Con la presencia de numerosos invitados y personalidades del mundo social, cultural, político y empresarial de Navarra, los asistentes pudieron disfrutar de una original cata-maridaje de los principales vinos de la Bodega, acompañados de una variedad de creativos pinchos elaborados especialmente para la ocasión. Para poner punto y final al acto, el grupo musical Matti, del que forma parte como guitarra el propio enólogo de la Bodega, ofreció un concierto en directo con varios de sus últimos temas.
Continuidad y Evolución
Fernando Zaratiegui, director general del Grupo Vitivinícola, dio la bienvenida a los invitados y explicó los nuevos proyectos de la Bodega.
“En esta nueva etapa que se inicia, en la que Guelbenzu ha pasado a formar parte del Grupo, la premisa fundamental ha sido la continuidad enológica en la gama de vinos, contando con el equipo enológico que ha trabajado en la gama Guelbenzu en los últimos diez años, el cual va a seguir elaborando vinos de marcada personalidad y calidad, en la línea que siempre ha distinguido a la marca”, señaló.
Fernando Zaratiegui rememoró brevemente la historia de Guelbenzu, haciendo especial referencia a la etapa que se inició en 1992 con el lanzamiento de los vinos que son, a día de hoy, el buque insignia de la bodega, Guelbenzu Evo y Guelbenzu Azul, lanzamientos completados en 1999 con Guelbenzu Lautus, el vino icono de la gama.
Posteriormente, en el año 2001, Guelbenzu experimentó un nuevo impulso con la inauguración de sus nuevas instalaciones en Vierlas, zona limítrofe entre Navarra y Aragón, en el paraje de La Lombana.
“Toda esta brillante trayectoria se ha completado ahora con la integración de Guelbenzu en el Grupo Vitivinícola, que también cuenta con presencia en las Denominaciones de Origen Navarra (Señorío de Sarría), Rueda (Palacio de Bornos), Toro (Toresanas) y Ribera del Duero (Vallebueno), lo que da solidez y continuidad al proyecto de Guelbenzu, que tiene ahora el respaldo de un grupo fuerte, bajo la premisa de mantener toda la personalidad y características que han hecho de Guelbenzu una marca referente de calidad dentro del panorama vinícola español”.
Viñedos y Gama de Vinos
Por su parte, el enólogo y responsable de viticultura, Gorka Arellano, explicó detalladamente las características diferenciadoras del paraje La Lombana que hicieron que dicha zona fuera la seleccionada para la plantación de las 46 hectáreas de viñedo de la Bodega. “El pago La Lombana es un páramo de forma alargada compuesto por materiales del periodo terciario, con más de 22 millones de años de antigüedad. El suelo, pedregoso y de baja fertilidad, resulta extraordinario para el cultivo de la vid, debido a su textura, drenaje, bajos rendimientos, capacidad de resistencia a sequías y bajo riesgo de heladas. Además, la cercanía al monte Mocayo provoca que las oscilaciones térmicas entre el día y la noche sean muy elevadas en el periodo clave que va del envero a la vendimia, lo cual contribuye muy positivamente a la formación de los taninos y antocianos, tan necesarios para la elaboración de vinos redondos, con cuerpo, carácter y capacidad de crianza”, detalló Gorka Arellano.
En referencia al vino protagonista de la presentación, Guelbenzu Evo 2006, el enólogo comentó que se trataba del mejor Evo de la historia de Guelbenzu, ya que en la añada 2006 se habían dado unas condiciones especialmente favorables para la elaboración de este vino. “La combinación de un verano extremadamente seco, con un mes de agosto de temperaturas suaves y frescas, unido a la posibilidad del riego por goteo, hizo que confluyera en el 2006 la potencia propia de un año meridional y la elegancia propia de un año septentrional, dando lugar al excepcional Evo 2006”.
Posteriormente se llevó a cabo la cata de la gama de vinos, los cuales fueron maridados con una serie de pinchos elaborados por el cocinero Jorge Gracia para la ocasión.
- Guelbenzu Vierlas, estructurado en torno a la variedad Syrah, con seis meses de barrica de roble francés y americano. Maridado con capuccino de foie y espárragos.
- Guelbenzu Azul, estructurado en torno a la variedad Tempranillo, con nueve meses de barrica de roble francés y americano. Maridado con polvo à feira.
- Guelbenzu Evo, estructurado en torno a la variedad Cabernet Sauvignon, con doce meses de barrica de roble francés. Maridado con corneto de chistorra con mostaza.
- Guelbenzu Lombana, estructurado en torno a la variedad Graciano, con doce meses de barrica de roble francés y americano. Esfera de guacamole con huevas
- Guelbenzu Lautus, multivarietal, con dieciocho meses de barrica nueva de roble francés. Maridado con chupa-chups de pato con maíz.
