» de las mañanas presume siempre que puede de sus raíces. No es solo un pueblo, es una lección de supervivencia y buen gusto en mitad del levante español.

Prepara la maleta, porque este rincón de Almería no va a seguir siendo un secreto por mucho tiempo. La pregunta no es si vas a ir, sino cuándo piensas salir hacia allí.

¿Sabías que muy cerca de aquí se encuentra también la famosa Geoda de Pulpí? El plan se hace solo.