Giuseppe Putzulu, sardo emigrado en Toscana fue un exitoso productor de quesos hasta que 5 años atrás, decidió cumplir el sueño de su vida, tener una Bodega. Hasta aquí, una historia muy común en el sector vinícola. Lo curioso es que Pepe, como lo conocen sus amigos, entre otras cualidades que los distinguen claramente, es abstemio.
Se estableció en el corazón de Montepulciano, una DO Toscana posicionada y renombrada internacionalmente por su famoso Vino Nobile de Montepulciano. Dicen que uno es como el vino que hace. Pepe se salió de lo que parecía lógico y decidió no producir el famoso vino Nobile para salir del oligopolio que genera el consorcio que regula la DO, afirma cómodamente.
Con una inversión de 8 millones de Euro compro 10 hectáreas donde levanto su pintoresca bodega y construyo su casa al mejor estilo Toscano, con vista directamente a sus viñedos.
Para seguir fuera de sintonía, contrato un enólogo Francés, Henry Boyer, quien tiene larga trayerctoria en las zonas de Medoc y Paullicac con su propio laboratorio y propietario de Château Fleur La Mothe. El mismo Boyer confiesa quedar sorprendido con la propuesta, nunca se había imaginado hacer vino en Toscana, una región que no conocía pero siempre había admirado.
Pepe viste siempre con remeras del CHE GUEVARA y conduce un Citroen 2CV de los 70, sin ocultar a nadie su admiración por el sistema político Cubano. Los turistas que visitan la bodega, en su mayoría americanos, quedan impactados con cuadros y objetos artísticos sobre el partido de Fidel, que la bodega algunas veces presenta. Su esposa regularmente quita la “decoración”.
¿Cómo se hace para tener una bodega y ser abstemio?
En realidad se complica bastante, más en las ferias internacionales. En Vin Expo este año directamente fui como turista teniendo mi bodega en exposición. Es muy difícil de explicar. Yo crecí criando cabras y en mi casa , en Sardegna, solo se bebía leche. Cuando fui más adulto me costo mucho beber alcohol y de a poco lo fui dejando sin pensar. A mis 55 años ya no puedo volver atrás.
¿Un abstemio puede soñar con una bodega?
El vino es un producto mágico porque viene de una planta única en todos los sentidos. Además de ser productor de quesos me apasionaron siempre las plantas. En Sardegna observaba como crecían las viñas, aprendiendo minuciosamente cada una de sus etapas. Me enamore de la viticultura. Y ahora eso es lo que soy…un viticultor de profesión. Que no beba vino no quiere decir que no me apasione el vino. Mis momentos de mayor felicidad son cuando camino entre mis viñas y cuando visito el pueblo Cubano.
¿Es comunista declarado?
No soy comunista. Ya no existen ni la izquierda ni la derecha. Tengo un respeto muy grande por el pueblo Cubano, por su dignidad, por su revolución, por su lucha continua. Es muy diferente al resto de los países del Caribe. Cuando viajo a Cuba no lo hago en hoteles cinco estrellas. Soy miembro de la Asociación Toscana Amigos de Cuba y participo como voluntario en trabajos agrícolas. Trabajos agrícolas en Cuba quiere decir cortar cañas de azúcar con un machete a 40 grados de calor.
¿No le preocupa que sus ideas de izquierda le compliquen el negocio?
Bueno …si alguien compra vino pensando en política, que poco sabe de esto … ¿no? Actualmente solo produzco 20.000 botellas, y las vendemos casi a todas entre Roma y el sur. Ya exportamos a Suiza, pero muy poca cantidad.
Hemos producido una Magnum de Petit Verdot con Cabernet, no muy común en la zona, que la vendemos en 90 euros botella. Aunque debo confesar que la crisis me preocupa. Porque si produzco más, como pienso hacerlo, no se donde estaré parado.
¿El negocio del queso no le era más rentable?
No lo sé aún. El negocio me era muy rentable, pero estuve 20 años en el. No sé como será mi vida de acá 20 años. Aunque tengo serios planes para retirarme en Cuba.
¿Tiene algún otro sueño?
Poder darle personalmente una botella de mi vino a Fidel Castro. Estoy en eso.
