
Tradicionalmente, el corcho ha sido el material utilizado por productores para la elaboración de tapones en las botellas de vino. Sin embargo, en los últimos años, como resultado de diversas opiniones contrarias al empleo del tapón de corcho, han ido proliferando alternativas sintéticas. Muchos profesionales y expertos aseguran que los resultados obtenidos con tapones de corcho son inigualables. Pero para el sumiller, el tapón de corcho ofrece una infinidad de matices que otros materiales no pueden conseguir. Para el comerciante de vinos, el tapón de corcho se convierte en un aliado para la perfecta conservación y evolución del producto.
Particularme yo apuesto por un tapón de corcho de calidad. No solo por todo lo mencionado arriba, sino porque además es importante para que el sector corchero puede seguir desarrollándose.
De gran valor ecológico, el tapón de corcho es renovable y natural. La explotación del recurso corchero para la fabricación del tapón, adquiere un papel protagonista en la protección del monte alcornocal. Su uso garantiza la conservación de los mismos, ya que de lo contrario, éstos no serían rentables y por tanto, sustituidos por otras especies, con las consecuencias ecológicas que esto conllevaría.
En la actualidad, el monte alcornocal es un claro ejemplo de gestión forestal sostenible debido a la gran biodiversidad que alberga y a las claras ventajas para su ecosistema. Así, actúa de barrera contra la desertización, ayuda a la conservación de los suelos, mejora el ciclo del agua, y contribuye a la fijación de CO2.
Es necesario que la población tome conciencia de la importancia del mantenimiento de la actividad corchera, ya que de lo contrario, las consecuencias serían desastrosas a gran escala.
Os dejo un enlace a la página <a href="http://www.andaluciacork.org">"Andaluciacork.org"</a> para quien quiera informarse más detalladamente sobre el corcho.