CASTELLÓN. Conocer de dónde proceden los tapones de corcho que se emplean para tapar cualquier botella de vino que se precie y dar a conocer al público la riqueza del Parque Natural de la Sierra de Espadán es el objetivo de la jornada organizada por los responsables del Parque y de la empresa Espadán Corks prevista para hoy en la localidad castellonense de Chóvar.
Para ello, a las diez de la mañana, un grupo partirá del pueblo para llegar a las montañas de donde se extrae el corcho de los alcornoques. Allí conocerán las técnicas artesanales de este trabajo que se realiza del mismo modo en la actualidad que hace dos cientos años, es decir, subiendo a pie hasta el punto donde se encuentran los árboles, quitar la corteza con una azada y cargar el material en caballos que se encargarán de bajarlos hasta la fábrica donde se convierten en tapones de corcho.
Se trata de la primera edición de estas jornadas en las que los asistentes también podrán conocer el proceso de formación del corcho en el árbol, un material que necesita un mínimo de cien años y unos catorce para que se vuelva a formar después de ser eliminado del tronco por primera vez.
Durante la jornada también está prevista la visita al centro de interpretación de la Sierra de Espadán, en el que los asistentes podrán ver audiovisuales explicativos de las múltiples posibilidades que ofrecen las montañas que conforman el parque. La demostración se completa con una visita a la fábrica de tapones de corcho Espadán Corks, a la que está previsto que acudan profesionales de las bodegas de vino de Castellón y Utiel Requena, así como técnicos de la Conselleria de Medio Ambiente para conocer de primera mano la última parte de este proceso.
La crisis económica actual también está haciendo mella en la industria de los tapones de corcho, ya que ahora se embotella menos vino que hace unos años y las bodegas son los principales clientes de este sector. "Sólo sacamos el corcho de calidad que va destinado a las botellas de vino de calidad que son ahora prácticamente los únicos compradores, ya que es el único que nos sale a cuenta, muchas bodegas de menos calidad han optado por los tapones de plástico a pesar de que desmejoren el producto", comentó Alfredo Miravet, responsable de la empresa Espadán Corks, ubicada en Chóvar y que posee fincas de alcornoques en la Sierra de Espadán.
España es el segundo productor de tapones de corcho, después de Portugal, y los alcornoques de la Sierra de Espadán son los únicos españoles con la certificación responsable Forest Stewarship Council que garantiza la calidad de este producto valioso y, a la vez, desconocido que se forma en las montañas de la provincia de Castellón y que se transforma en tapones de corcho de manera totalmente artesanal.
