El programa de la mañana, que ha constado de siete intervenciones de destacados profesionales y académicos, ha girado en torno al turismo enológico, sus estructuras y claves de funcionamiento, sin olvidar la perspectiva del cliente. Además, las ponencias dejaron clara la importancia de la coordinación de los agentes del territorio receptor y, singularmente, el papel de la comunicación en el desarrollo de este tipo de turismo.
Analizar un fenómeno como el turismo enológico desde el punto de vista estructural, con sus características, necesidades y claves para su funcionamiento, y enfrentarlas a sus distintas manifestaciones en los países que hoy por hoy lideran el mercado (España, Italia, Argentina, Portugal…), ha constituido el eje de una sesión matinal del II Congreso Internacional de Turismo Enológico, que hoy celebra su segunda jornada en Barbastro (Huesca).
Precisamente, el Presidente de su Comité Científico, D. Enrique Torres, fue el encargado de iniciar la batería de presentaciones con ‘Planteamientos estratégicos sobre la estructura y funcionamiento del Turismo Enológico’, una académica exposición que analizó las características comunes en toda manifestación turística relacionada con el mundo del vino.
La realidad concreta de Argentina, España y Portugal fue abordada en las siguientes ponencias. D. Gabriel Fidel, Coordinador del Plan de Consolidación del Enoturismo en Argentina, mostró en ‘La participación y la coordinación como elementos clave en la implantación del Turismo Enológico’ el trabajo desarrollado en las zonas productoras de su país y cómo se ha desarrollado el sector enoturístico en los últimos años, destacando la cooperación público-privada y la implicación de todos los actores en el modelo que ha seguido este país del Cono Sur.
‘Las mejoras del paisaje para el aprovechamiento turístico. La situación y coyuntura del turismo en La Rioja Alta’, impartida por D. Julio Grande, de SEPINUM, puso sobre la mesa la realidad de uno de los destinos vitivinícolas más destacados del mundo. Aquí el enoturismo se está implantado desde una perspectiva de desarrollo rural, en la que también se da gran importancia al paisaje. “Queremos utilizar el turismo del vino como una herramienta para evitar que el territorio se muera”, señaló.
La importancia de la literatura sobre el vino.
Portugal fue el siguiente destino enológico presentado en el Congreso, gracias a la conferencia de D. Adriano Azevedo, del Instituto Politécnico de Guarda, que bajo la denominación genérica ‘El vino como recurso turístico’, mostró el aprovechamiento que está realizando el país vecino de su importante producción vitivinícola en los últimos años.
Otra interesante visión fue la aportada sobre el modelo de museos del vino y centros de interpretación que, al hilo del desarrollo del turismo enológico, poco a poco van jalonando los territorios vitivinícolas. Dña. Teresa Marot, de Kultura, mostró en ‘Los Centros de Interpretación del Vino y sus funciones turísticas’, las “potencialidades” de estos espacios en la promoción del enoturismo, convertidos en elementos complementarios de gran valía.
En la última sesión, presidida por el Concejal de Turismo de Jerez de la Frontera, Juan Manuel García Bermúdez, tomaron parte D. Armando Montanari, de la Universidad La Sapienza, de Roma y D. Luis Tolosa Planet, Director de Estudios de la Fundación Audiencias de la Comunicación y la Cultura (FUNDACC). El primero, a través de una ponencia con el título ‘La geografía del sabor’, trasladó a los asistentes la idea de cómo el arte de comer refleja la identidad geográfica y cómo los mensajes actuales en materia de gastronomía “se dirigen antes al cerebro que al estómago”.
Por su parte, Tolosa abordó en una atractiva charla las ‘Claves para entender el funcionamiento del Turismo Enológico’, exponiendo a través de ejemplos reales que dieron lugar a interesantes reflexiones las “psicopatologías, la falta de coordinación entre el sector del vino y la comunicación”, concluyendo que en el turismo del vino, “la oferta crea demanda: hay que ser activos y crear las necesidades, que se convertirán en atractivos para el público final”, lanzando un reto al sector editorial para aumentar el volumen de publicaciones dedicadas al mundo del vino.
