MADRID. La céntrica Plaza Felipe II de la capital de España se ha convertido esta mañana en una colosal taberna de jamón de Teruel atendida por sesenta maestros cortadores y un centenar de voluntarios camareros.
Entre todos ellos han servido más de 20.000 platos de jamón de Teruel que han alegrado la mañana de miles de madrileños y turistas que transitaban por esta céntrica plaza madrileña.
La mejor promoción para el jamón de Teruel es que la gente lo pruebe. Con esa filosofía, el Consejo Regulador del Jamón de Teruel ha organizado este acto en Madrid como colofón a una semana de promoción en distintos puntos de la capital de España. Durante toda la semana se ha promocionado el producto en los establecimientos que el Corte Inglés tiene en Princesa, Goya y Castella.
En cada uno de ellos, un maestro cortador ha dado a degustar jamón de Teruel en el restaurante y el supermercado. La respuesta ha sido formidable al igual que en el reparto de 16.000 pepitos de jamón de Teruel el pasado miércoles en el metro. Estos pequeños bocadillos de jamón de Teruel estaban aderezados con aceite de oliva del Bajo Aragón y pan artesano de la provincia del sur de Aragón e hicieron las delicias de miles de madrileños.
La gran taberna de jamón de Teruel ha logrado reunir a 60 cortadores de jamón procedentes de distintos puntos del país. El objetivo no era otro que el de conseguir invitar a degustar las exquisitas virutas de jamón de Teruel al mayor número posible de madrileños y al final se ha conseguido el reto. Según los cálculos de la organización, han sido más de 35.000 personas las que han pasado por la gran taberna en la que se ha repartido cerca de una tonelada de jamón de Teruel.
Desde las 11.00 de la mañana la Plaza Felipe II ha sido escenario de una gran fiesta amenizada por el conocido actor y presentador Luis Larrodera que con el apoyo del presidente de D.O, Enrique Bayona, ha explicado al numeroso público las características que deben tener en cuenta para identificar al jamón de Teruel: la conservación de la pezuña, la vitola y la estrella grabada a fuego en la corteza con la palabra Teruel.
